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Capítulo 5
Fueron pasando los días, Harry y Draco se encontraban cada vez más a gusto en
la habitación y les costaba mucho despedirse del otro. Draco se pasaba el rato
mirando a Harry a escondidas, admirando su cuerpo, recordando como era el
tacto de la piel de su espalda... A Harry le pasaba algo parecido. Cuando
notaba la mirada de Draco se sentía bien, sentía un calorcito que le subía por
la espalda y empezaba a recordar al rubio en bañador, tal y como lo había
visto el día del lago. ¿Por qué no le hizo el boca- boca? No los sabía pero le
hubiera gustado hacerlo. Una excusa para tocar esos labios...
Sí. Los dos sabían perfectamente que se sentían atraídos el uno hacia el otro,
pero ninguna quería ceder, podría ser que el otro sintiera de la misma forma?
Pero aún con las clases y los ratos pasados en la habitación, Draco siempre
encontraba tiempo para ir a la biblioteca y buscar información sobre sirenas.
Había de haber una manera de curar la maldición de Harry... Miró y miró, buscó
y rebuscó, pero no encontró nada, ni lo más mínimamente relacionado con una
maldición que te transformara en tritón.
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Era sábado, la biblioteca estaba casi desierta y Draco empezó a buscar más
libros sobre la vida marina. Hacía unas dos horas que había empezado y sólo
había encontrado algún libro que hablaba sobre las costumbres de las
sirenas...
-Oh! Éste puede servirme!- dijo el Slytherin sacando un ejemplar de
Maldiciones y agua: un montón de posibilidades.
Se disponía a girar cuando chocó contra alguien.
-Lo siento.- oyó como le decían.
Esa voz le sonaba. Abrió los ojos y se encontró con Hermione Granger.
-Eres tú...- dijo la chica con desgana.- entonces no lo siento.
“Si tengo que llegar a algo con Harry mejor que empiece a llevarme bien con
sus amigos...”se dijo Draco resignado.
-Pues yo sí.
Eso sí que era raro! Draco Malfoy disculpándose con Hermione Granger, una
sangre sucia? La chica de cabellos alborotados se quedó mirándole, y entonces
se percató de los muchos libros que ocupaban la mesa del Slytherin. Todos
relacionados con el agua, sirenas y maldiciones.
“No puede ser que sepa lo de Harry, verdad? “se dijo la chica.
-Qué miras san- Granger?
Hermione se giró para mirar al rubio. Por qué tanta amabilidad de repente?
-Nada.
-Entonces si me permites, me marcho.
Draco se fue a su mesa, se sentó y empezó a mirar en el libro que acababa de
encontrar. Pero todo fue inútil... No había nada. Mientras, Hermione, no le
quitaba ojo de encima. Su sexto sentido le decía que Malfoy sí sabía lo que le
ocurría a Harry.
“Pero entonces, porque busca en libros? Sólo tendría que esperar a que llueva
para llamar a toda la escuela y que le viera... O es que busca una forma de
hacerlo peor? No sé, esos Slytherins...” Y se concentró de nuevo en su
trabajo, no sin antes decirse que vigilaría al rubio muy de cerca.
Así lo hizo. Después de aquel día cada vez que se lo encontraba en la
biblioteca se fijaba en los libros que le rodeaban, y siempre trataban sobre
agua, sirenas y demás cosas que uno relacionaría con la maldición de Harry.
Hermione también vigilaba al rubio cuando éste se cruzaba con ellos por los
pasillos. Le hacía mala espina que ya no les insultara y también le había
pillado más de una vez mirando a Harry con una expresión muy extraña...Pero
nunca pudo saber si Malfoy sabía de verdad algo sobre Harry o si se trataba de
otra cosa. Pero finalmente, harta de no saber qué se traía el Slytherin entre
manos, decidió hablarlo con Harry. "Quien sabe, puede que sean amigos y Malfoy
quiera ayudarle!" se dijo a modo de chiste. Que cerca de la realidad estaba!.
-Harry.
-Si?
-Puedo hablar contigo un momento?
-Claro.- contestó el chico.
