| EDUCACION:
INICIATIVA DEL MINISTERIO DE EDUCACION PARA LAS UNIVERSIDADES NACIONALES El secretario de Políticas Universitarias, Juan Carlos Pugliese, se refirió a las recientes declaraciones realizadas por el Ministro de Salud, Ginés González García, sobre la formación de los profesionales de la salud, diciendo que "el ministro tocó temas que están dentro de su competencia, como por ejemplo cuál debe ser el perfil del médico y del psicólogo, aunque lo hizo con un tono polémico. Y creo que tenemos que salir de la polémica y trabajar juntos para definir qué profesionales de la salud necesita el país". En relación al entredicho entre Ginés y Salomón Muchnik, decano de Medicina de la UBA, Pugliese dijo que "es una pena" que la UBA no se someta a los estándares de calidad común que fijaron el resto de las facultades de Medicina, ya que estando de por medio la salud de la población, es deber de los ministerios de Salud y de Educación velar por la formación de este tipo de profesionales. Preguntado sobre si las reformas propuestas en Tucumán ayudarían a devolver la dignidad y el respeto por el ejercicio de la Medicina, Pugliese respondió: "Los Ciclos Generales de Conocimientos Básicos son una de las medidas para mejorar esa formación, aunque no solucionan todo. No quisiera meterme en terrenos del Ministro de Salud, pero creo que la manera en que hoy los sanatorios y obras sociales tratan a los médicos se traslada, negativamente, a la relación médico-paciente. Sobre todo en las grandes ciudades, donde la masividad y la despersonalización son enormes". "Además —dijo— creo que la UBA en general debe hacer una autocrítica; tiene una manera darwiniana de conducirse. El mundo cambió mucho y la UBA se mantiene igual a sí misma".
EDUCACION:
INICIATIVA DEL MINISTERIO DE EDUCACION PARA LAS UNIVERSIDADES NACIONALES Duraría dos años y al terminarlo el alumno decidiría qué carrera continuar. La idea es no agregar más materias ni estirar los plazos de cursada, y el objetivo, bajar la deserción. La UBA no participaría. Una importante reforma estructural fue la propuesta del secretario nacional de Políticas Universitarias, Juan Carlos Pugliese, ante treinta y siete rectores nacionales reunidos ayer en San Miguel de Tucumán. La presentación se hizo en el contexto de las Jornadas de Reflexión sobre la Centralidad de la Educación, y como parte de un paquete de medidas tendientes a apoyar e incrementar el papel de la Universidad en el actual proceso de recomposición económica y social. Allí, Pugliese puso a la consideración de los rectores la instauración de ciclos generales de conocimientos básicos en el inicio de todas las carreras universitarias. El proyecto busca agrupar las facultades afines en cinco grandes ramas: Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales, Ciencias Exactas, Ciencias de la Naturaleza e Ingeniería, donde compartirían un ciclo común inicial de dos años. Por ejemplo, en el caso de las Ciencias de la Salud, los estudiantes de carreras como Medicina, Psicología, Odontología, Enfermería, Kinesiología y Farmacia podrían cursar más del 80% de materias comunes durante este primer ciclo, permitiendo que decidan dentro de la Universidad (y no antes de su ingreso) cuál de estas carreras prefieren seguir. "Nosotros tenemos un sistema un poco rígido en la Argentina, donde obligamos a los chicos de 17 años a definirse por carrera y no por área. Agrupando las carreras en ciclos comunes, en cambio, lograríamos que los estudiantes desarrollen su vocación y elijan la orientación definitiva guiados por la misma experiencia universitaria y por medidas pedagógicas de apoyo y contención", dijo Pugliese a Clarín, antes de viajar a Tucumán. Esta iniciativa —que hoy se apli ca parcial o totalmente en las universidades de San Luis, Córdoba, General Sarmiento, Quilmes y el Litoral —, incluye medidas tendientes a bajar la deserción estudiantil que, según palabras del mismo Pugliese, alcanza un promedio del 50% en las