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Panorama
agrícola de la Bolsa de Cereales
Aumenta el rendimiento del
girasol y disminuye el de soja
BUENOS AIRES, 13 ABR (AIBA). El informe semanal de la Bolsa de Cereales
de Buenos Aires confirmó que las tormentas bastante frecuentes
en Semana Santa y algo adelantadas en esta ocasión, trajeron un
alivio muy oportuno pero algo irregular a las zonas que a raíz
de la sequía registrada durante el verano, habían quedado
por debajo de los valores normales de humedad del suelo.
Desde este lunes 12 de abril, un frente de Pampero comenzó a atravesar
el país, pero los vientos del NO lo desplazarán hacia el
mar a la altura de la provincia de Buenos Aires. El Sur de Córdoba,
Santa Fe y Entre Ríos, y la mayor parte de La Pampa y Buenos Aires
observarán precipitaciones moderadas y temperaturas levemente superiores
a lo normal. El resto del área agrícola se mantendrá
bajo la influencia de los vientos del NE, por lo que registrará
temperaturas superiores a lo normal y precipitaciones dispersas.
Las lluvias registradas en los últimos días de marzo y los
primeros de abril produjeron un considerable alivio, pero es posible que
aún subsistan amplias extensiones con déficits. Los estados
hídricos zonales siguen presentando fuertes contrastes y, aún
los sectores que se encuentran en buenas condiciones, observan contenidos
hídricos inferiores a los registrados el año pasado en la
misma fecha. Dada la despareja distribución espacial de las lluvias
que se vienen produciendo, recién hacia fines de la presente semana
podrá hacerse una adecuado diagnóstico de la situación.
Las lluvias de abril revestirán una importancia decisiva para el
buen inicio de la campaña 2004/2005.
Girasol
Localmente se recogió al 10 de abril el 90,0 % de la superficie
apta de girasol que con 18,4 qq/ha acumula un volumen de 3,2 millones
de toneladas. Finalizada la cosecha en el centro norte de la región
pampeana, demorada por lluvias en el sur de Córdoba y muy avanzada
en el sur bonaerense (la principal zona productora en esta campaña),
la recolección en el ámbito nacional se adelantó
en 7 puntos porcentuales respecto a igual fecha del año anterior.
La productividad física media es superior en un 8,9 % a la de la
temporada anterior. Es que los mayores rindes obtenidos en las provincias
norteñas, en el centro norte de Santa Fe y en Entre Ríos
impulsan el aumento previsto. La tendencia continuaría hasta la
finalización de la campaña por los mejores resultados, más
altos que los esperados al finalizar enero, que se vienen obteniendo en
el SE bonaerense (Mar y Sierras, Tres Arroyos y zonas aledañas).
Recordando que estas regiones concentran el 32,8 % del área cultivada
total, el incremento productivo impacta sobre la producción nacional.
La resistencia a la sequía, la excelencia de los híbridos
utilizados y la ausencia casi generalizada de plagas explican en gran
parte lo que los productores de Tres Arroyos y Partidos vecinos consideran
como razonable ante la sequía vivida. En la región de Mar
y Sierras, los rindes fueron más elevados por las mejores condiciones
de humedad, aunque la cosecha de lotes más tardíos puedan
bajar en algo los promedios. En virtud de lo expuesto proyectamos un volumen
de grano final de 3,47 millones de toneladas a partir de un rendimiento
medio de 1.800 kilos por hectárea.
Maíz
Las lluvias y la necesidad de cosechar la soja primero, pautaron el ritmo
de la recolección del maíz. Al 10 de abril se levantó
el 40,7 % de la superficie útil, demorada en casi 10 puntos porcentuales,
consecuencia también del atraso de la trilla en el sur de Córdoba
donde las siembras se realizaron tardíamente. Los rendimientos
se mantienen estables en los 68,0 qq/ha, disminuidos en un 6,2 % respecto
a igual fecha de la temporada anterior (72,5 quintales).
Las precipitaciones paralizaron las trillas en el extremo sur de Santa
Fe y en el norte de Buenos Aires, donde queda en pie un 13 % del área
apta. Hasta la fecha, la productividad media de la región ronda
los 80 qq/ha. También en el centro sur santafecino, en el este
de Córdoba y en el sudeste de Entre Ríos las tormentas detuvieron
la cosecha que al viernes pasado abarcaba el 85 % de la superficie implantada,
entregando unos 75 quintales promedio. En el NO y oeste bonaerense la
recolección fue pautada por las importantes precipitaciones registradas,
pero los rindes siguen alcanzando valores que oscilan entre los 70 y los
95 qq/ha.
