Capítulo 13
Había llegado el día. Eran las nueve de la mañana y Harry se estaba vistiendo.
La camiseta de los Barcelona dragons con el número 29(*), y los pantalones
negros. Revisó el baúl para ver si estaba todo.
-Harry!!!! – llamó su madre.- baja a desayuunar o llegaremos tarde!
-Voy!!
“Sí, está todo.” Harry cogió el baúl y lo bajó por las escaleras hasta el
recibidor.
-Buenos días mamá, papá.- los saludó al enttrar a la cocina.
-Buenos días Harry.
El joven se sentó en una silla y cogió un par de tostadas. Les puso mermelada y
se las comió. Bebió un baso de leche y se fue a lavar los dientes y a peinar.
Cuando acabó sus padres ya estaban con las chaquetas puestas esperándole.
Con ayuda de su padre, Harry puso el baúl en el maletero del coche, se sentaron
y se dirigieron a la estación.
-Tenemos que ir al anden 9i ¾ - les dijo Haarry.
-Y dónde se supone que está? – preguntó su padre.
-Draco me dijo que tienes que atravesar la pared que hay entre el andén nueve y
el diez.
-Atravesar una pared?- preguntó Lily.
-Sip.
Llegaron a la estación a las diez y cuarto. Bajaron del coche y pusieron el baúl
en un carrito.
Cuando vieron el andén nueve se fijaron que había una pared entre él y el diez.
-Se supone que hemos de atravesar esta pareed?
-Si, eso parece.
-Tu primero Harry- dijo su madre con esceptticismo.
-Heee...
Harry cogió aire y cuando se disponía a empujar el carrito oyó que detrás de él
decían:
-Lleno de muggles como siempre...
Al oír la palabra 2muggle” supo que serían magos así que se dirigió hacia ellos.
Era una familia muy numerosa, todos pelirrojos y vestidos con ropa un poco vieja
y desgastada. Al darse cuenta de eso supuso que deberían ser los Weasley, “O al
menos Draco me los describió así” Harry se les acercó y les preguntó si era
verdad que tenían que atravesar esa pared.
-Sí – le contestó un chico como no pelirrojjo con grandes ojos azules- tienes que
atravesarla... Pero tú no eres de primero verdad? Dijo, eres más o menos de mi
edad no?
-No, no soy de primero... soy un estudiantee de intercambio. Me llamo Harry.
Dumbledore le había mandado una carta diciéndole que dijera que era un
estudiante de intercambio para que nadie pudiera decir que la escuela había
cometido un fallo. También le había dicho que cuando llegaran al gran comedor se
dirigiera a la mesa de profesores para ser seleccionado.
-Yo me llamo Ron, Ron Weasley.
“Ya me lo imaginaba” pensó Harry pero en cambio dijo.
-Encantado.
Se estrecharon la mano y cuando se dirigieron hacía la pared vieron como sus
respectivos padres también se habían hecho amigos.
-Harry, me alegro que ya hayas hecho amigoss, venga a atravesar la pared que ya
queda poco para las once.- le dijo su madre.
-Pasa tu con Ron y espéranos allí.- le dijoo James.
Harry y su nuevo amigo cogieron carrerilla y cuando no miraba nadie se
dirigieron con prisa hacía la pared.
Cuando Harry abrió los ojos se encontró en una estación, sí, pero muy diferente.
Llena de niños con búhos y gatos. Gente vestido con túnicas...
-Ven vamos a buscar un compartimento.- oyó como le decía Ron.
Se giró y le siguió Subieron al tren y Harry pudo ver como ya estaba bastante
lleno. Ron entró en un compartimento donde había una chica sentada. Tenía el
pelo marrón, largo y muy alborotado. Vestía un jersey rojo y unos tejanos, en su
regazo descansaba un gato naranja.
-Hermione!- le dijo Ron- Te presento a Harrry, es un alumno nuevo, irá a nuestro
curso aunque aún no sabe a que casa.
La chica llamada Hermione se levantó dejando al gato en el asiento de al lado.
-Encantado.- le dijo dándole la mano. – Esee es Croocshanks (no se si se escribe
así...) – dijo señalando al gato, y se volvió a sentar.
Harry se acercó a la ventana y saludó a sus padres, éstos le respondieron el
gesto y su madre le mandó unos besos cuando el tren empezó a moverse.
Harry se sentó al lado de Ron y enfrente de Hermione.
“Así que estos son los enemigos de Draco... jijiji, pobrecito, me hago amigo de
ellos y seguro que acabo en Gryffindor...” pensaba Harry con una sonrisa.
-De que te ríes si se puede saber? – pregunntó Ron.
-De nada, tengo muchas ganas de llegar a Hoogwarts. Me han hablado muy bien de
él.
Y con eso Ron y Hermione empezaron a hablarle sobre el castillo, el lago y el
bosque prohibido.
A la hora de comer una bruja pasó con un carrito lleno de dulces. Harry al ver
que Ron se los comí con los ojos pero que no se lo podía permitir compró un poco
de todo.
-Toma, por ayudarme en el andén.- le dijo ddándole una bolsa de ranas de
chocolate.
