Titulo: Promesas que se hace en la cama

Clasificación : NC-17

 

Cometarios: Bueno, empecemos por el principio. Este es uno de los regalos de Earwen para su ¡¡¡25!!! Cumpleaños (espero no haberme equivocado o quedaré profundamente mal). Y es que la niña ya se nos hace mayor... con decir que nos cumple un cuarto de siglo [Suena de fondo “De niña a mujer” de Julio Iglesias] ¡Ais! Esto de que la magia haga lo que le sale de las narices es un incordio... Quita eso...
¿Qué mas? ¡Ah sí! Bueno, es mi primer lemon y aunque iba a ser un pwp (trama...¿que trama?) ha acabado siendo un pwp a lo Corin Tellado (¿se escribe así?) un poco cursi, pero es que ya me cuesta bastante escribir estas escenas (no soy una mojigata pero me cuesta) como para hacerlas porque sí... necesito un hilo que las una.


 

DISCLAIMER: Estoy sin un euro (ni libra esterlina o dólar), por lo cual no soy Rowling... es decir, que esto no es mío... solo lo hago para saciar mi sed de lujuria... ^^
 

 

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Sirius llegó a la casa que compartía con Remus. Este estaba sentado en el sofá de la sala,  abrazado a sus rodillas. Llorando.

-         Moony – dijo mientras lo abrazaba por detrás - ¿qué te pasa amor mío?

-         Paddy – dijo el otro volteándose para quedar frente a él y lo rodeó con sus brazos.

-         Amor... ¿qué te ocurre?- como respuesta solo obtuvo un abrazo.

-         ¿Por qué me amas? ¿Por qué sigues conmigo a pesar de lo que soy?

-         ¿Y que eres sino el ser más perfecto de la creación?

-         Soy una bestia...

-         Chist – los labios de Sirius se depositaron sobre aquellos que hablaban

 

FLASHBACK

        Remus caminaba por el callejón Diagon. Había decidido comprarle a Sirius un regalo muy especial... una escoba de carreras, sabía que su pareja la deseaba y llevaba meses ahorrando para comprársela para su aniversario.

Entró a la tienda y escogió el modelo que quería. Era perfecto para Sirius, deportiva, elegante... perfecta...

El problema vino al ir a pagar, se negaron a aceptar su dinero bajo la acusación de ser una bestia y de no aceptar dinero de las mismas por la alta probabilidad de que fuera falso o robado.

Salió de la tienda arrastrando los pies y fue a su casa. Era cierto, él era una bestia y estaba atando a Sirius a una vida con él.

FIN FLASHBACK

       

Remus se abrazó más fuerte a Sirius. Sirius se sentó en el sofá e hizo que Remus se tumbara en el mismo con la cabeza apoyada en su regazo. Le acarició el pelo, hasta que poco a poco, el cansancio y las lagrimas hicieron que el licántropo se quedara dormido.

Sirius lo tomó en brazos y lo subió al dormitorio. Lo depositó con sumo cuidado en la cama y empezó a desabrocharle la túnica, después la camisa. Su Moony era tan perfecto, tan frágil tan único. Besó la piel desnuda antes de ponerle la chaqueta del pijama. Bajó los pantalones con cuidado y le puso los de pijama... Su pobre ángel había sufrido tanto...

*      *      *

Remus despertó un par de horas más tarde. Al abrir los ojos sólo pudo ver como Sirius lo observaba desde un sillón en la esquina.

-         ¿Estas mejor? – le preguntó con preocupación.

-         Sí, perdóname... soy un tonto

-         Sí, pero eres mi tonto y por eso te quiero – le dijo mientras lo abrazaba - ¿qué te pasó? ¿Por qué estabas así?

-         Olvídalo, no tiene importancia...

-         Sí la tiene, para mi tú eres lo mas importante... ¿Por qué llorabas?

 

Remus le contó todo lo que había pasado por la mañana en el callejón Diagón. La cara de Sirius pasó por todos los colores de la ira...

-         Me las pagará – gritó en cuanto Remus terminó de contárselo todo.

-         No, Siri, quédate aquí conmigo...- dijo volviéndolo a abrazar.

 

Sirius obedeció de inmediato. Remus puso su cabeza sobre el pecho de su pareja, al igual que Sirius se relajaba cuando él le acariciaba el pelo,  él se relajaba escuchando los latidos del corazón de su amado... acompasando su respiración a la de él...