El sur de Córdoba recibe importantes lluvias que benefician lotes
tardíos que son mayoría dentro de la menguada superficie
sembrada esta campaña, asegurando un aumento del rinde promedio
regional, con relación a los tempranos, que escasamente superaron
los 50 quintales. El aporte de agua en lo últimos días en
el sur bonaerense llegó tarde para los plantíos afectados
en la floración por la sequía anterior, altas temperaturas
y alto riesgo sanitario.
Asumiendo que de los 2,23 millones de hectáreas sembradas con destino
a la producción de grano comercial, lleguen a cosecha 2,15 y que
el rendimiento medio se ubique finalmente en los 59,5 ton/ha, el volumen
final de grano ascendería a 12,8 millones de toneladas. La producción
de esta campaña sería inferior a los 15,72 millones logrados
durante la temporada pasada.
Soja
Las lluvias de la semana acortaron el progreso de la cosecha de soja que
a nivel local se ubica en el 30,9 % del área útil, 4 puntos
porcentuales demorada respecto a igual fecha del año anterior.
Se han recolectado al 10 de abril 4,43 millones de hectáreas entregando
un volumen de 11,0 millones de toneladas a partir de un rendimiento de
24,9 quintales por hectárea. Este valor resulta sensiblemente menor
al obtenido a similar fecha de la temporada anterior, cuando con el 35%
recolectado se lograban 2,98 TN/ha.
Los mejores resultados hasta el momento se obtienen en el centro sur de
Santa Fe, norte de Buenos Aires y en sectores de los departamentos de
Marcos Juárez y Unión. En toda esta región que concentra
el 38,9 % de la superficie total, se trilló el 53,0 % del área
apta con 27,5 qq/ha, mayoritariamente de la recolección de plantíos
de primera. El año pasado en esta misma zona se obtenían
33 quintales, un 20 % superiores.
Las mermas son atribuibles a varios factores: en primer lugar, las precipitaciones
acumuladas fueron menores a las del ciclo anterior y en segundo término,
al momento en el cual se produjeron. Enero fue un mes seco tomando a gran
parte del cultivo en períodos críticos reproductivos en
los cuales el estrés hídrico afectó sensiblemente
los rendimientos. Muchas siembras se efectuaron sobre áreas anteriormente
cubiertas con agua que luego se secaron (Junín y General Arenales,
por caso) o sobre suelos de menor calidad como en el SE de Chovet, Elortondo
y Melincué, lo cual además de dar menores rindes, marca
una gran variabilidad en los rendimientos que se dan inclusive entre variedades
de un mismo grupo de madurez, dificultando precisar rendimientos medios.
En Córdoba y Santa Fe, también los rindes son extremadamente
heterogéneos, aunque en general muy inferiores a los del período
agrícola anterior. Comparativamente con igual fecha del año
anterior, la cosecha arroja resultados un 19,6 % menores y con tendencias
a mayores abandonos de área cosechable. En el SO de Córdoba
se levanta la soja de grupo de madurez IV con 26 quintales y en el sur
y SE, la cosecha se interrumpió por las lluvias. Este elemento
mejorará la condición de los cultivos en pie en ambas regiones.
La cosecha se ralentizó en el noroeste bonaerense donde hasta la
fecha lo recogido arroja valores cercanos a los 30 quintales. Más
al SO, la trilla se paralizó y las productividades son muy inferiores
a la zona anterior por el menor régimen de lluvias. No se aguardan
buenas perspectivas para los plantíos de segunda dañados
por la seca. Las precipitaciones llegaron tarde en el SE (Tres Arroyos
y aledaños), especialmente para los cultivos de segunda cuya superficie
aumentó significativamente esta campaña y quedará
una amplia área sin recolectar debido a los bajos rendimientos
que se avizoran.
La cosecha de lotes iniciales de primera siembra entrega rindes menores
a los esperados debido a que los granos formados son más chicos.
Abundantes lluvias interrumpieron la cosecha en Tucumán, Salta
y Chaco ,que hasta el momento entregaba bajas productividades unitarias
(no mayores a los 10 qq/ha) para los cultivos sembrados entre noviembre
y los primeros días de diciembre. En cambio la recolección
de la de segunda (realizada sobre el girasol) podría incrementar
el rendimiento medio ya que las lluvias de los últimos días
apoyarán los períodos más críticos.
En síntesis, el paulatino avance de la recolección en todo
el país parece confirmar la presunción de que al final de
la cosecha el rendimiento medio no supere los 24 qq/ha resultando inferior
en un 15 % al de la precedente, que fue de 2,78 toneladas por hectárea.
(AIBA)
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