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Cuando recordamos el verano y asumimos con una especie de honor quijotesco el repetitivo y miserable panorama entregado por los sumos pontífices de nuestra ciudad nos dan ganas de abandonar definitivamente nuestro insípido pueblo. Caminar sin rumbo en nuestra ciudad ya no es nada nuevo, ya no es ni extravagante, es lo que hay. No existen lugares adecuados donde acceder libremente, los espacios juveniles “no existen”, los centros de recreación son efímeros, las área de desarrollo son irreales y los que se dicen hacer llamar espacios públicos jamás lo han sido. |
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Triste escenario el nuestro, bienaventurados aquellos con espacios juveniles!!! Lamentable resulta entonces mirar las infartantes estadísticas entregadas por las autoridades cuando demuestran asertivamente las tasas de crecimiento explosivo de jóvenes que adoptan la drogadicción como parte de sus vidas. Claro, el problema para resumirlo es como una simple ecuación sin variables, sin nada, sin distracción, sin libertad. Entonces es necesario despejar la gran X, nuestra actual incógnita, para resolver este simple problemilla es necesario agregar tres cucharadas de inteligencia, dos gotas de imaginación y una pizca de creatividad. Nuestra X: la falta de espacios donde utilizar nuestro tiempo. Resulta mas fácil webiar en algún lugar que buscar el inexistente lugar donde utilizar nuestro tiempo. Si nos acercamos a nuestro municipio en busca de alguna respuesta nos insisten a priori en la falta de dinero, respecto a este punto “que nos importa a nosotros los jóvenes!!!”, si nos explican cruelmente que la diversión viene a su tiempo y la prioridad dominante es el desempleo y la búsqueda de vías de financiamiento. Es nuestro problema acaso!!! No será que nuestros proyectos de impulso local no son financiados porque no poseen una calidad objetiva que demuestre un desarrollo y una retroalimentación económicamente sustentable ya sea a corto o largo plazo??? o simplemente no existen tales esperanzadores proyectos y nuestra ciudad sobrevive a expensas de la caridad de los afamados planes de empleo de emergencia regalados por el gobierno regional o simplemente nos gusta vivir de pequeñas ideas llevadas al papel bautizadas localmente como proyectos. Creo que muchos jóvenes poseen ciertas dudas analizadas desde nuestra neófita perspectiva lo cual indiscutiblemente nos hace cuestionarnos sobre la situación en la que subsistimos y nos deja para pensar que no vamos de mal en peor, sino que en peor a paupérrimo, y justamente no queremos llegar a ese estado donde la entropía absoluta es cada vez mas cercana y podría vencernos indudablemente. Si deseas publicar en esta columna puedes hacerlo enviando tu articulo a [email protected] |