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Capítulo III
Cuando Lucius entró a la ducha, Harry se giró y enlazó sus brazos alrededor de
su cintura.
-Él no está muy feliz, ¿verdad?- preguntó,, corriendo la punta de la lengua a lo
largo de la mandíbula de Lucius.
-No, pero lo superará- replicó Lucius. Girró la cabeza para capturar los labios
del chico en un beso.
Harry se alejó y rió mientras caía de rodillas en la baldosa fría. Lamió un lado
del pene de Lucius y sonrió cuando el mago lanzó la cabeza hacia atrás ,
gimiendo. Tomó la punta en su boca y succionó suavemente antes de relajar su
garganta y tomar toda la cantidad de Lucius que podía.
El rubio enredó sus dedos entre el cabello de Harry y bajó la vista para
observar como chupaba. El Gryffindor deslizaba la vara del hombre dentro y fuera
de su boca, chupando cada vez. Cuando ya había llevado al rubio cerca del
límite, lo tomó profundamente en su garganta una vez más y zumbó. Lucius gimió
el nombre de Harry mientras se corría en su garganta.
Después que consiguieron salir de la ducha, Harry gimió al darse cuenta de que
sólo tenía cinco minutos para llegar a Herbología.
-Regresaré en la noche- le informó a un toodavía desnudo Lucius.
Dejó caer un dulce beso en la mejilla del mago mayor y salió a través de la
puerta. Corrió todo el camino hasta los jardines y llegó cuando la clase estaba
comenzando. Jadeando y sin aire, se lanzó sobre una silla al lado de Ron y
Hermione.
-Hey compañero. ¿Dónde estuviste anoche?- susurró Ron mientras la Profesora
Sprout empezaba su charla sobre los EXTASIs.
-Más tarde- susurró Harry a su vez, ruboriizándose.
°°°°°°°
Después de clases, Ron comenzó a dar la lata nuevamente a Harry sobre dónde
había pasado la noche anterior.
-Entonces Harry... ¿cómo fue que no regressaste anoche al dormitorio?- le
preguntó, moviendo sus cejas sugerentemente.
Harry enrojeció.
-Ron...
-Oh, no trates de negar que estuviste con alguien. Ese mordisco en tu cuello
dice que definitivamente estuviste con alguien.
Avergonzado más allá de lo creíble, Harry se cubrió inmediatamente el lado de su
cuello, donde recordaba que Lucius había mordido y chupado la noche anterior.
Hermione puso los ojos en blanco mientras Ron rugía con la risa.
-Harry, eso fue bastante irresponsable... quedarte fuera toda la noche cuando
tenías clase al día siguiente- lo regañó Hermione.
-Hey, también dormimos- protestó Harry-. SSólo... nos quedamos dormidos, eso es
todo.
Ron todavía reía mientras bajaban hacia las mazmorras para Pociones. Hermione
estaba a punto de lanzar un hechizo para ocultar sobre el cuello de Harry, pero
éste la detuvo cuando vio a Draco con los ojos visiblemente enojados. Le sonrió
y le hizo un guiño mientras el rubio se ponía verde.
-No, Hermione. Déjalo. Creo que torturaré a Draco con eso- pidió Harry,
sonriendo malvadamente.
Hermione elevó una ceja.
-¿Desde cuándo es Draco?- preguntó mientraas entraban en el aula de Pociones.
Harry mostró una expresión que sólo se podía describir como completa y
totalmente Slytherin. Sus amigos ignoraban que le acababan de dar la oportunidad
perfecta para contarles sobre Lucius. Esperó hasta que sonó la campana, y
entonces impactó a Ron y Hermione.
-Desde anoche, cuando tuve sexo con su paddre- susurró.
Justo entonces, el Profesor Snape irrumpió en el salón, de modo que Ron y
Hermione todo lo que pudieron hacer fue quedarse boquiabiertos frente a su
amigo.
°°°°°
-Vale, Harry… escupe. ¿Qué fue ese comentaario acerca del padre de Malfoy?-
demandó Ron.