-         Hueles a chocolate – le musitó Sirius tras hundir su nariz en el pelo del licántropo. Remus simplemente sonrió. Subió su cabeza y depositó un cálido beso en los labios de su pareja...

Sirius tomó aquellos labios con casi fiereza, pero Remus sabía que no lo lastimaría, nunca lo haría y se besaron hasta que se quedaron si aire.

-         Sabes a chocolate- le volvió a musitar Sirius

-         ¿Sí?

-         Sí... aunque me gustaría saber si sólo sabe así tu boca- le contó mientras empezaba a desabrocharle la camisa del pijama y besaba cada milímetro de piel que iba dejando desnuda...

Remus acostado sobre la cama sonreía... los labios de su Padfoot le hacían cosquillas, eran tan livianos, tan cálidos...

-         Ey, no te rías – Sirius fingió estar enfadado y comenzó a hacerle cosquillas por todos lados.

-         Esto es la guerra – añadió Remus lanzándose hacia su pareja y comenzaba también a hacerle cosquillas... sabía que tenía ventaja... Sirius tenía debilidad por las cosquillas y podía dejarlo fuera de combate en segundos... como así fue...

-         Basta – se retorcía Sirius – para, para, por favor... ten clemencia...

-         Yo no la tengo-  dijo mientras tras recostarlo en la cama comenzó a quitarle la ropa.

-         Moony – musitó

-         Dime

-         Te amo

Aquello desconcertó al licántropo... Sirius podía decir que lo quería, que lo deseaba, pero pocas veces decía que lo amaba. No es que él no supiera lo que el exprofugo sentía, simplemente sus años en Azkaban (maldita cárcel que los había separado por más de once años) había hecho que escondiera sus sentimientos.

No pudo más que besarle los labios. Con fruición, con lujuria, con deleite... con AMOR. Siguió por su cuello desnudo, bajando, paladeando aquella piel que sabía a pecado de dioses.

La respiración de Sirius se aceleró. Su ángel, su dios del chocolate (Remus reía tanto cuando lo llamaba así)... sólo él sabría hacerlo sentir así. ¿Por qué le había dicho que lo amaba? Si, era cierto, lo amaba pero apenas podía decirlo muy a menudo... los dementores no lo habían vuelto loco (N.A. ¡¡¡A dios gracias!!!) pero le habían hecho forjarse una mascara en torno a sus sentimientos. Pocas veces había podido decirle a su Remsi cuanto lo amaba y ahora... ¡Merlin! Aquellos labios lo estaban volviendo loco de placer...

Remus paró un segundo. Sirius no solía ser ni muy “dócil” ni “sumiso” en la cama... más bien todo lo contrario y aquel sentimiento de dejadez sólo podía significar que el animago estaba preocupado por algo...

 

FLASHBACK

 

Sirius liberó a Buckbeak (N.A. ¿Qué paso con Buckbeak? Yo no recuerdo haber vuelto a leer sobre él... si alguien lo sabe por favor que me lo cuente?) dos semanas después de su huida.  Ahora solo lo buscaban a él y el hipogrifo podría volver con Hagrid, al que añoraba y quería (N.A. Duda existencial a partir de leer slash... ¿Hagrid practica zoofilia?). ¿Qué hacer? ¿Dónde ir? Sólo se le ocurrió adoptar su forma animal e ir a casa de Remus.

El licántropo lo reconoció en cuanto abrió la puerta y lo invitó a pasar. Una vez dentro se volvió a transformar en humano y abrazó a Remus.

Abrazados, llorando los dos, pidiendo perdón uno por no haber confiado en el otro y el otro por haberlo dejado solo, pasaron un buen rato, hasta que Remus (que por lo general era el mas practico) se dio cuenta de que Sirius estaba sucio y que necesitaría un baño y ropa limpia.

Lo llevó hasta un dormitorio y abrió un armario.

-         Son mis cosas -  exclamó asombrado Sirius

-         Por supuesto, las conservé. Siempre tuve la esperanza de que fueras inocente y te liberaran...- Sirius no supo que contestar. Simplemente lo abrazó. – Sirius, toma un baño ¿sí? Voy a preparar algo de comer, tienes que estar exhausto. Tenemos mucho que hablar, mucho tiempo que recuperar.

-         Mucho tiempo que recuperar – le dijo el animago contra sus labios mientras lo besaba.

