CAPÍTULO 2
En las habitaciones de Severus
A Harry le hubiese gustado poder ver las habitaciones de Snape, seguro que era
el primer alumno que entraba en ellas. Seguro que son todas negras, verdes
y plateadas... Estos Slytherins, son todos iguales. Y no se
equivocaba mucho. La sala tenía el suelo enmoquetado en un rojo oscuro y una
mesa para cuatro de color caoba. También había una chimenea y delante de ella
un sofá negro y dos sillones del mismo color. En las paredes había algunos
cuadros, todos mostrando paisajes y alguna que otra pequeña estantería de
madera negra que mostraba fotos del profesor con Dumbledore, Minerva y otras
personas que debían ser amigos suyos. Extrañamente eran fotos muggles, no
había nada que se moviera.
Snape se dirigió a su habitación y vio como a medio metro de su cama de
sabanas verdes y cojín plateado había otra cama más pequeña con sabanas y
cojín de color gris. El profesor volvió a la sala y dejó a Harry en el sofá,
se dirigió a la habitación y quitó las sabanas de la cama que ocuparía el
joven Gryffindor.
"Esta es la idea más absurda que se te ha ocurrido Albus. Potter viviendo
conmigo!" pensó, pero rápidamente negó con la cabeza. "No, eso ha quedado muy
mal, Potter viviendo conmigo! Espero que se cure pronto..."
Volvió a la sala y cuando fue a levantar al joven de cabellos negros pensó que
sería mejor quitarle la túnica para que pudiera dormir, si es que estaba
durmiendo, mejor. Se le acercó y empezó a desabotonarle los botones, al acabar
lo levantó un poco y le fue quitando las mangas. Al notar eso al cerebro de
Harry se le disparó una alarma. Me está desvistiendo! Es un cerdo!
Que me va ha hacer! Con esos pensamientos el corazón de Harry había
empezado a ir mucho más rápido, hecho que no pasó desapercibido por Snape.
-Está bien señor Potter? Tiene otra pesadilla?.- preguntó el adulto al notar
el cambio en el ritmo del corazón de Harry.
Éste al ver como Snape, su profesor más odiado se preocupaba por él, se calmó.
-Bien, parece que ya pasó. Acabaremos de sacarle la túnica y le meteremos en
la cama. Oh! No, otra vez hablando solo...
Harry respiró aliviado. Bueno, sólo quería desvestirme para meterme en la
cama... Dios! Eso sí que ha quedado mal...Harry hizo un esfuerzo para no
ruborizarse y teniendo en cuenta que Snape no dijo nada al respecto supuso o
que no lo había visto, o que no se había sonrojado. ¿Y quién lo diría que
el duro y frío profesor de pociones se preocuparía por mi? ¿Por un
Potter?, me parece que aprenderé muchas cosas... Si hubiera podido mover
los labios en los suyos hubiera aparecido una sonrisa maliciosa Aunque para
descubrir sus mayores secretos tendría que poder moverme, o al menos poder
ver...
Harry notó como Snape le acabó de sacar la túnica y lo subía en brazos para
llevarlo a la cama cuando llamaron a la puerta.
-Quién será?- gruñó el profesor dejando a Harry otra vez en el sofá.
Snape abrió la puerta y se encontró con el director.
-Qué haces aquí Albus?
-Yo? Mirar como está Harry, y traerte su pijama.
-Pijama? Para qué?- preguntó Snape sorprendido.
-Hombre... no lo dejarás con el uniforme puesto para que lo arrugue todo ,no?
Snape estuvo a punto de decir que sí. Que no iba a vestir a Harry, pero
Dumbledore tenía la sonrisa, y eso quería decir que hiciera lo
que hiciera el director le haría ponee el estúpido pijama a su alumno.
-Bueno, vale. - cogió la ropa de las manos del hombre mayor y preguntó- algo
más?
-Cómo está Harry?
-Nada, sólo parece que ha tenido una pesadilla...
-Pesadilla? Cómo lo sabes?
-Lo he supuesto porqué su corazón ha empezado a latir muy rápido...
-Y cuando ha sido eso?
-Cuando le estaba quitando la túnica.- dijo como si nada.
-Ya, bueno, si ahora está mejor no hay problema. Con cada pequeño cambio
avísame. "Así que quitándole la túnica... no creo que fuera una pesadilla
precisamente lo que le hizo poner nervioso..." pensó para sí el director.