Tan pronto como la clase de Pociones terminó, Harry se encontró siendo
arrastrado al Salón de las Necesidades. Ahora, lucía como si prefiriera
enfrentar nuevamente a Voldemort que responder el interrogatorio de sus amigos.
De hecho, Harry estaba comenzando a arrepentirse seriamente de hacer caso a su
urgencia típicamente Slytherin de antes para impresionar a Ron y Hermione. En
lugar de contestar a Ron, pensó en el almuerzo y rápidamente comenzaron a
aparecer platos con alimentos en frente de él.
-Harry, simplemente estás bromeando sobre.... tener sexo con el Profesor Malfoy,
¿verdad?- preguntó Hermione, observando atentamente a Harry.
El chico dejó de rumiar por un momento, pero no contestó de manera audible. Sólo
sacudió la cabeza indicando que no era un chiste. Ron se sentó pesadamente en un
sillón y se quedó mirando a su mejor amigo como si de repente le hubiera brotado
una cabeza extra.
Después de terminar de comer, Harry suspiró. Tenía un montón de explicaciones
que dar... afortunadamente, el trío tenía un periodo libre después del almuerzo
así que se quedaron en ese salón
-Bueno chicos, me tienen que prometer que van a esperar a que termine antes de
decir nada- pidió Harry. Cuando Ron y Hermione asintieron, comenzó-: En mi
decimoséptimo cumpleaños, Sirius y Remus me llevaron a un club al que
acostumbran ir, Claustrofobia. Al poco rato de llegar entro Lucius. Me invitó a
bailar, y estaba siendo tan encantador que acepté. Después de un rato, partí con
Sirius y Remus de regreso a casa. Lucius y yo nos mantuvimos en contacto por
medio de lechuzas durante todo el mes de agosto, y lo vi en una oportunidad,
mientras estaba comprando las cosas para la escuela.
>>Siempre pensé que era atractivo, incluso cuando creía que era malvado. Cuando
nos vimos obligados a ser amables uno con el otro durante la guerra, las cosas
cambiaron. Durante el último verano, empecé a conocer realmente al hombre que se
ocultaba detrás de la máscara de malvado que siempre llevaba puesta y me
gustó... mucho- explicó.
-Bien, es obvio, ya que anoche dormiste coon él- murmuró Ron con sarcasmo.
Harry lanzó una mirada de furia hacia el pelirrojo.
-¿Podrían al menos tratar de entender? >
Hermione suspiró.
-Harry, probablemente no pueda comprender qué es lo que ves en Lucius Malfoy,
pero si esto te hace feliz, entonces estoy feliz por ti.
-Gracias, Hermione- dijo Harry, sonriendo ampliamente
***************
El resto del año escolar pasó lentamente para Harry. Debido a que la relación
estudiante/profesor estaba prohibida, Harry y Lucius tuvieron que mantener
reuniones secretas y ocasionales detenciones... y Draco siempre se aseguraba de
golpear la puerta de Lucius en las mañanas. Harry estaba enormemente encantado
de las contrariadas y a veces ligeramente molestas expresiones que cruzaban el
rostro de Draco cuando lo veía con su padre. También molestaba deliberadamente
al rubio con las ocasionales marcas en su cuello, de evidentes connotaciones
sexuales.
Finalmente, el día de la graduación llegó... y ese era el día que Lucius se
‘reuniría con sus padres’ por así decirlo. Harry había dicho a Sirius y Remus
que estaba saliendo con alguien y que pasaría un par de semanas luego de la
graduación con dicho alguien, pero no les había dicho quién era ese alguien.
En ese momento, Harry estaba sentado en el Gran Comedor con su túnica de
graduación, esperando con nerviosismo que su nombre fuera llamado. Casi sentía
como si hubiera regresado a su primer año, esperando ansioso su turno de
colocarse el Sombrero Seleccionador e imaginando toda clase de cosas horribles.
