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PASTEL
DE CUMPLEAÑOS
-Harry he dicho que no
-¿Por qué no?
-Por queee... estoy cansado y... me duele la cabeza ~_~
-Vamos Draco, pensé que esos pretextos sollo los inventaban las mujeres ~_~U
-He dicho que no... quiero dormir esta nocche
-Esta bien, como quieras, pero luego yo noo estaré disponible - y diciendo eso
Harry se metió a la cama cubriéndose por completo con las sábanas. Draco
suspiró, se metió a la cama con más lentitud que su amante, se ponía
insoportable cuando se le negaba el sexo, pero era necesario para hacer su
regalo, al día siguiente Harry Potter cumpliría veinte años, y él, Draco Malfoy,
le haría un regalo que nunca llegaría a imaginar posible, de hecho, él aún no lo
creía posible, pero para hacerlo tenia que esperar a que Harry estuviera
dormido.
Cerca de la una de la mañana Draco estuvo seguro de que Harry dormía
profundamente, con cuidado de no despertarlo se levantó de la cama y se dirigió
a la cocina. Abrió la alacena y sacó todo lo que necesitaba, junto con un grueso
libro, lo colocó todo sobre la mesa, abrió el libro y buscó una página en
especifico
-Aquí esta, bien querido Draco, comencemoss con esto - se dijo
***************
Se dio vuelta en la cama esperando sentir el calor de otro cuerpo, al no
encontrarlo cerca, con una mano tanteó la superficie de la cama sin encontrar lo
que buscaba, abrió con pesadez uno de los ojos y luego otro, cuando puedo
enfocar la vista notó la ausencia de su amante, se encogió de hombros
-Seguro fue al baño - se dijo al momento qque se acomodaba para seguir durmiendo
****************
-No, no y no - Draco respiró de manera proofunda tratando de calmarse -
comencemos desde el principio
Tiempo de preparación: 45 minutos; Tiempo de reposo de la pasta: de 30 a 40
minutos; Tiempo de Cocción: 1 hora;
Ingredientes:
250 gr. De Harina/ ¼ de Litro de leche/ 15 gr. De levadura de panadero/ 1 huevo/
50 gr. De azúcar/ 1 pizca de sal/ 80 gr. De mantequilla/ 50 gr. De pasas de
málaca/ 25 gr. De almendras
-Bien, bien, esta todo, ahora:
"Empiece por disolver la levadura en un poco de leche tibia"
-De acuerdo - Draco tomó la levadura y la agregó a la leche, comenzando a
disolverla - esto es fácil. Veamos que sigue:
"Ponga la harina en una terrina, haga un pozo en el centro, incorpore la
levadura diluida y después la leche sobrante, añada el huevo batido"
-¿Cómo? ¿Qué es una terrina? ¿Tengo que haacer un pozo? ¡Harry me matara si
encuentra un pozo en medio de la cocina! ¿*_*?
***************
Un extraño ruido lo despertó, se incorporó con rapidez de la cama, notando que
Draco no estaba a su lado, frunció el entrecejo, escuchó nuevamente algo,
primero un golpe, luego algo que se caía enseguida y por último un ataque de
tos. Tomó sus lentes, colocándoselos, se levantó dirigiéndose a la cocina,
llegando a mitad de su camino escuchó una voz
-Maldición - era la voz de Draco, su curioosidad aumentó, y con sigilo terminó de
bajar las escaleras, hasta llegar a la cocina. Su primer pensamiento fue que
Draco había tenido hambre a media noche y había bajado para saciar su apetito,
pero se encontró con un Draco cubierto de pies a cabeza de Harina, si su piel
antes era pálida, ahora no había comparación, todo su cuerpo estaba cubierto por
un fino polvo blanco, e incluso su camisa y sus boxers. Harry tuvo que cubrirse
la boca y morderse la lengua para no soltarse riendo ante la imagen, y si a eso
le sumamos una extraña cara con una mezcla de puchero, frustración y enojo, el
esfuerzo de no tirarse al piso victima de un ataque de risa, si que era una
proeza.