 

Aquella vez había sido tan... diferente a como el lo recordaba... Cuando ambos eran más jóvenes, Sirius era puro fuego, y casi siempre era el mas “activo”... no que a él le importara, simplemente, cuando aquella noche Sirius le pidió que lo penetrara, supo que algo había cambiado en su amor. Quizás había sido parte de su culpa, si hubiera luchado por él, si hubiera confiado en él... en el fondo él también sabía que Peter era un animago, podría haber sospechado... Se prometió hacer que Sirius volviera a ser su fuego, su luz... su sol (N.A. vale, vale, hubiera quedado mejor estrella, por el nombre, pero lo digo por ardiente... calor.. ya sabéis)

 

FIN FLASHBACK

 

Volvió a subir por el torso desnudo de su amado, besando, lamiendo, saboreándolo... lo abrazó.

-         ¿Te encuentras bien? ¿Quieres que paremos? – preguntó mientras le acariciaba el pelo. Sirius cerró los ojos por un momento dejándose acariciar, dejándose llevar como un gatito y como tal emitió un ligero ronroneo.

-         No...

-         Bien...- Remus sonrió. Si Sirius hubiese dicho que sí (cosa que empezaba a temer cuando vio su reacción de felino), no hubiera bastado ni todos los glaciares del universo para apagar la pasión que en ese momento se encendía en él.

 

Sirius comprendió que Remus se preocupaba por su dejadez y haciendo acopio de su mayor fuerza de voluntad (desde que había escapado, sentía una mayor necesidad de caricias y besos, una mayor necesidad de recibir amor que de darlo, como si aquellos años en la prisión lo hubieran vaciado y necesitara ser repleto de nuevo) se deshizo de los pantalones de Remus, dejando ver unos boxers rojos con perritos negros.

-         ¿Y esto? – preguntó divertido...

-         Regalo de tu ahijado – contestó con la sonrisa que lo caracterizaba.  – Sirius se quedó con cara ¿Y eso? – Sirius, Harry no es tonto y lo suponía todo, un día vino y me lo preguntó

-         ¿Por qué no me lo preguntó a mi?

-         Quizás por vergüenza...

-         Bueno... ya hablaremos del pequeñajo (¿Por qué seguía llamándolo así? Sólo Prongs lo hacía, y de eso había pasado tanto tiempo) más tarde... ahora tengo un pequeño asunto que tratar...

-         ¿Umn? – Remus no pudo formular la pregunta, porque antes de que su cerebro pudiera pensarla sintió como sus boxers desaparecían como por arte de magia (^^) y los labios de Sirius se posaban sobre su ya notable erección.

 

Sirius besó, lamió y succionó aquel miembro perfecto. Lo introdujo en su boca y Remus sólo pudo estremecerse al sentir aquella deliciosa humedad... Sirius succionó y lamió y todo lo que Remus pudo hacer fue mover sus caderas buscando un mayor contacto hasta que con una de sus embestidas se derramó en la boca de Sirius. Remus corrió (¿?) a besar la boca de Sirius para también poder saborearse a si mismo en la dulce boca de su amado.

-         Sabes a chocolate – le dijo Sirius entre besos (N.A. Este tío esta rematadamente loco... ¡¡¡¡me encanta!!!!)Remus sonrió. Aquel  Sirius era mucho más dulce que el que lo había dejado quince años antes. – Prométeme que me querrás siempre...

-         Siempre...

-         Te amaré siempre

-         Para siempre... – Remus se abrazó a Sirius tratando de recuperar el aliento perdido.

 

FLASHBACK

-         Vamos Peter- susurraba Peter- ¿acaso quieres que Filch nos pille?

-         Pero Prongs...

-         Hemos hecho esto cientos de veces... iremos a Hogsmeade, compraremos cerveza de mantequilla y pasaremos una agradable velada en la guarida de los merodeadores...

-         ¿Y por qué no puede ir Sirius contigo como siempre?

-         Porque él tiene que hacer algo importante ahora...

-         ¿Y Remus?

-         Él aun esta débil, la luna llena fue hace solo tres días.

-         Pero...

-         No hay peros que valgan Wormtail, vámonos.

 

Remus se incorporó del sofá en el que dormitaba y miró a Sirius:

-         ¿Qué es eso tan importante que tienes que hacer Padfoot? – le preguntó curioso.

-         Esto – dijo abalanzándose sobre él y besándolo – decirte que te quiero y que sé que tu también me quieres. – Remus no pudo contestar... simplemente se dejó llevar.

 

FIN FLASHBACK

       

-         ¿Estas bien? – le preguntó al animago al notar el extraño silencio que los unía mientras dibujaba livianos circulitos con sus dedos en el pecho del otro.

-         Claro... ¿por qué no debería estarlo?