Este año, sin embargo, estaba ansioso por una razón completamente diferente.
Inmediatamente después de la ceremonia de graduación, Harry, Sirius y Remus iban
a asistir a una cena de celebración... Lucius y Draco se reunirían con ellos,
aunque Sirius, Remus y Draco todavía no lo sabían.
Harry fue sacado de su ensoñación cuando escuchó su nombre. Caminó hasta el
estrado y tomó su diploma de manos del Director.
Mientras sacudía su mano, el Profesor Dumbledore le susurró:
-Felicitaciones, Harry, y buena suerte en la cena.
Harry jadeó, llegando a la conclusión de que, de hecho, el Director sabía todo
lo que ocurría en el interior de las paredes del castillo. El Profesor
Dumbledore sólo soltó una risita y le hizo una seña para que avanzara hacia la
Profesora McGonagall, quien estaba a su lado en la fila de profesores a quienes
tenía que estrechar la mano.
***************
-¿Harry, qué pasa?- preguntó Remus con curriosidad.
Harry, Remus y Sirius estaban sentados en un restauran mágico muy de moda, en
las afueras de Hogsmeade. Desde que se habían sentado, Harry había estado
lanzando nerviosas miradas hacia la puerta a cada segundo. Ante la voz de Remus,
Harry saltó.
-Disculpen. Le pedí a alguien que nos encoontrara aquí, y supongo que estoy más
nervioso de lo que pensaba que iba a estar- contestó Harry.
-¿A quién le pediste que viniera?- pregunttó Sirius, curioso.
Harry enrojeció.
-Mi novio.
Remus y Sirius se miraron uno al otro y sonrieron. Sirius volvió su mirada hacia
su ahijado, quien estaba muy sospechoso del brillo en los ojos del animago.
-¿Y por qué no nos habías dicho más sobre ese novio tuyo?- preguntó Sirius.
-Porque tu reacción probablemente no vaya a ser positiva- replicó Harry con
honestidad.
Sirius parpadeó, obviamente no esperaba que Harry dijera precisamente eso.
-¿No crees que yo lo aprobaría? ¿Por qué?<
Harry dudó, pero decidió que probablemente sería mejor que Sirius estuviera
ligeramente preparado antes que llegaran Lucius y Draco.
-Bueno, es un poco mayor que yo... en reallidad tiene un hijo de mi edad- Harry
hizo una pausa, pensando que Sirius pondría alguna objeción a eso.
Su padrino sólo lo miró.
-Bueno, eso no es tan poco común, Harry. CConcedido, habitualmente no hay un hijo
involucrado... pero en todo caso, la edad no es un problema en el mundo mágico-
explicó.
-Todavía estoy bastante seguro de que no llo aprobarás- contestó Harry. Sus ojos
se lanzaron nuevamente hacia la puerta, justo a tiempo para ver a Lucius y Draco
entrar. Luego de hacerle una seña con el brazo, se giró y encontró los ojos de
su padrino-. Ahí llega.
Sirius y Remus se giraron y observaron incrédulos como un mesonero conducía a
Lucius y Draco hacia su mesa. Antes de sentarse, Lucius dejó caer un breve beso
sobre la boca de Harry, haciendo que Draco palideciera.
-¿Harry, te volviste loco?- siseó Sirius, consciente del hecho de que estaban en
medio de un restaurante repleto.
-Sí, loco de amor- contestó Harry.
Lucius le sonrió a Sirius y pasó su brazo alrededor de los hombros de Harry.
-Eso sonó bastante tonto, Jade- murmuró.
-¿Deben usar esos desagradables nombres dee mascota?- preguntó Draco, cruzando
los brazos sobre su pecho.
-¿Hace cuánto tiempo viene sucediendo estoo?- preguntó Remus.
Harry miró a Lucius, luego a Sirius.
-Estamos juntos desde el comienzo del año escolar, pero estuvimos comunicándonos
por medio de lechuzas todo el verano después de mi cumpleaños- le dijo Harry.