-Maldigo la hora en que acepte la estúpidaa idea de Harry de no tener elfos
domésticos - al oír su nombre guardo más silencio y se acercó para escuchar
mejor - pero que digo, si un elfo lo hubiera hecho, ya no sería especial ¡Pero
malditos muggles por que no pueden ser más específicos con estas cosas! -_- -
arrojó un grueso libro al otro extremo de la mesa, Harry alcanzó a leer el
título "Recetas de alta cocina para ocasiones especiales", en un acto de reflejo
hizo una mueca de aso, al recordar las veces en que Draco había intentando
cocinar algo, sencillamente no era una de sus cualidades, sobre todo en lo que
respecta a tener que usar el horno, tal vez si habláramos de ensaladas sería
otra cosa, eso se le daba muy bien. Su mente regresó al presente y vio como el
rubio tenía el libro entre sus manos, y por su gesto estaba bastante concentrado
en entenderlo
-"¿Pero para que cocina algo a media noche?" - se preguntó Harry, algo había
dicho Draco de que si no era él quien lo hacía ya no sería especial y el
recetario decía algo para ocasiones especiales ¿Qué ocasión especial se
acercaba. Observó un calendario que estaba colgado en la cocina, haciendo
cálculos y tomando en cuenta la hora que era, eso quería decir que era: ¡Su
cumpleaños! Tal vez Draco intentaba cocinarle algo como regalo, sabía que
valoraría el empeño que había puesto, sonrió, aunque eso significara un dolor de
estomago seguro. Un suspiro lo sacó de sus cavilaciones, Draco había tomado la
masa con una mano comenzando a golpearla contra una terrina. Harry alcanzaba a
escuchar palabras aisladas como "muggles imbéciles" ó "estúpidas cosas"
Vivir con el mundo no mágico, no había sido el gran sueño de Draco Malfoy, él
solo había aceptado por Harry, y eso se lo agradecía enormemente. Draco nunca
dejaba de sorprenderlo, de alguna u otra manera forma se las arreglaba para
hacerlo, sobre todo en su cumpleaños, y ahora el objeto de su amor se encontraba
tratando de cocinarle algo como regalo y pesar que él le había gritado por no
querer tener sexo, de alguna manera tendría que compensarlo.
Draco estaba metiendo el molde con la pasta en el horno caliente
-¡¡Aaayy!! ¡Diablos! - se quejó, se había quemado la mano al tocar el horno,
Harry estuvo dividido entre reír o ir a consolarlo. Draco puso su mano bajo el
chorro de agua fría tratando de evitar que su mano se inflamara, aunque ya tenía
un leve color rojizo - duele, duele ¿Qué demonios hace Harry cuando esto le
pasa? Él solo sonríe y dice que no ha sido nada.. pero sigue doliendo T_T - se
envolvió la mano con una servilleta de tela, acomodó una bandeja, procediendo a
decorarla con servilletas y acomodar los cubiertos. - Bien - suspiró Draco -
tengo tiempo suficiente para tomar una ducha y quitarme toda esta harina - al
escuchar eso Harry palideció y maldijo por lo bajo por no haber traído su capa,
tratando de no hacer mucho ruido, regresó a su habitación, si Draco se enteraba
de que lo había estado espiando cocinándole algo, no viviría para probar lo que
le había cocinado
-"Parece una mejor alternativa" - pensó deteniéndose a medio camino, se pateó
mentalmente siguiendo su camino, al terminar de subir las escaleras corrió lo
máximo que le daban sus piernas, arrojándose sobre la cama y poniendo sus lentes
sobre la mesita de noche. A los pocos minutos escuchó que se abría la puerta,
por el rabillo del ojo vio como Draco entraba de puntitas tratando de no hacer
mucho ruido, se acercó al guarda ropa y tomó un cambio de ropa junto con una
toalla, entró al baño y cerró la puerta con cuidado. Harry se levantó un poco y
observó el reloj, eras las 2:30 de la mañana, decidió que lo mejor era dormirse
y esperar que Draco continuara con su sorpresa, de lo contrario el dragón se
pondría furioso.
Al salir del baño, Draco notó que en la ventana de la habitación estaban posadas
cinco lechuzas de todos tamaños y colores, esperando ser recibidas, y entre
ellas estaba Hedwin, la orgullosa lechuza de Harry. Antes de hacer algún
movimiento se aseguró de que Harry durmiera, al estar seguro, abrió un poco la
ventana, permitiéndoles el paso, todas se posaron en el piso, Draco se inclinó y
desató cada paquete que ellas llevaba, tres de las lechuzas no opusieron
resistencia, y enseguida se fueron al verse libres de su carga, tardo un poco
más en liberar el paquete de Pig, la lechuza de los Wasley, la pequeña ave no
paraba de brincar de un lado a otro y de ulular con todas sus fuerzas.
