Aparato Locomotor
El aparato locomotor en el hombre está constituido por elementos pasivos
que son los huesos y las articulaciones y por elementos activos que son los músculos,
que al contraerse permiten el movimiento de las piezas óseas.
Osteología
La rama de la anatomía que se encarga del estudio de los huesos recibe
el nombre de osteología (gr. Ostión: hueso y Logos:
estudio. El esqueleto humano está constituido aproximadamente por 206
huesos (pares e impares) Deben sumarse a éstos, otros huesos pequeños que en número
variable se forman a veces en el cráneo entre las articulaciones sin movimiento
(huesos wormianos) y dentro de los tendones en los pies y en las manos (huesos
sesamoideos) El peso total del esqueleto es de alrededor de 8 kilos.
Funciones del esqueleto
Sostiene las partes blandas (órganos y músculos)
Da forma al cuerpo
Protege órganos vitales como la médula espinal, el cerebro, los pulmones, el corazón, el esófago, la vejiga, etc. que se alojan en cavidades limitadas por huesos.
Participa pasivamente en la
locomoción al prestar inserción a las masas musculares, a los
tendones y ligamentos.
Forma y Dimensiones de los huesos
La forma de los huesos es variable: cilíndrica, prismática,
trapezoidal, etc.
Las dimensiones se tienen en cuenta para clasificarlos en:
Huesos largos: predomina
el largo sobre el ancho y el espesor. Están formados por un cuerpo o diáfisis
y dos extremidades o epífisis
Si se practica un corte longitudinal de la diáfisis se observa en su
interior una cavidad llamada conducto medular, ocupado por la médula
ósea.
Ejemplo: los huesos de las
extremidades
Huesos Planos o anchos: la
longitud y el ancho predominan sobre el espesor. Estos huesos forman cavidades.
Ejemplo: el cráneo, el tórax, la
pelvis, etc.
Huesos cortos: la
longitud, el ancho y el espesor son proporcionales.
Ejemplo: vértebras, huesos del carpo
(muñeca) y del tarso (tobillo.
Los huesos están formados por tejido óseo en sus dos variedades:
compacto y esponjoso.
Compacto: en el que las laminillas óseas
están íntimamente ligadas entre sí, limitando espacios muy pequeños y poco
numerosos.
Esponjoso: en el que las laminillas óseas
están separadas y dejan espacios a modo de red. Los espacios son abundantes,
grandes y visibles.
Estas variedades del tejido óseo se encuentran distribuidas en los
distintos huesos de la siguiente manera:
En todos los tipos de hueso se estudian las caras, bordes, ángulos,
eminencias, rugosidades y agujeros que presentan.
En las apófisis y rugosidades se insertan los músculos.
Por los agujeros pasan arterias, venas y nervios.
Crecimiento de los huesos
En longitud: en los
huesos jóvenes, entre la diáfisis y las epífisis se encuentran zonas en forma
de bandas de cartílago, cuyas células se multiplican haciendo crecer el hueso
en longitud.
Alrededor de los 25 años, el cartílago se osifica y los huesos ya no
pueden crecer en longitud.
En grosor: es permanente y se produce:
Por formación de nuevas capas óseas a partir del periostio
Por destrucción de la parte
interna del hueso, por células especializadas, formadas por la
médula ósea, que ocupan el conducto excavado en el centro del
hueso.
Médula ósea y periostio
La médula ósea ocupa el interior del conducto medular de los
huesos largos y las cavidades del tejido esponjoso.
Comúnmente se la llama caracú o tuétano. Es una
sustancia blanda, grasosa, de color rojizo, amarillento o grisáceo.
Sus funciones principales son:
Intervenir en el proceso de osificación
Originar gran parte de las células sanguíneas
Disminuir el peso específico
de los huesos
El periostio es una membrana delgada, de color blanquecino,
ligeramente amarillento, que recubre los huesos excepto las superficies
articulares, donde es reemplazado por el cartílago articular hialino.
El periostio está irrigado por vasos sanguíneos y provisto de ramas
nerviosas.
Sus funciones son:
Intervenir en el proceso de osificación (durante el desarrollo de los huesos o cuando los huesos se reconstituyen y sueldan luego de una fractura)
Intervenir en la nutrición del hueso (contribuye en la distribución de las sustancias nutritivas que trae la sangre)
Permitir la inserción de los
músculos (éstos no se insertan directamente en el hueso)
Organización del esqueleto
Para su estudio se puede considerar:
El esqueleto axial o eje, formado por la cabeza, la columna
vertebral y el tórax.
El esqueleto apendicular, formado por las extremidades y las
cinturas que las unen al esqueleto axial.
Esqueleto Axial
Cráneo
|
Frontal |
(1) |
|
Occipital |
(1) |
|
Parietal |
(2) |
|
Temporal |
(2) |
|
Etmoides |
(1) |
|
Esfenoides |
(1) |
Cabeza
|
Maxilar Sup. |
(2) |
|
Palatino |
(2) |
|
Lagrimal |
(2) |
|
Nasal |
(2) |
|
Cornete |
(2) |
|
Vómer |
(1) |
|
Maxilar Inf. |
(1) |
|
Malares |
(2) |
Columna Vertebral - 5 Regiones
|
Vértebras Cervicales |
(7) |
|
Vértebras Dorsales |
(12) |
|
Vértebras Lumbares |
(5) |
|
Vértebras Sacras - Soldadas forman el hueso sacro |
(5) |
|
Vértebras Coccígeas - Soldadas forman el cóccix |
(4 ó 5) |
Costillas - 12 Pares
7 pares de Verdaderas que se unen directamente al esternón por cartílagos
3 pares de Falsas cuyos cartílagos se unen al de la séptima vértebra
Tórax
2 pares de Flotantes que no se articulan al esternón
12 Vértebras dorsales
1 Esternón
Esqueleto Apendicular
Cintura escapular
|
Clavículas |
(2) |
|
Escápula u Omóplato |
(2) |
|
mero |
(2) |
|
Cúbito |
(2) |
|
Radio |
(2) |
Extremidad Superior
|
Carpo |
(16) |
|
Metacarpo |
(10) |
|
Falanges |
(28) |
|
Coxal o Ilíaco |
(1) |
Cintura Pelviana
|
Sacro |
(1) |
|
Cóccix |
(1) |
|
Fémur |
(2) |
|
Tibia |
(2) |
|
Peroné |
(2) |
Extremidad Inferior
|
Rótula |
(2) |
|
Tarso |
(14) |
|
Metatarso |
(10) |
|
Falanges |
(28) |