|
COMO PERRO FIESTERO
Como
perro fiestero,
como el picaflor voy a andar,
gorreando lo que veo voy entrar,
en la misa de San Miguel,
en la fiesta de Mama Meche.
Abortaría;
a las 12. a.m.
como al perro fiestero me
enterrarían.
¡Que rico chancho tostado!
¡que rico sancochado!
¿qué rico cuy asado!
¡qué rico alcohol y chicha!
anheloso de comer estoy,
nadie me mira,
nadie me saca a bailar.
Las mujeres que dieron vuelta
vuelta a Lima,
como rojas flores su boca
(pintada) teñida andan,
su ropaje como el maíz colgado
o hecho tamal mal envuelto,
elogiada y creídas, ja,ja.
¡Ah! Los cholos que dieron vuelta
a Lima: pa’ qui, pa’ allá, chochi,
chesu, nada más repiten,
a este perro fiestero ni caso lê hacen.
San Miguelito del pueblo de Unchus,
tú sí me quieres,
Mama Meche del cielo de Cantu,
tú sí me recibes,
-te pido por esta tierra,
-por mi vida te ruego,
-te pido quitarme el hambre,
a este corazón que quiere,
un buen mozo coja,
como las flores me haga florecer
¡Oh! Cómo saltan sonriendo
los dueños de la fiesta
asfaltando el suelo,
olvidando las penas de sequía,
el negruzco, el grisáceo,
jugando, lidiando mueren,
al perro fiestero matándolo,
se van.
San Miguelito, Mama Meche,
desvísteme de esta pena
en el cohete reviéntala,
en la tendida quémala.
¡No como al perro fiestero!
|
RECUERDOS
¿Dónde
estás guitarra?
para que a este poco sol que cayó,
como ayer lo abra por completo,
y como ayer, haciéndola temblar,
nos haga querer?
¿Dónde
está mi hijita?
para que a la estrella del amanecer lo alegre,
para que a este amanecer
pinte de color,
como los polluelos en su nido
jugando silve?
¿Dónde
estará el viento del cerro
como en el tiempo que viví
como moviendo el trigo, me mueva,
como la paja en la era, me lleve?
¡A este rincón endurecido
Destruya!
¿Vivirá
todavía el hueycho que
paseaba el manzano?
ese pájaro que me votó del suelo
el zorzal de tiempos de lluvia,
en esta mi ausencia.
¿Cómo
estará don Darío?
Regando, regando estará viviendo
o con Jesús Dios hablando, hablando
estará arando
para que sus hijos coman.
¡Ah que suerte recuerdo!
¿Dónde
estará mi iluminado suelo
de luna?
¿El señor que toca la quena,
el señor que tocas la guitarra?
Para que robándose mi corazón lo alegre,
este recuerdo, alegre y cantando
se lo lleve,
de mi abandonada, asolada casita
ahuyente los ratones, los
pichuchancas, los dolores.
|