-Es que... bueno, desde hace tiempo que me he fijado que Malfoy se comporta
muy raro, y... me lo he encontrado muchas veces en la biblioteca buscando
cosas sobre sirenas y maldiciones...- Al oír eso a Harry le dio un vuelco el
corazón.- Y me preguntaba si puede ser que sepa lo tuyo... Tú qué crees?
Era ahora o nunca, o le contaba la verdad o no sabía cuando lo podría hacer...
Además, esa ocasión era buena, Ron estaba unas mesas atrás jugando al ajedrez
con Ginny así que se lo podía contar todo a Hermione. Cogió aire.
-Sí, sí lo sabe.- al ver la cara de su amiga decidió acabar de explicarse.- Lo
sabe porque me vio salir del lago y... habrás notado que ya no nos insulta
verdad? pues es porque nos hemos hecho amigos.- miró a su amiga, pidiéndole su
opinión.
-Ah... pues... Vaya!. Nunca me lo imaginé. Pero si por ti está bien... Yo no
te digo que haga lo mismo pero, si él se comporta yo también.
-Gracias... .- le dijo con una sonrisa , no se lo había tomado tan mal...- Y
dices que quiere buscar una solución a mi maldición?
-Supongo...
-Pero... si no hay nada que pueda hacer...- dijo con resignación más para sí
mismo.- Le enviaré una nota...
Harry se levantó y fue a buscar a Hedwig. Cuando llegó a la lechucería cogió
un trozo de pergamino y la pluma que se había guardado en el bolsillo y
escribió a Draco.
Ven mañana a la habitación a las nueve de la noche. Tengo algo importante que
decirte.
H.P
La ató a la pata de su lechuza y le dijo que se la llevara a Draco Malfoy.
"Te lo agradezco Draco, pero... No hay nada que puedas hacer..." Suspiró y se
volvió a su habitación.
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Al día siguiente, cuando llegó la hora de encontrarse con Draco, Harry no
sabía muy bien que decirle. Quería agradecerle todo lo que hacía por él,
quería agradecerle que le hubiera acompañado al lago, pero contra su maldición
no había cura.
Cuando entró en la habitación, el Slytherin aún no había llegado, así que se
setnó en un sillón y se puso a esperar. Al cabo de pocos minutos Draco entró.
-Siento llegar tarde...
-No pasa nada.- le dijo con una sonrisa.- Ven siéntate.
Draco se sentó a su lado como tantas otras veces había hecho y se preguntó qué
era eso tan importante que le tenía que contar.
-Verás...- Empezó Harry, con voz seria.- Hermione, que es muy lista..., te ha
estado vigilando y ha llegado a la conclusión de que estás buscando una cura
para mi maldición.- Se lo dijo todo de una tirada, era mejor ir directos al
grano.
Al oírlo, Draco se quedó sorprendido, pero no por nada era un Malfoy, así que
no se le notó en la cara, más su corazón empezó a latir con prisa. Quería que
fuera una sorpresa, y si Granger lo sabía, podría ser que hubiese descubierto
su amistad, y entonces....
-Draco, escucha.- le dijo acariciándole el pelo.- Te lo agradezco mucho,
pero...
-No espera!.- le cortó el Slytherin.- Si Granger ha descubierto esto...sabe
también sobre nuestra amistad?
-Si...
" Mierda! ahora me dirá que tiene que elegir entre sus amigos o yo, y que
escoje a sus amigos..."
-Draco, estás bien?
Por mucha máscara anti-sentimientos que el rubio llevase, Harry se dio cuenta
de la agitación interior del rubio.
-Escucha, Hermione lo sabe, pero Ron no.- le dijo pensando que el malestar del
rubio podía estar causado al miedo que le tendría a un Ron muy, muy enfadado.
“Que seguro es como se pondrá cuando sepa lo de Draco y yo...”.- Y ella
guardará el secreto y te tratará bien mientras tú hagas lo propio con ella, de
acuerdo?
A Draco se le fue un peso enorme de encima. "Soy un paranoico" se dijo.
-Bien... dile que no se preocupe, que yo me portaré bien con ella.
- Ya se lo dije que tú te comportarías...- le dijo sonriendo.