Desesperado por no despertar a Harry, aprisionó a la lechuza entre sus manos
-guarda silencio - siseó de forma amenazaddora, Pig quedó congelado, lo que le
permitió a Draco quitarle el paquete, al hacerlo, la lechuza escapó de su
prisión mirando a Draco con resentimiento
-Esta bien, toma - le dijo algo fastidiadoo, mientras le colocaba un poco de agua
en un pequeño recipiente. Pig, aun receloso, se acercó y después de tomar un
poco de agua, se fue por la ventana. La única lechuza que quedaba era Edwin, la
blanca lechuza lo observaba con recelo, Draco sabía perfectamente no le
permitiría tomar el regalo de Harry, era extremadamente fiel a su amo. Respiro
profundamente - No quisiera despertar a Harry - susurró - ¿Podrías venir más
tarde? - Hedwin lo analizó, por unos instantes, luego giró su cabeza para ver a
Harry profundamente dormido, regresó su vista a Draco, ululó un poco y salió de
la habitación con todo y regalo, regresaría al atardecer. Draco la siguió con la
vista hasta ya no verla más. Tomó los otros regalos y los puso sobre el
escritorio. Un suave olor a quemado llegó hasta él, fue como si de pronto su
cabeza fuera iluminada por docenas de chispas
-¡El pastel! - susurró e inmediatamente saalió disparado a la cocina,
tropezándose con los muebles en su camino, llegó hasta el horno, tomó unos
guantes y lo abrió - por favor no, por favor no - sacó el pastel en medio de una
fina nube de humo, colocó el molde sobre la mesa y lo observó, el pastel estaba
un poco quemado en la superficie, suspiró aliviado, enseguida sacó el pastel del
molde y comenzó a decorarlo con almendras y pasas de málaca, al terminar sacó
unas velas de un cajón y les aplicó un par de encantamiento a la vez que sonreía
con malicia, las 20 velitas se encendieron levitando sobre el pastel, lo acomodó
en la bandeja que había preparado. Observó su obra, era excelente, digna de un
rey, o en este caso, digna de un héroe, de Harry Potter. Sonrió satisfecho, vio
el reglo de pared, pronto sería las seis de la mañana, pronto comenzaría a
amanecer, era hora de despertar a su amado. Hizo levitar la bandeja dirigiéndola
con su varita, al llegar observó a Harry, quien aún seguía en un profundo sueño
¿Cuál sería la mejor forma de despertarlo? Una idea luminó sus facciones, dejó
la bandeja sobre la mesita de noche junto con su varita, se sentó a horcadas
sobre el cuerpo de su amante sin llegar a tocarlo. Respiró profundo a la vez
que, ayudado por sus rodillas, tomaba un poco de altura, para luego dejarse caer
sobre la pelvis de Harry
-¡¡HHAAARRYYYY!! -le gritó al mismo tiempoo
-¡¡¿QUEEE?!! - gritó Harry intentando levaantarse de un salto, pero un peso se lo
impidió. Cuando fue cosciente de quien era el causante de su susto mortal, su
rostro adquirió una expresión de disgusto - ¿Qué diablos te pasa Draco? - el
aludido tardo en responder debido al taque de risa del que era objeto.
Finalmente cuando pudo controlarse, abrazó a Harry, este se sorprendió por el
acto
-Feliz Cumpleaños Amor - le susurró Draco al oído. Harry sonrió, correspondiendo
al abrazo, apoyando su rostro en la base del cuello del rubio, aspirando su
suave aroma y sintiendo esa seguridad que solo el podía proporcionarle - te
tengo un regalo - le dijo Draco a la vez que se separaba y se sentaba en la
cama, tomó su varita y con un movimiento dejó el pastel levitando frente al
pecho de Harry. Harry observó al pastel y luego a Draco, luego el pastel
nuevamente. Para ser sinceros se veía bien
-Eh... a... gracias - balbuceó Harry con uun poco de temor a lo que vendría.
Draco notó la indecisión de Harry
-Vamos ¿Qué esteras? Apaga las velas - Harrry asintió con lentitud. Se preparó
mentalmente para lo que fuera a pasar. Tomó aire y soplo apagando todas las
velas. Todo se volvió oscuridad, sintiendo una fuerte sacudida en su estomago,
cerró los ojos con fuerza sin saber como reaccionar, para luego sentir que ya no
estaba en su cama, y unos brazos rodeaban su cintura, y como su espalda era
recargada contra un pecho
-Ya puedes abrir los ojos Harry - le dijo Draco en un tono claramente divertido.
Harry abrió los ojos
-¿Qué...? - se detuvo a media pregunta al comprender donde se encontraban.