Mientras, Harry des del sofá se moría de ganas de saber quién había llamado a
la puerta y de qué estaría hablando con Snape. Me empiezo a hartar de no
poder moverme, ni poder hablar ni nada... Esto es un asco! Y encima tendré que
dormir en la misma habitación que Snape! Espero que no me haga nada raro...
-Adiós director...
-Adiós Severus...
Snape cerró la puerta y suspiró.
"Este hombre sabe algo... algo importante y no me lo quiere decir..."
-Bueno, Potter... Como no sé si me puede oír... Yo le digo que gracias a su
buen amigo Dumbledore... Le tendré que poner el pijama, y que ,como no, es
rojo...- dijo con burla.
Qué! Dumbledore era quien ha llamado para decirle a Snape que me pusiera el
pijama? Esto va cada vez peor...
Snape dejó el pijama en el respaldo del sofá y sentó a Harry lo mejor que
pudo. Se agachó y empezó a deshacer los botones de la camisa al joven
Gryffindor delante de él. Harry lo notó y empezó a ponerse nervioso, notaba
como el rubor cubría sus mejillas...Pero Dumbledore sabe lo
que hace? Como se le puede decir a un profesor que desnude a su alumno?
Dios... no quiero que me vea así, después no le podré mirar a la cara...
Bueno, si es que algún día puede abrir los ojos... Harry estaba cada vez
más nervioso, sus botones iban deshaciéndose. Entonces la voz de la
consciencia de Harry decidió hacer acto de presencia. Harry... porque te
pones así? Has estado desnudo delante de todos los chicos de Gryffindor, o al
menos de la gran mayoría. Hermione y Ginny te han visto en bañador...
Pero no es lo mismo coño! Que Snape es mi profesor! Ya...
bueno, y no será que quieres que te vea así? Pero tú que te has
tomado? Estás insinuando que quiero que Snape me desnude? Aix... que mal que
suena esto... mejor lo dejamos eh?! Y se supone que tú eres mi consciencia? Si
eres más calenturienta que Ron... y mira que es decir... Al no
recibir respuesta Harry se relajó.
Pero mientras el joven de cabello negro discutía con su subconsciente Snape sí
se había percatado de su rubor y de su nerviosismo.
"Este Potter... No sé si creerá que lo estoy haciendo con segundas, pero
espero que le quede claro que no." No señor, Snape no quería nada con su
alumno, o al menos eso era lo que pensaba antes de ver su musculoso y bien
marcado torso. Un torso de color tostado, sin bello, con todos los abdominales
bien marcados... A Snape se le secó la boca, y cuando se pasó la lengua por
los labios tuvo que contenerse para no empezar a besarle.
"Se puede saber que estoy haciendo? Soy un enfermo! Un asaltacunas!" se dijo a
sí mismo moviendo la cabeza con desesperación.
Le puso la chaqueta del pijama y le hizo los botones casi sin mirar, cosa por
la cual quedaron mal puestos. Pero Severus no iba a deshacerlos y verse
delante de ese torso otra vez... Así que empezó a sacarle los zapatos.
Ay mierda, Se ha quedado mucho rato sin hacer nada des de que me quitó la
camisa hasta que me puso el pijama... que habrá pensado? Y porqué después me
la ha puesto tan rápido? Se decía Harry. Esto de estar medio muerto es
una mierda... Me recuerda a un cuento muggle que explicaba siempre tía Petunia
a Duddly, la Bella durmiente... Estoy dormido pero parece que haya
muerto... Y por supuesto soy igual de guapo. Se dijo con una sonrisa.
Harry? Que quieres? No he podido evitar oír... Como vas a
poder evitar oír nada de lo que diga si vives en mi cabeza? Muy
gracioso, lo que quería decir es que porqué te preocupas de que Snape se te
haya quedado mirando tanto tiempo? Yo no he dicho que se me haya
quedado mirando... Pero te gustaría, verdad? Se puede saber que
dices? Eres una enferma... Venga Harry no lo niegues... que sabes que
tengo razón. Al fin y al cabo yo soy tú. No me vengas con frasecitas
raras... Déjame en paz. A sus ordenes general. No te metas
conmigo... No te metas... Bueno te dejo que disfrutes mientras Snape te
quita los pantalones... Se despidió la consciencia de Harry con una
sonrisita. Pero... Estás para manicomio! Le gritó. Pero su consciencia
había vuelto a esconderse.
Y entonces lo notó, unas manos le deshacían el botón de la
bragueta, y le abrían la cremallera... Le pidió a todo ser viviente o muerto,
muggle, mago o dios por favor que no empezara a excitarse. Por favor... no
sé qué haría si Snape ve que se me pone dura mientras él me toca... Por
favor...
