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| Temas para la reflexi�n: LA CRISIS EN LA UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES. Por Carlos Mar�a Forman Introducci�n Estas ideas aqu� expuestas pretenden ser un aporte para repensar la Universidad del futuro con el m�ximo grado de excelencia posible y de la cual todos nos podamos sentir orgullosos. El t�rmino universidad proviene de universitas o sea un centro de b�squeda de la verdad, el estrato superior del saber cient�fico, lugar de formaci�n de la �intelligentia� (masa cr�tica) que toda sociedad debe poseer para asegurar el desarrollo a partir de la investigaci�n y poder sustentar el progreso de la misma. A su vez este centro de excelencia acad�mica debe permitir y brindar la mayor cantidad de oportunidades al intercambio acad�mico y cient�fico con otros centros de igual o mayor nivel. Los Problemas Hoy nuestra Universidad se debate en una absoluta anomia, fruto de la masividad que ha restringido la b�squeda de la excelencia, lo que ha provocado un alto �ndice de deserci�n ya en los primeros a�os y una fuerte ca�da del nivel acad�mico de los egresados. En muchos casos las presiones pol�ticas han llevado a soluciones facilistas, ll�mense sistemas de promoci�n laxos o simplemente la superpoblaci�n de los cursos que constituyen una forma de presi�n sobre el docente a cargo de los mismos. Los problemas que hoy se se�alan son b�sicamente la excesiva cantidad de alumnos que ingresan a la universidad, nivel deficiente de conocimientos que en general traen al egresar de la ense�anza secundaria, el alto grado de deserci�n que se registra en los primeros a�os del cursado de carrera, la remuneraci�n inadecuada de los docentes, la mayor�a de los cuales est�n en situaci�n de interinos, lo cual tampoco asegura un nivel acad�mico adecuado y por �ltimo las deficiencias que se observan en el nivel de nuestros graduados. En s� estos no son problemas aislados sino que parten de un com�n denominador, la permisividad frente al hecho consumado de una formaci�n secundaria deficiente, de la cual el alumno no es el culpable, por lo que la Universidad debe brindar los elementos necesarios para que la mayor cantidad posible de aspirantes logren el objetivo de un t�tulo profesional. Las Causas Entre las causas que deben mencionarse est� el deficiente nivel de la ense�anza secundaria, que pese a Congreso Pedag�gico, establecimiento del polimodal y las distintas modificaciones hasta la fecha no ha dado mejores resultados. Un CBC cuya idea original era la de nivelar los conocimientos para hacerlos acordes a las necesidades de un estudio universitario, sustituyendo los cursos de ingreso de las distintas facultades y concentrando todo ese esfuerzo en un s�lo lugar, de manera de racionalizar los recursos. Este objetivo lamentablemente no ha sido logrado luego de casi veinte a�os. Ya sea por la independencia que el CBC ha logrado respecto de las facultades, lo que implica que en muchos casos las materias introductorias no responden realmente a las necesidades que tienen precisamente los primeros cursos de las carreras que se dictan, adem�s de cuestiones pol�ticas que deber�an estar fuera del �mbito acad�mico. Ya sea que el CBC se ha convertido en una facultad m�s dentro del conjunto de las facultades, lo que impide al resto definir los contenidos y el cuerpo profesoral que deber� tener a su cargo el dictado de los mismos. En s� puede alegarse a su favor que en muchos casos el CBC se ha constituido en una barrera importante para el acceso de muchos de los alumnos a las carreras, o sea una especie de restricci�n al ingreso. Si tomamos en cuenta que el CBC presenta un alto grado de deserci�n y que a su vez una proporci�n importante de sus alumnos son repitentes de esas materias introductorias, lo que implica en muchos casos alargar la permanencia m�nimamente en un a�o. Esto nos conduce a afirmar que el CBC implica una fuerte dilapidaci�n de recursos por parte de la universidad que podr�an tener un destino m�s provechoso. �Deben establecerse limitaciones al ingreso a la Universidad? Desde ya que s�, el ingreso debe ser selectivo para quienes demuestren una capacidad o habilidad superior. Precisamente si la universidad es el lugar donde se busca la excelencia acad�mica, esto implica como en cualquiera de los dem�s �rdenes de la vida diaria una estricta selecci�n y esto no significa hablar de una universidad de �lite (la restricci�n de ingreso) s� �lite de salida (con doctorados, maestr�as y posgrados). A los efectos de poder sustituir el CBC y obtener un mejor rendimiento en los niveles principiantes de las carreras, la Universidad de Buenos Aires deber�a establecer un sistema de monitoreo del nivel de los institutos de ense�anza secundaria. Es decir que al egresar del secundario los alumnos previamente a obtener el t�tulo secundario deber�an realizar un examen final preparado desde la Universidad y cuya calificaci�n estar�a a cargo de profesores universitarios de materias afines, de manera que se puedan calificar a los institutos secundarios y ranquearlos, de manera de permitir el ingreso directo de alumnos de aquellas instituciones que hallan sido ranqueados positivamente e incluso seg�n los promedios obtenidos por los alumnos, que los califica para determinadas carreras. Esto no impide el acceso a las carreras de la universidad de alumnos de instituciones secundarias no ranqueadas o cuyos promedios no resulten los requeridos para las diferentes carreras, siempre que aprueben una serie de ex�menes en las materias que cada facultad determine. El monitoreo de parte de la Universidad deber�a comenzar en una primera etapa con los colegios secundarios oficiales o mixtos. El problema del financiamiento no tiene una soluci�n a corto plazo. Es impensable obtener en lo inmediato un incremento sustancial de los recursos p�blicos para la Universidad ya que deben priorizarse los recursos para la ense�anza b�sica, secundaria y terciaria, mejorando fundamentalmente la calidad tanto de los institutos, los docentes y consecuentemente de los egresados de los mismos. Tomando en cuenta lo antes mencionado esto permitir�a a la Universidad no tener que realizar el ingente despilfarro de recursos que hoy implica el CBC y podr�a dedicarlos a mejorar tanto las remuneraciones docentes en el nivel de grado como a su vez los materiales de apoyo. Hemos dicho que mediante la eliminaci�n del CBC se liberar�an recursos que pueden destinarse a los docentes de las carreras de grado. La segunda fuente de financiamiento puede ser el establecimiento de un arancel, que para la UBA puede ser m�dico en funci�n de la cantidad de alumnos que posee. Este arancel, que en casos justificados y con un rendimiento acad�mico adecuado puede bonificarse en casos de familias de pocos recursos. Tambi�n puede tomarse en cuenta el caso de los alumnos que se anotan y luego no realizan ninguna actividad acad�mica, a trav�s del pago de dos meses de arancel con la inscripci�n. En caso que no curse, la multa ser�a directamente que no hay devoluci�n de dicho pago, mientras que en el caso contrario se imputa a los dos primeros meses de cursada. La tercera fuente de financiamiento son los ingresos provenientes de empresas por Asistencia T�cnica (ll�mense pasant�as, desarrollo de proyectos de investigaci�n, asesoramientos, etc.). Los posgrados, doctorados y maestr�as deber�n autofinanciarse mediante el aporte de sus alumnos, pudi�ndose fijar un cupo de becas, que no atente contra la ecuaci�n econ�mica del curso. La excesiva cantidad de alumnos atenta contra la capacidad edilicia provocando el atisborramiento de aulas, lo que atenta contra el nivel de atenci�n de los alumnos, el propio desenvolvimiento del docente y en definitiva contra el nivel de los egresados. Por otra parte, los docentes que se colocan frente a los cursos muchas veces no responden al nivel acad�mico requerido, sino que son nombrados para dar abasto a la gran cantidad de cursos abiertos en funci�n de la cantidad de alumnos inscriptos lo que a su vez compromete el nivel de la ense�anza que se imparte. Dada la masividad adem�s la gran mayor�a de docentes revisten en calidad de docentes interinos, con dedicaci�n simple y en muchos casos en forma ad honorem lo que no permite a los mismos dedicarse de lleno a la ense�anza, ampliar y perfeccionar los conocimientos al no poder acceder a las principales fuentes del saber acad�mico (bibliograf�a costosa, en idiomas extranjeros, revistas de actualidad de las especialidades, participaci�n en congresos y otros eventos de car�cter cient�fico o acad�mico): Con el tiempo deber�n regularizarse la mayor�a de los cargos docentes (mediante concursos), buscando adem�s que los profesores en su mayor�a puedan obtener dedicaciones semiexclusivas y exclusivas. Lo anteriormente mencionado se puede financiar a trav�s de la eliminaci�n