universidades argentinas. Entre aquellas figuran las tutorías, becas y medidas pedagógicas de contención. "El ingreso por cupo reduce la deserción pero deja afuera a los estudiantes menos favorecidos socialmente. Por eso nos oponemos a filtros de ese tipo: porque son contrarios a una sociedad que tiene que generar oportunidades y no retacearlas". Al finalizar los Ciclos Generales de Conocimientos Básicos (que no incrementarán la duración ni el número total de materias) se entregarán títulos intermedios. "Por ejemplo, y volviendo a las Ciencias de la Salud —agregó Pugliese—, el título de enfermero universitario, una especialidad que debemos promover". Es que, a diferencia de los países europeos, donde hay entre 7 y 10 enfermeros universitarios por cada médico, Clarín pudo saber que nuestro país tiene apenas un enfermero universitario por cada 4 médicos. La aplicación e instrumentación de esta reforma dependerá del criterio de cada universidad, y podría entrar en vigencia entre 2005 y 2007, en forma total o en grupos de carreras. Y no afectará el Ciclo Básico Común (CBC) hoy vigente en la Universidad de Buenos Aires. Pugliese aclaró que "yo no estoy proponiendo nada para la UBA", la que —de hecho— no participó del encuentro en Tucumán. Sin embargo, salió al cruce del pedido hecho por esa universidad de que le tripliquen el presupuesto: "Sólo podríamos hacerlo a costa del presupuesto universitario general". Dentro del paquete de medidas presentadas ayer, se prometió también duplicar en cuatro años la cantidad de docentes de dedicación exclusiva y mejorar las facultades de ingeniería de todo el país, con el propósito de apoyar la recuperación del sector productivo, la actividad económica, la industria y los servicios. Con
esto se busca que las casas de altos estudios vuelvan ser un instrumento
de movilidad social ascendente. "Pero todo dependerá de los
señores que deciden el Presupuesto —agregó Pugliese
señalando una encuesta publicada en Clarin.com—. ¿Ve?
Acá, con el superávit fiscal, el 37% pide que se invierta
en creación de empleo y el 31%, en educación. La suerte
de estos proyectos depende, en gran parte, de que le hagan caso a la gente".
Más
plata a Educación
EDUCACION: OPINION Los beneficios de una medida pedagógica Silvina Gvirtz. Doctora en Educación En qué se beneficia un estudiante, una universidad o la comunidad con este proyecto de un núcleo básico de estudios? Un número importante de estudiantes cambia la carrera elegida durante los dos primeros años de estudios. Postergar la elección de la especialidad permitiría tomar mejores decisiones con mayor conocimiento y menor desgaste de energías y tiempo. Al obtener un título intermedio, finalizando estos dos años de estudio, el alumno se encuentra con mejores herramientas para ingresar en el mercado laboral. Al mismo tiempo, se realiza un reconocimiento de saberes que de hecho el estudiante obtiene en su paso por la universidad. Además, si se logra el reconocimiento mutuo de estos ciclos básicos entre diversas universidades, esto permitiría que las mismas se especialicen en determinadas áreas de conocimientos durante el ciclo siguiente, aprovechando mejor sus recursos en formación e investigación. De este modo se evita la superposición de carreras en una misma región. Y se ofrece a los alumnos una formación interdisciplinaria. No
obstante, esta política no puede pensarse aisladamente. Para que
sea exitosa debería combinarse con una política de becas,
que garantice que alumnos de bajos recursos puedan dedicar un significativo
tiempo al estudio. También son necesarias políticas de igualación
pedagógica, dado que los problemas de deserción y rendimiento
en el estudio continuarán. Sobre todo, si no se revisan otras iniciativas
de mejoramiento de la calidad de la educación tanto en el nivel
medio como dentro de la propia universidad. Sin estas políticas,
el nuevo diseño puede convertirse un proceso no equitativo de selección
encubierta. |
|||||||||
|
|||||||||