Sirius todavía miraba a Lucius con furia.
-Harry, escucha... no puedes estar hablanddo en serio. ¿Lucius Malfoy?- le
preguntó con incredulidad.
-No es que apruebe esta... cosa... entre mmi padre y Potter, pero eso no
significa que mi padre sea escoria. Así que te pediré que no hables de él en ese
tono de voz- dijo Draco arrastrando las palabras.
Un incómodo silencio cayó sobre la mesa. Remus aclaró la garganta antes de
romperlo.
-Bien, aunque no lo apruebo necesariamentee, me alegro de que seas feliz, Harry-
declaró-. Sirius lo miró con incredulidad, pero Remus continuó hablándole a
Harry-. Supongo que él es con quien vas a pasar dos semanas este verano.
Draco lució repentinamente horrorizado.
-¡Maldición! ¡Padre, no pueden hablar en sserio!- exclamó.
-Baja la voz, Draco. La gente nos mira- diijo Lucius tranquilamente-. Y por
supuesto que es en serio. Harry se va a quedar con nosotros en la Mansión
durante las próximas dos semanas.
Harry escuchó jadeos alrededor de la mesa. Obviamente, la gente había empezado a
escuchar y observar al extraño grupo en algún momento de la conversación. Miró
alrededor, interiormente divertido de que los otros clientes del restauran
fueran tan cotillas.
-Bien, ahora que todo está resuelto... ¿poodemos comer? Estoy hambriento-
propuso, después de mirar con suficiente ferocidad como para que la gente que
los rodeaba dejara de mirarlos abiertamente.
Remus rió quedamente y dio un codazo a Sirius, quien todavía miraba furioso,
aunque ahora medio apaciguado, a Lucius. Draco suspiró profundamente mientras su
padre se inclinaba y besaba la mejilla de Harry.
***********
A estas alturas, Draco ya estaba acostumbrado a ver a Harry y a su padre juntos.
Eso no significaba, sin embargo, que le gustara más. Todavía pensaba que sus
demostraciones públicas de afecto eran asquerosas, y ellos todavía insistían en
utilizar esos estúpidos apodos de mascota para dirigirse uno al otro... ‘Jade’ y
‘Luc’.
-¿Por qué, en el nombre de Merlín, iba a qquerer poner esto en mi pene?- Dracó se
estremeció ante las palabras de Harry y trato desesperadamente de fundirse con
la pared de la tienda de cuero.
Lucius rió suavemente.
-Ayuda a que permanezcas duro más tiempo- explicó con voz sedosa.
Draco, con el rostro ardiendo por la vergüenza (realmente hubiera preferido no
escuchar eso), lanzó una mirada hacia donde estaban Lucius y Harry. Observó como
Harry dejaba un anillo de cuero para pene en un estante.
-Creo que debería tomar tu insinuación commo una ofensa, pero justo ahora, lo
único que deseo es regresar a casa y... – se inclinó para susurrar el resto de
la oración en el oído de Lucius. Draco observó como los ojos de su padre se
abrían y un tinte rosado aparecía en sus mejillas.
“Gracias a Merlín que Potter no dijo en voz alta lo que sea que haya dicho”
pensó Draco.
-Draco, nos vamos a casa, ¿vienes?- lo llaamó Lucius.
-No. Me quedaré un rato más- contestó el mmuchacho. “Así no tendré que
soportar interminables horas escuchando a esos dos. Honestamente, al menos
deberían recordar lanzar encantamientos silenciadores” agregó para si mismo.
Lucius aferró una mano de Harry y los dos casi corrieron fuera para encontrar un
lugar donde poder Desaparecer sin llamar la atención de los Muggles. Draco gimió
y los siguió, encaminándose hacia El Caldero Chorreante.
“Merlín me ayude. Potter no va a partir hasta dentro de doce días... ¿cómo
demonios se supone que voy a hacer para que esto no me marque de por vida?.
FIN
¸¸,ø¤º°º¤ø
°`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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