-Muchas gracias!
Después de comer Hermione se fue a saludar a sus amigas y Ron y Harry hablaron
sobre Quidditch. Draco le había enseñado al moreno todo lo teórico y Harry se
moría de ganas de montar en una escoba.
~*~
Ya era oscuro cuando llegaron a un pueblecito llamado Hogsmeade. Allí los de
primero cogían una barcas y los demás tenían que subir a unas carrozas tiradas
por animales que algunos podían ver y otros no. En uno subieron los tres nuevos
amigos y la hermana pequeña de Ron, Ginny. La jovencita al ver a Harry se quedó
de piedra y cuando éste la saludó no pudo más que ponerse roja y balbucear un
“Hola”.
Llegaron al frente del castillo y Harry sintió como un sentimiento de emoción le
envergaba. Era mucha más impresionante de lo que le habían contado y de lo que
jamás hubiera podido imaginar. Bajaron de los carruajes y entraron al hall. Las
paredes de piedra, cuadros que, como le había dicho Draco, se movían, antorchas
y algún que orto fantasma flotando por las alturas. Si sólo el recibidor ya era
imponente el comedor lo era mucho más. De extremas dimensiones estaba dividido
en cuatro partes, cada una con los colores de la casa a la que pertenecía la
mesa, y al fondo de todo, una mesa más larga de la que colgaba el escudo de
Hogwarts, la mesa de los profesores. Harry miró hacia el techo y cual fue su
sorpresa de que no había tal cosa, sino una representación del cielo estrellado
que hacía pocos minutos habían dejado.
-Está hechizado para que parezca el cielo dde fuera.- le susurró Hermione.- Si
quieres saber algo más puedo dejarte el libro “Hogwarts la história”
-Y si no .- intervino Ron- puedes preguntárrselo a ella directamente. Se lo sabe
de memoria.
Al oír eso Harry rió pero al ver la cara de Hermion rápidamente volvió a ponerse
serio.
Los tres se sentaron en la mesa de colores rojo y dorado. Cuando Harry se sentó
lo primero que hizo fue buscar a la mesa de las serpientes, estaba detrás de él.
Se giró y buscó una cabeza de pelo platino. Allí estaba, hablando con una chica
de pelo rizado y rubio. “Pansy” pensó Harry, “pobrecita, debe pensar que Draco
le hará caso? “
-Harry qué miras?- preguntó Ron.- Oh! Malfooy... Espero que no acabes en
Slytherin, no quiero que acabes como él?
Harry tenía que hacer esfuerzos para no reír, o decir algo que le delatara.
Draco le había pedido que no dijera nada sobre su relación ni tampoco de que
había sido su profesor.
Vio como los de primero llegaban al comedor y se levantó para ir con ellos.
Se puso el último para que su altura no le delatara y esperó a que todos los
niños fueran seleccionados. Se fijó en la cara que ponía Draco cada vez que
alguien se unía a su casa; sonreía feliz y aplaudía. El rubio notó la mirada de
Harry y le dirigió una sonrisa de ánimo y le guiñó un ojo.
Después de que Niea Tomás ( ; ) ) fuera seleccionada para Slytherin, Dumbledore
se levantó y todos callaron.
-Después de esta selección de los de primerro, siento decirles que tendrán que
esperarse un poco para probar el delicioso manjar que nos espera para esta cena
de bienvenida, ahora seleccionaremos al señor Potter, que por problemas
familiares ha tenido que cambiarse de vivienda y escuela.
La profesora que había ido anunciando los nombres de los niños de primero se
acercó a Harry y le acompañó hacia el taburete de tres patas donde descansaba el
sombrero ajado que decidiría a que casa debía ir.
Harry se sentó y la profesora le puso el sombrero.
“” Vaya! Así que tú eres el niño del que se olvidaron... Mmm... tienes talento,
eres muy inteligente.. podrías ir a Rawnclaw sí, pero eres demasiado ambicioso y
aventurero... A Hufflepuff no... Difícil, queda o Slytherin o Gryffindor... a
ver... sí, supongo que así estará bien, por mucho que tu amor esté en Slytherin
tu quedarás en GRYFFINDOR!”
Harry se levantó y no pudo reprimir una mirada hacia Draco, éste que le estaba
mirando le sonrió y movió los labios diciéndole: “Te lo dije.” El nuevo
Gryffindor se dirigió a la mesa en la que antes había estado y se sentó con Ron
y Hermione.
-Que bien! Estamos en la misma casa!!- le ddijo Ron.
Harry le sonrió y de repente apareció la comida.
~*~
Ya se había acabado la cena y todos los alumnos se dirigían a sus respectivas
casas. Pasaban por un pasillo lleno de cuadros de bellas damas cuando Harry vio
que des de una puerta a medio abrir Draco le hacía señas para que entrara. Harry
fue dejando que le adelantaran y cuando ya no quedaba mucha gente entró en la
habitación.
Era una clase normal y corriente, con su pizarra, sus mesas y sus sillas. Draco
se encontraba sentado en la mesa del profesor. Harry se le acercó y cuando lo
tuvo cerca pudo ver que estaba llorando, pero con una sonrisa de plena felicidad
en la cara.