paulatina de los cargos interinos, quedando estos reservados s�lo a los casos excepcionales (interregnos, por renuncias, fallecimientos u otras situaciones de excepci�n similares) que deber�n regularizarse en t�rminos perentorios (no m�s de un per�odo acad�mico). Para hacer frente a la excesiva demanda de cursos por la masividad, deber�n establecerse m�todos de evaluaci�n que permitan masificar precisamente la evaluaci�n sin perder la rigurosidad que un nivel de ense�anza superior exige. Por ello, se desaconseja de los cursos de promoci�n sin examen, con ex�menes parciales, ya que no existe mayor carga o tarea m�s odiosa para un profesor que la tediosa correcci�n de innumerables parciales (tarea que tampoco puede delegarse en auxiliares de la docencia). Mediante ex�menes generales tomados mensualmente a trav�s de temarios confeccionados por los profesores titulares a cargo de las c�tedras y cuya correcci�n puede estar a cargo de los dem�s profesores integrantes de la c�tedra. La idea es procurar el dictado de cursos de tipo magistral, y en aquellas materias que sea oportuno la previa aprobaci�n de trabajos pr�cticos, pudiendo los alumnos presentarse en cualquiera de los llamados que se habiliten al efecto de acuerdo a lo antes mencionado. A trav�s de la experiencia, podemos llegar a la conclusi�n que en la gran mayor�a de los cursos se toma en los parciales lo que se ha dado en clase, m�s que nada en funci�n de la crisis que vive el pa�s, se pretende que los estudiante no tengan que realizar un desembolso fuerte en material bibliogr�fico, tampoco las bibliotecas universitarias, en base a la escasez de los presupuestos hoy en d�a est�n en condiciones de proveer las ediciones �ltimas de los libros, sin mencionar las suscripciones a revistas acad�micas de primer nivel, en las cuales se debate la ciencia al d�a. Se hace necesario revertir estas fallas en forma urgente, esto s�lo podr� lograrse mediante los recursos cuya obtenci�n hemos detallado anteriormente. De lo contrario seguiremos pauperizando el nivel de la ense�anza. Por ello los cursos deber�an darse de tal manera que los docentes expliquen los puntos esenciales de las asignaturas, mencionando la bibliograf�a espec�fica de los temas tratados adem�s de la bibliograf�a general, estas deber�an constituir la mayor proporci�n de los ex�menes. De manera que se eliminar�a el problema que presentan los alumnos en los ex�menes con profesores distintos que con los que han cursado, cuando manifiestan: �Esto no lo vimos con el profesor�. En todas las carreras de ser posible, ser�a razonable la realizaci�n de pr�cticas rentadas hacia el final de la carrera (a trav�s del sistema de pasant�as o residencias) con las tutor�as acad�micas, lo que a su vez permitir�a aportar recursos a las facultades. En caso de los alumnos que hayan sido beneficiados mediante alg�n tipo de beca, esta constituir�a una especie de pr�stamo de honor, que podr�a ser compensado mediante la incorporaci�n de los becados a la docencia como auxiliares de la misma. O sea que mediante una tarea de monitoreo sobre las instituciones secundarias, lo que equivale a ranqueos en funciones de su grado de excelencia y la fijaci�n de promedios para el ingreso a las distintas facultades se orientar�a y restringir�a el acceso a la Universidad de aquellos que no est�n capacitados, evit�ndose la p�rdida de tiempo y dinero tanto a los aspirantes que no califican para las carreras universitarias, como as� tambi�n la in�til asignaci�n de recursos a cursos de nivelaci�n que en muchos casos son de dudosa utilidad. Quiz�s sea importante hacer hincapi� en uno de los problemas fundamentales que presentan los estudiantes en la mayor�a de los casos, es la falta de interpretaci�n de textos y imposibilidad de presentar monograf�as, esto es uno de los temas que deber� trabajarse en conexi�n con los secundarios espec�ficamente. El claustro docente deber� manejarse con el mayor nivel acad�mico y cient�fico posible. Con lo anteriormente expuesto puede la Universidad lograr los recursos tanto para realizar una verdadera recomposici�n salarial, como a su vez reconstituir el perdido nivel acad�mico por el cual alguna vez pudimos estar orgullosos, adem�s de mejorar la provisi�n de material did�ctico y de investigaci�n, lo que redundar� en beneficio de nuestros graduados y en �ltima instancia de la sociedad en su conjunto. |
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