-         Estas muy callado...

-         Bueno, no me apetece gritar...

-         ¿Seguro? Porque yo puedo solucionar eso- Remus sonrió pícaramente. Se deslizó del abrazo de Sirius y besó el torso de su amado. Dibujó con su lengua una línea desde el hombro hasta el ombligo donde empezó a juguetear con su lengua en aquel recuerdo de nacimiento.

Acarició la perfecta y curtida espalda del animago y acarició sus cabellos... sedosos, perfectos... recorrió cada palmo de la cara de su amado con las manos, aquella cara tan familiar, tan querida, tan recordada, tan añorada en su ausencia. Al llegar a los labios, la boca se abrió y la deliciosa y caliente lengua de Sirius empezó a chupar sus dedos... aquello solo podía significar una cosa.

-         ¿Estas seguro?

-         Por favor Moony.

 

No tuvo que decir nada más. Poco después aquellos dedos se abrían paso en la estrecha obertura de Sirius para prepararla. En cuanto estuvo preparado, Remus lo penetró cuidadosamente. El animago cruzó sus piernas en la cintura del licántropo, moviendo sus caderas rítmicamente a la par de las embestidas del mismo. Remus tomó entre sus manos el pene de Sirius y empezó a masturbarlo... lo que provocó que pese a sus anteriores intenciones no pudiera evitar algunos grititos de placer.

El primero en venirse fue el animago, entre ambos y la contracción de sus músculos internos fue el último estimulo que necesito el licántropo para dejar su semilla en el interior de su pareja. Con cuidado de no aplastarlo con su peso, se dejó caer sobre Sirius intentando recobrar el aliento.

En cuanto lo hubo conseguido, salió del cuerpo de Sirius, lanzó sobre ambos un hechizo limpiador y conjuró una manta para taparse, a ambos. Sirius parecía dormido, con los ojos cerrados y un gran gesto de felicidad en la cara...

 

FLASHBACK

-         Bueno – dijo Remus abrazándose a Sirius. La noche no es que fuera fría, pero el aire que corría era fresco y ¿por qué negarlo? Se sentía tan bien abrazado a los fuertes brazos de su pareja – mañana saldremos para siempre de Hogwarts... seremos adultos.

-         Sí – le contestó Padfoot abrazándolo con más fuerza – seremos adultos y podremos actuar como tales...

-         ¿Qué quieres decir?

-         Sé que aun es pronto – sacó una cajita de uno de sus bolsillos – pero prométeme que algún día te casaras conmigo...

-         Claro – Remus no pudo reprimir una lagrimilla de emoción – claro – le contestó mientras lo besaba – claro que me casaré contigo...

Después se dirigieron al árbol de los enamorados (N.A. Si existe un sauce boxeador, también puede haber un árbol con complejo de cupido ¿no?) y le entregaron la ofrenda de su amor... un poema escrito por Remus y musicado por Sirius (N.A. Vale, vale, yo sigo con las mías... Remus escribiendo poesía [esa es nueva] y Sirius con su guitarra... pero es que es tan sexy... [baba baba baba]).

FIN FLASHBACK

 

-         Estas bajo de forma Paddy – le musitó en un beso mientras lo abrazaba – antes no te dormías después...

-         No estoy dormido – le contestó, sorprendiendo un poco al licántropo. – solo pensaba

-         ¿En que?

-         En que te voy a regalar para nuestro aniversario...

-         No necesito nada...

-         Pero esto es especial- convocó una cajita de su túnica  que estaba por algún lado de la habitación – sé lo que paso con el anterior

 

FLASHBACK

-         Maldito traidor – lloraba Remus en cuanto se enteró que Sirius había sido encarcelado por la muerte de James y Lily – Maldito, maldito, mil veces maldito. Te maldigo por lo que hiciste – se quitó el anillo y lo lanzó por la ventana – y me maldigo a mi mismo por amarte tanto.

 

FIN FLASHBACK

 

-         Yo lo lamento Paddy, no debí hacerlo...

-         No quiero explicaciones, yo también lo hubiera hecho – abrió la caja para encontrarse con una replica del anillo que le regaló en la noche de su graduación – esto es sólo para recordarte nuestra promesa.

 

Remus abrió los ojos como platos y se abrazó a Sirius.

-         ¿Esto es...

-        

-         ¡Merlin! Sirius, por supuesto que me casaré contigo...

 

 

¿Fin?

No creo, y ahora menos que

Va a casarse.... ^^

 

 

 

 

 

 

 

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