| Ni
discriminación ni despojo
Por
Daniel Lorea (*)
LA
PLATA, 16 ABR (Especial para AIBA). En los últimos días
volvieron a producirse manifestaciones de diversos dirigentes, inclusive
legisladores provinciales, acusando al gobierno bonaerense de reducir
las transferencias hacia ciertos municipios del interior de la Provincia.
Para ello se basan en números que no son reales, con lo que intentan
impresionar a ciudadanos desprevenidos, pero sólo consiguen desconcertar
a los propios intendentes, que por un lado reciben mayores recursos desde
la Provincia y por otro se enteran de esas manifestaciones que niegan
la realidad.
Alguno,
incluso, se ha explayado sobre la distribución de recursos para
los municipios, con argumentos inventados y agraviantes. Se intenta captar
la atención publica con denuncias falaces. Sin embargo, aunque
sean manifestaciones equívocas y repetitivas, es necesario aclararlas.
La
pregunta surge rápidamente: ¿por qué los intendentes
no se quejan de estas supuestas discriminaciones o despojos? La respuesta
es simple: porque no existen. Y los números son irrebatibles. En
2003 las transferencias a los municipios totalizaron 1600 millones de
pesos, 26 por ciento más que en 2002; lo que significó para
ellos (peronistas, radicales o de otras fuerzas) contar con 330 millones
de pesos más que en el año anterior. Este notable incremento
se explica en las importantes mejoras que se lograron en la recaudación
provincial, en las mayores transferencias del gobierno nacional, pero
fundamentalmente en la decisión política del gobernador
Felipe Solá de descentralizar el cobro de diversos impuestos hacia
los municipios.
Esta
decisión beneficia, sobre todo, a los municipios del interior de
la Provincia ya que es allí donde el impuesto Inmobiliario Rural
tiene su mayor incidencia. Por este concepto los municipios obtuvieron
167 millones contra 25 millones de pesos que habían recibido en
2002. Lo que significa que la decisión de descentralizar los impuestos,
sólo por 2003 les significó recibir 142 millones más.
El
impacto de esta medida es muy claro: mientras el conjunto de municipios
recibió un 26 por ciento más de transferencias, los del
interior tuvieron un incremento de 32 por ciento y los del Conurbano de
20 por ciento; cabe preguntarse ¿dónde está la presunta
discriminación? Por otra parte, merece destacarse la composición
de las transferencias: el 97 por ciento correspondió a distribuciones
directas (coparticipación, descentralización y juegos de
azar), que se realizan por indicadores objetivos y predeterminados, lo
que les asegura a los municipios previsibilidad para su administración
y ninguna posibilidad de "despojo".
Perspectivas
para 2004
Para 2004 se estima que las transferencias a los municipios serán
de 1810 millones pesos, un 13 por ciento superior al año anterior,
lo que representa más de 210 millones adicionales. Este año
se incorporan las transferencias que surjan del Fondo de Fortalecimiento
de Programas Sociales, que será distribuido en su totalidad entre
los municipios mediante un índice de vulnerabilidad social en cuya
composición se contemplará la cantidad de población
bajo la línea de indigencia a través de diferentes indicadores.
Se estima que el monto a distribuir por este Fondo municipal –establecido
por la Ley 13.163- alcanzará a 80 millones de pesos, que los municipios
podrán destinar a atender las demandas de asistencia alimentaría
y familiar.
De
esos 80 millones, la Provincia aporta 20 millones, producto de la recaudación
de agentes de retención del impuesto sobre los ingresos brutos,
mientras que el resto se constituye con aportes municipales generados
a través de la coparticipación, descentralización
y juegos de azar.
Pero
el hecho que aporten a la constitución de este Fondo no significa
bajo ningún concepto que pierdan estos recursos, como manifiestan
algunos dirigentes, sino que los mismos se distribuyen entre los municipios
por indicadores que miden la situación social de cada comuna. En
definitiva constituyen transferencias a los municipios, bajo un nuevo
indicador y afectadas a programas sociales.
Cabe
destacar que del total de recursos transferidos en el año 2003
(1600 millones de pesos) el 52 por ciento fue al interior, en tanto que
el 48 por ciento fue al Conurbano, mientras que en el presente ejercicio
la relación será del 50 por ciento para cada uno de los
sectores, atenuando el perjuicio que sufre el Conurbano. Es evidente que
si tomamos cualquier indicador como población, pobreza, necesidades
básicas insatisfechas o empleo, advertimos que en realidad quien
se ve perjudicado en esta distribución no es el interior, sino
el Conurbano.
Los
datos numéricos son irrebatibles. No hay, entonces, discriminación
ni despojo. Las quejas sólo apuntan a posicionarse políticamente,
ante las cuales el gobierno bonaerense contestará con la verdad
de los hechos y las transferencias comprobadas. Y profundizando sus políticas
de descentralización. (AIBA)
Subsecretario
de Política y Coordinación Fiscal de la Provincia de Buenos
Aires.
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