-Qué pasa? – le preguntó.
-Harry!!!! – le dijo Draco saltando encima de él y dándole el beso más
apasionada que jamás le hubiera dado.
Cuando se separaron Harry le miró con ojos interrogantes y después de respirar
hondo tres veces, Draco le explicó.
-Mis padres no me han desheredado! Mis padrres no son malos! Y Voldemort ha
caído!
-Draco, más a poco a poco, no entiendo nadaa- le dijo Harry sentándose al lado de
su amado.
-Mira, resulta que mis padres no eran mortíífagos de verdad! Eran espías de
Dumbledore!! – al ver que Harry seguía sin entenderlo tubo que explicárselo con
detalles.- A ver... al principio mis padres eran fieles a Voldemort, ok? Pero
cuando éste empezó a pasarse y quisieron salir del grupo, no pudieron porque ya
estaban marcados. Así que no tuvieron más remedio que seguir con ese hijo de su
madre, para decirlo finamente. Pues bien, pasó el tiempo y empezaron ha pensar
si no podría haber una manera de pararle los pies, y al final decidieron que
junto a Snape se volverían espías y le pasarían información a Dumbledore. Así la
luz podría ir cogiendo ventaja. Me sigues?
-Sí.- contestó Harry.
-Pues eso. Se convirtieron en espías. Este verano era la fecha en la que los
aurores y Dumbledore habían planeado la caída de Voldemort, así que mis padres
serían descubiertos como traidores. Para que a mi no me pasase nada si alguien
decidía que mi muerte pagara la traición de mis padres, se inventaron lo de la
marca sabiendo que si era necesario me fugaría de casa con tal de no recibirla.
Dumbledore se lo dijo, y por eso cuando hacía dos días que bagaba sin saber que
hacer vino él y me ayudó. Y ahora, después de cenar, el director me ha llamado a
su oficina donde estaban mis padres para contármelo todo. También me han dicho
que Voldemort está muerto y todos los mortífagos capturados.- le acabó de
explicar Draco con una interminable sonrisa.
-Draco, estoy muy contento! Ves, tenías razzón tus padres no son tan malos como
eso... Todo padre quiere a su hijo, cada uno a su manera, pero en el fondo
siempre es amor.
Estuvieron un rato abrazados. Draco contento de tener aún a sus padres y Harry
porqué su novio estuviera así de feliz. Al cabo de unos minutos Draco levantó la
cabeza y miró al chico moreno.
-Harry...- le dijo seductoramente, mientrass jugaba con la corbata del ahora
Gryffindor.
-Si dragoncito?- le contestó acariciándole el pelo y sonriéndole.
Draco miró a Harry a los ojos, esos ojos verdes que le volvían loco.
-Quiero que lo hagamos.- le dijo mientras lle quitaba la corbata y empezaba a
deshacerle los botones.
-El qué?.- Preguntó Harry, aún sabiendo perrfectamente a qué se refería Draco.
-Ya sabes...- le dijo éste besándole el cueello y acabando de quitarle la
camisa.- Quiero que me hagas el amor.- aclaró en un susurro dicho en la oreja de
Harry y mordiendo suavemente el lóbulo de la oreja del moreno.
Harry sonrió, hasta ahora sólo se habían besado, acariciado... pero siempre se
quedaban en bóxers, indecisos si seguir o no.
-Seguro?- le preguntó empezando a quitarle la corbata.
-Del todo.
Esa noche siempre permanecerá en la mente de los dos chicos, pero más en la de
Draco. Esa noche sintió el amor, amor en estado puro, de parte de sus padres,
que habían arriesgado su vida para salvarlo, y de parte de Harry, su querido
león, que le había brindado las más excitantes y placenteras sensaciones que
jamás pudo imaginar.
Como en la escuela no se pueden tener secretos sin que la gente empiece a
inventar cosas, no tardó mucho en empezar a circular el rumor de que Harry y
Draco estaban saliendo. Pero el día de Navidad, en el baile que se celebró,
todos pudieron saber que era cierto. Los dos chicos bajaron cogidos de la mano,
bailaron todo el rato juntos y cuando un chico de quinto de Slytherin le dijo a
Draco qué hacía el rubio lo miró con su mejor cara de desprecio y besó a Harry
delante de toda la escuela. Habían decidido que era asunto suyo si salían o no,
daba igual lo que los demás pensaran...
Cabe decir que Draco ya no era el de antes. Pidió perdón a todos aquellos que
había insultado, y aunque nunca perdió ese toque Malfoy, se fue convirtiendo en
una mejor persona.
FIN
~~~~*~~~~~
Buenooooooooooo ya está!! Se acabo!!
(*)Lo siento po lo de la camiseta de los Barcelona dragons con el 29 lo tenía k
poner, en todas mis historias sale alguien con ella y/o con la de la selección
Irlandesa... pk? Pos.. pk las llevaban unos amigos i me gustan mucho ( sobre
todo pk son verdes...xD) jeje no me hagáis caso...