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¿PUEDES ESCUCHAR MI VOZ?
Harry Potter levantó la mirada en la oscuridad del cielo nocturno y suspiró. La
noche, la oscuridad, era el único momento en que el sentía que podía ser el
mismo. Hermione y Ron estaban en alguna parte juntos, mientras él,
evidentemente, pensaba que no era el más sensato para sus dos mejores amigos.
Desaparecían durante horas en un momento y regresaban entonces, pareciendo como
si los dos hubieran estado luchando con Acromantulas. Recientemente los
sentimientos de desesperación habían salido de él hasta el punto de querer
gritar, dudaba que pudiera resistirlo más; más de una vez había deseado una
muerte que Voldemort le había negado cuando había asesinado a sus padres. Sobre
todo, Harry deseaba que otros pudieran hacer un trabajo limpio de eso. Su vida
era un espiral y abajo, dentro de él, había un vórtice negro y ninguna persona
lo comprendía. El estaba muerto interiormente. Mirando fijamente las estrellas,
sonrió melancólicamente... no era ningún secreto que era un Vidente, que él
tenía la Vista. Nunca se lo diría a Trewlaney, principalmente porque ella no le
creería, sin embargo era verdad. Él estaba de pie en las gradas del campo de
Quiddich, extendió sus brazos. Todo se volvería ahora mismo tan fácil, tan
simple... Ya no sería más el Chico-Que-Vivi
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Draco Malfoy, orgulloso de el mismo, en su entrenamiento y educación, vio las
cosas antes que nadie más, su habilidad de observar era mayor que la de
cualquier necio en Hogwarts. La primera cosa que Lucius le había enseñado alguna
vez era: Conoce a tu Enemigo. Él era el único que había notado el cambio en
Potter, el único que simplemente comprendió cuan profunda era su desesperación.
Le gustaba ver dentro de los ojos de Potter, aunque viera la misma dolorosa
desesperación. Curable solo por su propia muerte. Esos necios, la sangre sucia y
Wasel se encerraron en cada uno sin ver el aviso de que Potter estaba flotando
lentamente lejos de ellos, de todos. Era incierto el porque se preocupaba, solo
lo hizo. Estaba afuera, se dirigía hacia el campo de Quiddich, un lugar en donde
a Potter le gustaba pasar su tiempo libre y lo que el vió le heló la sangre
comenzando a mover sus piernas para correr.
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Movió su pie hacia delante, sintiendo el vacío debajo de él, preparándose a
soltar todo su peso y caer. El había estado cayéndose durante años, a través de
la miseria, a través del sufrimiento, a través de la nada. Quizás sería libre en
la muerte como no lo era en la vida, quizás estaría finalmente de nuevo con sus
padres. En sólo un minuto
-¿Tomando la ruta fácil Potter? - una voz burlona pasó a través de la tormenta
que estaba en el cerebro de Harry. Sus ojos se abrieron de golpe para ver a
Malfoy que estaba de pie allí, jadeando ligeramente como si hubiera estado
corriendo, su engreída mirada casi era lo mas que Harry podría soportar
-¿Qué estas haciendo aquí? - le preguntó qquedamente, mientras dejaba caer sus
ojos
-Antes pensaba que era un lugar público - le contestó Draco, esperando haber
gruñido bastante - Vine a disfrutar del cielo nocturno y desde que la sangre
sucia y Wasel parecen estar muy ocupados en la Torre de Astronomía, decidí venir
aquí - terminó subiendo hasta donde estaba Harry y se sentó. - Bien, siéntate -
Harry arqueó una ceja - ¿Porqué querrías que yo me sentara en alguna parte cerca
de ti Malfoy? Tú me odias, yo te odio. Así funciona para m
-Estas bloqueando tu vista Potter, siéntatte o márchate, es una última suplica
para mi
-Para ti y todos los demás - murmuró Harryy cuando el se giró para irse, sin
saber a donde iba, solo sabía que tenía que escapar. Él no podría enfrentar a
Malfoy sobre todos los demás
-¿Qué quieres decir? -preguntó Draco al innstante
-Como tu preocupación Malfoy - Harry terciió rechazándolo para que él no pudiera
ver su dolor, su herida.