Estaba sentado, junto con Draco, sobre el techo de su cada, justo cuando
comenzaba a amanecer
-Se cuanto te gustan los amaneceres - susuurró Draco a su oído, besando con
suavidad su cuello. En ese momento el sol despuntaba en el horizonte, el cielo
comenzaba a pasar de un color negro, a un azul claro, con algunas nubes en tonos
naranjas y dorados. Ninguno de los dos hablaba, lo único que se escuchaba a su
alrededor, era el suave sonido del viento, al mover las ramas de los árboles, y
el cantar de algunas aves. Harry recargó su cabeza contra el hombro de Draco,
dejándose llevar por la tranquilidad de la atmósfera. Permanecieron, así, en una
paz que hace tiempo no gozaban, hasta que el sol despuntó por completo
-Gracias - susurró Harry volviéndose haciaa Draco y besando con suavidad sus
labios
-Por nada - le respondió el rubio con una sonrisa - pero aún falta que pruebes
tu pastel de cumpleaños - el estomago de Harry dio un brinco
-¿E... estas seguro que... es comestible? - pregunt
-¿Piensas que te envenenaría? - preguntó aa su vez Draco
-Eh... bueno... en el fondo aún sigues sieendo un slytherin ¿no? - preguntó con
inocencia ^_^
-Y yo pensé que los gryffindor se caracterrizaban por su valentía. Me decepcionas
Potter - se mofó el rubio a la vez que mordía juguetonamente el lóbulo de su
oreja - te aseguro que no morirás... aún
-Oh, eso es muy consolador de tu parte >
-¿Pienas probarlo o no?
-Ya, ya voy - Harry observó el pastel que estaba a su lado. Con temor tomó un
trozo y se lo llevó a la boca, lo masticó despacio tratando de encontrar algo
que le advirtiera de su peligro potencial. Trabajo. Y abrió los ojos con
sorpresa.
-¿Y bien? - preguntó un ansioso Draco. Harrry no respondió y tomó otro trozo,
comenzando a devorarlo - ¿Harry?
-Bueno... - tragó el trozo de pastel tomanndo otro - esta muy... bueno - una
sonrisa iluminó el rostro de Draco
-¿En serio? - Harry asintió sin dejar de mmasticar, teniendo en la mano otro
pedazo de pastel listo para sustituir al que tenía en la boca. Draco estuvo a
punto de tomar un pedazo cuando Harry le pegó en la mano
-Es mío - le dijo
-Oye, no seas envidioso - hizo un nuevo inntento, pero la bandeja ya había
desaparecido de su vista. Harr estaba de pie con la bandeja entre las manos
-No, es mío
-Harry - el aludido sonrió de forma inocennte antes de salir corriendo a la parte
trasera de la casa, donde había una escalera - ¡Espera! - Draco se levantó de un
salto saliendo disparado hacia el chico que en ese momento bajaba por las
escaleras perdiéndose momentáneamente de su vista...
***************
Notas de la Autora: ¿Qué dijeron? ¿Que aquí terminó todo? ¡¡Pues no!! Aún queda
un poco más, ahí va lo que sigue:
***************
-Draco - lo llamó Harry desde la puerta dee la habitación, el rubio estaba
recostado en la cama, reponiéndose de una larga e increíble mañana de
"agradecimientos" de parte de Harry, se levantó un poco para observar al
momento, quien se tocaba el estomago
-¿Qué ocurre?
-Me duele el estomago - de un rápido movimmiento se puso en pie, cubriendo la
distancia que los separaba en milésimas de segundo
-¿Estas seguro? - le preguntó con una miraada llena de preocupación. Harry no
pudo soportarlo más y estalló en carcajadas
-Lo... jajaja... siento... no pude... jajaa... resistirlo
-Harry - lo llamó Draco un poco molesto
-Lo siento - le dijo más serio, para luegoo volver a carcajearse - no, no es
cierto... jajajaja... te veías tan tierno... jajaja... así de preocupado...
jajaja - Draco en vez de molestarse, se sonroj
-Como no iba a preocuparme ¡Si te comiste todo el pastel tu solo! Y luego hubo
una extensa sesión de sexo. Era lógico que te sintieras mal
-Ya, ya - dijo más para si mismo que para Draco, tratando de controlar su ataque
de risa - ven aquí, le dijo abrazándolo con ternura - gracias, ha sido el mejor
cumpleaños que he tenido
-Me alegra que te haya gustado - permaneciieron unos segundos en silencio
-¿Draco¡
-¿Mmmm?
-¿Cuándo vuelves a cocinarme un pastel?
FIN
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