Pero no había para tanto, Snape intentaba hacer la menor presión posible,
tocar cuanta menos ropa mejor. Cuando le hubo deshecho la cremallera cogió los
bajos del pantalón y estiró hasta quedarse delante de unas piernas y unos
calzoncillos verdes. "Pensaba que los llevaría rojos... Al menos tiene un poco
de sentido común...Pero... estoy mirándole los calzoncillos a Potter? Por
Merlín, que alguien me ayude..." Se frotó un poco los ojos y cogió los
pantalones, se los puso y respiró hondo.
-Bueno, ya está vestido... Ahora lo llevaré a su cama y más vale que mañana
por la mañana esté despierto y en perfectas condiciones para irse de aquí.- le
dijo Snape al cuerpo de Harry.
Ya me gustaría a mí...
El Gryffindor volvió a notar como Snape lo cogía en brazos, otra vez ese
olor... no conseguía identificarlo, podría ser que fuera una poción inventada
por Snape? Y de repente sintió como su espalda entraba en contacto con una
mullida cama. Un gruñido de descontento se le escapó de los labios al dejar de
sentir esos brazos y ese olor a su alrededor. Snape lo oyó. Miró a Harry y iba
a preguntarle si es que se estaba recuperando, cuando oyó como algo daba goles
en la ventana. "Debía ser eso... No creo que haya sido Potter, a demás, en que
me ayuda un gruñido o lo que haya sido eso?"
Snape se dirigió hacia la ventana y encontró a la lechuza de Dumbledore con
una carta en una pata. Abrió la ventana y cogió la carta.
Querido Severus:
¿Cómo está Harry? Espero que bien, aunque sé que a tu
cuidalo estará. Me gustaría que empezaras cuanto antes ha hacerle los
análisis que creas
necesarios para saber que clase de poción era la que le cayó encima...
Espero que no te cause mucha molestia.
Albus Dumbledore.
-No, mucha molestia no me da...- dijo con sarcasmo. "Que
pesado con lo de Potter, como se nota que es su protegido... Pero hasta que no
hayan pasado 24 horas no podré hacer nada... puede ser que se cure solo..."
Snape dejó la carta en la mesilla de noche y miró a Harry. Su cabello negro,
sus gafas redondas, los párpados cerrados y los labios finas y rosados medio
abiertos... Todo él vestido de rojo en una cama gris... Snape dejó ir un
suspiro, se le acercó y le quitó las gafas.
-Buenas noches Potter.- se le escapó." Pero... espero que no lo haya oído... "
Me ha dado las buenas noches? este tío está mal, está loco, está... yo que
sé, da igual. Dijo Harry empezando a sentir sueño Buenas noches profesor.
Snape se sentó en el sofá donde minutos antes había estado tumbado Harry. Vio
su ropa en él y la cogió, la dobló lo mejor que supo y fue a dejarla encima de
la mesa.
-Menos mal que hoy no tengo más clases, no creo que pudiera aguantarlas. Ni
que fueran con los Slytherins solos... Este maldito Potter... Siempre
amargándome la vida... Ahora podría vengarme- dijo con una sonrisa maliciosa-
pero no, no puedo... Dumbledore se enfadaría...
Quieres decir? no eres tú el que no lo
querría? Querer el que? Vengarte de Harry... Está
empezando a caerte bien, a que sí? Que dices? me parece que estas
chocheando... Querido Severus... sabes perfectamente que desde que su
padrino murió has estado mucho más pendiente de él que nunca... Claro,
porque mi queridísimo director - dijo con burla- me lo encargó. Sólo
por eso? Creo que no... Puede que al principio sí, pero no es verdad que poco
a poco has ido descubriendo a Harry? no a Harry Potter, si no a Harry, el niño
de dieciséis años que no tiene familia, que sus amigos son su único apoyo, y
que... Sí, ya sé todo lo que le pasa! - se enfadó Snape- He estado los
últimos cinco años vigilándole! Y no es verdad que has empezado a
apreciarlo? aunque sea un poco? No! le sigo odiando como des de la primera
vez que le vi! Severus, cree lo que quieras, pero te digo que no es verdad,
a mi no me puedes engañar con el cuento de "le odio por ser el hijo de
James..." Se que te cae bien, así que acéptalo, no es tan malo... no?
Severus respiró hondo un par de veces. Claro que no era malo que Harry le
cayera bien... lo malo era reconocerlo.