-Verdad - pronunció Draco con lentitud - ssin embargo, desde que conocer a tu
enemigo es conocerte a ti mismo, quiero saberlo
-Asì que te servirá para mejorar cuando tee vuelvas un Mortifago - Harry arqueó
una ceja - yo pienso que no
Draco vio el dolor, crudo y desenfrenado en los ojos de Harry, podía casi
sentirlo como algo lejano, en un mundo de su propio dolor, un infierno de su
propia fabricación. La fuerza de eso lo asustó. Enfrentó la claridad de la
verdad y aunque no supo como, pero supo que él podía salvarlo
-Desfigurar mi soledad servirá a una vil sserpiente de ojos rojos una. criatura?
- en su cara se formó una sonrisa de desprrecio
-Si decido destruirte, no lo haré bajo la pretensión de servir en una causa en
la que no creo
Los ojos esmeralda de Harry se ensancharon por el susto de escuchar a Draco -
pero tu padre...
-Me planteo ser mi propia persona - sentennció Draco
-¿Porqué viniste aquí Malfoy? - preguntó HHarry derrotado - ¿para atormentarme un
poco más?
Draco no hizo nada sino retorcerse. Trazó, planeó, escondió sus verdaderos
motivos hasta el tiempo en que podrían servirle mejor. Decidir a aventurarse no
significaba que ganara, puso las cartas sobre la mesa - yo vine aquí para
salvarte
Los ojos de Harry se llenaron de lágrimas desgarrándose cuando el las detuvo -
¿De qué estas hablando?
Draco caminó hacia Harry, tocando su brazo ligeramente, mientras sus ojos de
color plata se encontraban al verde esmeralda - yo se del dolor que esta en tu
alma, lo veo teñir a cada minuto un poco más. Veo a las personas a tu alrededor
que no lo notan, no lo ven. Nadie ha notado tu dolor, tu tormento. Yo si
-¿Así que eso es lo que te hace pensar quee puedes salvarme? Tu no sabes nada de
mi - le riñó Harry, dando tirones para safarse del toque - ¿Porqué estas siendo
tan bueno conmigo de repente?
-Yo se más de ti que lo que piensas - le ddijo Draco quedamente - te he mirado
durante años, he estudiado como eres
-Como a algún espécimen bajo el vaso - se mofó Harry
-Más o menos - Draco estaba de acuerdo - ssin embargo, tu estas encerrándote
fuera del mundo, de todo y de todos
-Simplemente permíteme morirme - Harry supplicó a Draco, mientras expresaba su
deseo final - es mi deseo más profundo el morirme. Permíteme hacerlo
-No
-¡La vida no es más que un tormento! - esttalló Harry fuera de si - No quiero ser
parte de esto. Mi soledad me aleja del campo
-La vida es un tormento sí, si lo vives soolo - Draco estaba de acuerdo - pero yo
estoy ofreciéndote pasar este camino contigo
-¿Porqué?
-Porque... tu sabes la razón. Y es esta raazón más que alguna otra la que te hace
correr- Draco agitó su cabeza - yo sentí lo mismo cuando lo comprend
-¿Qué estas diciendo?
-¿Puedes ver a través de tus lagrimas que yo siempre estaré aquí? - dijo Draco
suavemente, su sonrisa de desprecio se cayó por un momento - soy el uno
constante en tu vida, no es la sangre sucia o Wasel. Ellos ya están demasiado
absortos en cada uno para ver tu aviso. Yo no me impresiono por el
Chico-Que-Vivió, no me impresiono por la cantidad de veces que te has enfrentado
a Voldemort, yo me impresiono sin embargo, por ti. Cuando nosotros peleamos, te
hago vivo, te mantengo vivo
Harry no dijo nada, no podía decir nada. En la oscuridad yerma en que él se
había hundido, un rayo de luz brilló a través de la oscuridad, un rayo de
esperanza, lo que le había estado faltando por tan largo tiempo - Malfoy...