-Era esto lo que querías contarme?
-Eh... no exactamente...
-Y qué era entonces?
-Pues... Draco, te lo agradezco mucho, pero no hay cura para mi maldición,
entiendes? Puedes buscar por toda la biblioteca, girarla del revés si quieres,
pero no encontrarás nada. Toda mi familia lo ha hecho y nunca han podido
encontrar ni lo más mínimo...
-Pero, Harry...
-Nada de peros, Draco, no quiero que te amargues la vida con esto de acuerdo?
Haz cosas más provechosas, eh?.- le dijo con una sonrisa.- Como entrenar a
Quidditch...
-Harry... De acuerdo.- Y sonriendo con superioridad como solía hacerlo, le
dijo.- Y mejor que seas tú quien entrene fuerte... Porqué aunque Gryffindor
Vs. Slytherin ya haya pasado, pienso coger la snitch más rápido que tú.
-Ni te lo creas...- dijo desenredándole el pelo.- Ahora me tengo que ir, si
pasas mañana, estaré aquí haciendo los deberes, ok?
-Claro. Adiós...
Harry cerró la puerta detrás de él, al oírlo Draco dejó ir un suspiro.
-No creas que me voy a rendir tan fácilmente Harry Potter... Un Malfoy siempre
consigue su objetivo. Y no voy a permitir que esa estúpida sirenita te aparte
de mi lado...
Se levantó y se marchó hacia su sala común
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Cuando Harry llegó a la sala común Ron no estaba por ningún sitio, y Hermione
estaba leyendo un libro, al parecer de Harry, la mar de aburrido...
-Donde está Ron?
-Arriba duchándose. Ha ido a entrenar y está cubierto de barro...
-Ah!- dijo Harry apoyándose en el respaldo del sillón.
-Has hablado con Malfoy?
-Eh? como lo sabes?
-Harry, dijiste que le enviarías una nota para esta noche delante mío...
-Eh, ya...- dijo enrojeciendo.
-Has ido, o no?
-Si...
-Y qué le has dicho?
- Pues que no hay cura... - dijo encogiéndose de hombros.
-Pero Harry, sí la hay, verdad?
Harry iba a contestar, cuando su amigo Ron llegó a la sala común. En pijama y
con el pelo chorreando.
-Harry! donde te habías metido? últimamente desapareces mucho...
-Eh... bueno, ya sabes, voy a pensar.- dijo Harry, rezando para que Ron se lo
creyese. "Aunque no es tan tonto..."
-Ya, claro...- le dijo el pelirrojo con una sonrisa.- No será que tienes a una
chiquilla que se muere por tus huesecitos y no nos lo has dicho?? - le dijo
agarrándolo por los hombros.
-No! y me estás mojando!.- dijo apartándose de su amigo.
Harry miró a Hermione, éste tenía su mirada fija en él. Harry sabía que quería
decir. Si no se lo contaba todo a Ron él mismo y pronto, las cosas podían
acabar muy mal entre ellos dos...
-A ver, Ron... No es ninguna chica, de acuerdo?
-No será un chico?.- dijo asombrado.
-M...- se lo decía?.- No exactamente.- era verdad, no estaba saliendo con
nadie así que...
-Qué quieres decir con eso?
-Que no salgo con chicos.
-Menos mal...- dijo Ron aliviado.
-Ron.- le habló Hermione.- si Harry saliera con algún chico.... Tú no le
rechazarías verdad?
Eso le pilló por sorpresa al pelirrojo.
- Hombre... tendría que asimilarlo... y también depende de que chico fuese...
Pero no estás con ninguno, verdad?
-No.- dijo Harry con un poco de tristeza en su voz.
-Pues entonces, porqué me lo dices?
-Eh... por nada por nada....
Ya era demasiada información para Ron. Primero hacerle entender que no tenía
nada de malo tener un amigo homosexual si ese fuera el caso, y después decirle
que era amigo de Draco.... A lo mejor era suficientemente listo, lo pillaba
todo y entendía que Harry estaba enamorado de Draco...
-Bueno, me voy a dormir. Adiós....- se despidió Harry.
-Adiós.- le contestaron los dos al unísono.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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