Piel y Sensibilidad
La
piel es el recubrimiento membranoso del cuerpo. Se trata de una membrana gruesa
y resistente compuesta por dos capas:
Epidermis
Es
la capa superficial que nos protege del ambiente circundante, es impermeable y
su grosor difiere según la zona del cuerpo y su función (es más resistente en
la palma de la mano y en la planta de los pies)
Dermis
Se
ubica por debajo de la epidermis y está constituida por tejido rico en fibras
elásticas y colágeno. Está muy irrigada y presenta terminaciones nerviosas,
fibras musculares, glándulas sebáceas y sudoríparas y los folículos que
originan el pelo.
Funciones
de la piel
Protege
del ambiente
Es
un órgano sensitivo
Interviene
en la termorregulación gracias al sudor
Tiene función depuradora por acción de las glándulas sudoríparas y sebáceas
Receptores
Táctiles
Los
receptores táctiles residen en la dermis y están constituidos por:
Terminaciones
nerviosas libres (dolor)
Corpúsculos
táctiles de Meissner (tacto)
Corpúsculos
de Paccini (sensación de presión)
Corpúsculos
de Ruffini (calor)
Corpúsculos
de Krause (frío)
Sensibilidad
de la mano
Estos
receptores están repartidos en toda la superficie del cuerpo, pero su
concentración es particularmente densa en la mano. Esto nos permite captar
información sobre la condición de la piel del paciente y el grado de tensión
a nivel muscular. En consecuencia podemos dosificar la presión a aplicar en
cada zona del cuerpo. La yema del dedo pulgar es más grande que la de los demás
dedos, por ese motivo, los receptores táctiles están bien distribuidos
permitiendo gran sensibilidad y un mayor radio de acción.
Efectos
del Shiatzu sobre la piel
El
masaje incrementa la función de las glándulas sebáceas, aumenta la irrigación
sanguínea y el metabolismo. Por estos motivos, mejora la elasticidad de la piel
y permite una mejor nutrición de la misma.


Reflejo
cutáneo-visceral o víscero-motor
Un
reflejo es toda respuesta inmediata e involuntaria ante un estímulo. Las
corrientes nerviosas generadas en los receptores de todo el cuerpo penetran en
la médula ósea a nivel de los nervios sensitivos (espinales y craneales).
Estas
fibras sensitivas parten de una víscera o de la piel y penetran en la médula
espinal. Aunque provengan de puntos diferentes, los impulsos provenientes de la
víscera afectada son transmitidos al cerebro como si fueran de la piel, en
consecuencia la respuesta es proyectada a la piel como una sensación anormal de
la misma. Esto explica la aparición
de los puntos de hiperestesia.
El
shiatzu emplea el mecanismo inverso, es decir que mejora trastornos funcionales
de un órgano interno estimulando algunos puntos cutáneos relacionados.