-Draco
-Draco... - respiró, como si acariciara suuavemente cada palabra - ¿Comprendes lo
que estas diciendo? - hizo una pausa - esto no puede ser verdad
-¿Porqué no? - preguntó Draco, mientras see acercaba - Acaso yo no puedo ayudarte
-¿Porqué querrías a... ? - Harry preguntó retrocediendo, una mirada de miedo
reemplazó el dolor en sus ojos - tu me odias
-Es una línea fina la que hay entre el amoor y el odio - le dijo Draco suavemente
-¿Estas diciendo que me amas? No lo creo -- Harry agitó su cabeza
-Esa no es la cuestión, o no escoges ver llo que esta justo delante de ti,
conozco ese pensamiento Harry, soy el único que puede encontrar la felicidad a
través de tu dolor. Cuando escojas ver lo único que puede ayudarte, sabes donde
encontrarme - Draco sonrió antes de reasumir su sonrisa de desprecio normal
La mandíbula de Harry cayó abierta cuando observó que Draco se alejaba, incapaz
para creer lo que simplemente había pasado. Él había salido esa noche para
acabar con su vida, acabar su existencia, y en cambio él se confrontó con una
persona que creyó lo odiaba, quien lo hirió al decirle que lo amaba. Miró como
Draco caminaba más allá y más lejos de él, así, él caminó regiamente hacia
atrás, hacia la escuela. Había visto algo que le había estado faltando en los
ojos de todos los demás, y que había encontrado en los ojos de Draco Malfoy.
Había visto la comprensión, había visto la honestidad, y había visto el amor
-M... Draco! Espera! - le llamó, mientras corría debajo de las gradas hacia
Draco. Una almenara de luz en la interminable desesperación. Draco había
detenido la marcha.
Harry no entendió que fuerza lo manejó, lo que lo movió, lo que lo hizo volar
hacia él, solo la profunda certeza en el corazón de Vidente que si no seguía a
Draco volvería a encerrarse para siempre en una jaula de su propio tormento, su
propio sufrimiento. Él había querido que fuera de una manera y había sido,
aunque no la manera que esperó. Draco arqueó una ceja
-¿Qué es esto Potter?
-Harry.
-¿Qué? - lo miró Draco, mostrando la incerrtidumbre en sus rasgos regios. - Harry
no juegues conmigo de esta manera, porque te destruiré
Harry no dijo nada, solo corría hacía él, sintiéndose como si fuera un sueño. -
el tiempo es precioso y esta marchándose, y he estado esperando por ti toda mi
vida
La esperanza brilló en los ojos de Draco cuando él le ofreció sus brazos - Ven
conmigo
Harry choco con Draco, mientras lo envolvía con sus brazos herméticamente
alrededor de él, incapaz de creer el sentimiento que tenía dentro. Podía darse
cuenta que la oscuridad se fragmentaba, que empezaba a vacilar. Cuando los
brazos de Draco se envolvieron alrededor del torso de Harry y lo apretó más
cerca, la oscuridad disminuyó con la luz, una emoción fuerte y luminosa encendió
su corazón. Podía sentir las lágrimas en su cara, algo que él había estado
negando, lo mismo que lo había salvado. Casi como un pensamiento posterior sus
labios encontraron a Draco quien vertió toda su emoción en el beso.
La mente de Draco estaba agobiada, sus sentidos sobrecargados. Estaba seguro de
que esto no era un sueño. Él había extendido su mano, la mano de salvación a
Harry, quien la había tomado. Necesitando respirar rompió el beso separándose y
Harry lo miró, con sus ojos brillando.
-Sálvame Draco
Draco sonrió a Harry, permitiéndose bajar su fachada para mostrar a Harry quien
era realmente Draco Malfoy. Ninguna palabra fue hablada, ninguno lo necesitó. En
el alba creciente en el campo de Quiddich, la larga noche de Harry acabó.
Protegido por su muy propio dragón.
FIN.
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