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Capítulo 4: una pregunta respondida
Harry, Hermione y Ron habían pasado el resto de la mañana y gran parte de la
tarde con Hagrid y Fang en la cabaña del guardabosques y en clase de historia
con Binns. El almuerzo había sido como acostumbraban, con Draco repartiendo
comentarios sarcásticos hacia la mesa de Gryffindor mientras todos lo ignoraban.
Parecía que después de siete años de tal comportamiento, los Gryffindor habían
aprendido que lo mejor era ignorar el incesante golpe de cola de la serpiente
rubia de Slytherin.
Harry había estado excesivamente complacido con la visita a Hagrid. Gracias a la
gran cantidad de ratas que él guardaba para alimentar a las criaturas mágicas
que usualmente estaban bajo su cuidado, le había dado una rata para Sliver.
Sliver también estuvo muy complacida y después de comer se fue a dormir, esta
vez en el corazón del fuego, sobre las cenizas apagadas.
Harry les ofreció su habitual tarta de melaza, dura como roca, y te. El trío
naturalmente declinó la tarta ya que querían conservar sus dientes intactos,
además de evitar arruinar su apetito para el almuerzo, por supuesto. Harry y sus
amigos hablaron sobre el viaje al campamento, el accidente de Harry y la variada
fauna que vieron.
Además hablaron sobre la familia de Hagrid y se encontraron con que Grawp lo
estaba haciendo mucho mejor. Finalmente había aprendido el idioma inglés y
estaba intentando enseñárselo a otros gigantes que habían sobrevivido a la
guerra. También habían notado que Hagrid se estaba manejando mucho mejor con su
bastón que en la última visita que le habían hecho.
El semigigante, quien había sufrido algunas heridas durante la Guerra, no se
había recuperado completamente. Su pierna no había sido curada apropiadamente al
regresar a su posición original, así que ahora caminaba con un bastón. Sin
embargo, Hagrid seguía siendo Hagrid y no dejaba que esto lo deprimiera ni lo
consideraba un problema, por lo que seguía tan jovial como siempre.
Esa tarde al finalizar la clase de historia, el trío usó las pocas horas que le
quedaban hasta la cena para repasar. Hermione había reestructurado su programa
de estudios para incluir las dos horas de sesión tutorial con el Profesor Snape,
a las que asistirían tres veces por semana hasta que los Extasis tuvieran lugar.
-Saben, por mucho que siempre he consideraddo Hogwarts como mi casa, me alegra
terminar con el trabajo de escuela- Harry miró a los otros dos mientras sus
hombros se hundían y la cabeza caía a un lado. Alzó un brazo y sostuvo su
cansada cabeza-. No sólo tenemos que preparar las tareas, sino que tenemos que
revisarlas también.
Ron sacudió la cabeza mostrando su acuerdo y luego la hundió en sus brazos
cruzados.
Hermione miró a Harry con preocupación
-Desafortunadamente tú y ron no son los máss dedicados estudiantes. Si hubieran
hecho la tarea cuando les fue asignada estarían más al día con el trabajo del
curso. Por supuesto, Harry, tú pasaste una gran cantidad de tiempo de este año y
del año pasado en la enfermería y eso siempre te decae un poco. Sin embargo,
estoy segura que te ira bien en los EXTASIs.
-¿Ustedes dos han pensado en qué van a haceer?- les preguntó Harry, para hablar
de otra cosa que de la gran cantidad de tiempo que pasaba en la enfermería.
-¿Qué?- Hermione miró a Harry burlonamente..
-¿Eligieron carrera? Quiero decir que hace dos años yo pensaba que quería ser
Auror, pero ahora que Voldemort se fue y la guerra se quedó atrás, ya no se lo
que quiero. Sinceramente, Hermione, ¿tú lo sabes?- la interrogó Harry.
-No completamente. Sé que iré a la universiidad o al menos eso quiero, una vez
que nuestros promedios de los EXTASIs sean presentados. Creo que buscaré un
grado de profesora. Me gustaría regresar a Hogwarts un día. No estoy segura a
que tema enfocarme, todos son fascinantes.
-¿Y tú, Ron, sabes lo que vas a hacer?
-Espero ir a la universidad también, compaññero. Todavía quiero ser Auror. Por
supuesto, como Mione dijo todo depende del resultado de mis EXTASIs.
-¿Tú tienes algún asomo de lo que te gustarría hacer?- Hermione le lanzó la
pregunta directa a Harry.
-No en realidad, pero Snape me dijo durantee una de mis muchas tareas con él, que
me ayudaría con esto, dándome algún consejo.
La mandíbula de Hermione casi cayó sobre la mesa y los ojos de Ron se
entrecerraron
-¿Snape va a ayudarte a encontrar carrera? ¿Por qué no le pediste ayuda a
McGonagall o incluso a Dumbledore?
-Esta es una de las cosas de las que converrsamos Snape y yo durante el viaje al
campamento. Le mencioné que no estaba muy seguro de lo que quería hacer y él se
ofreció. Es muy amable de su parte- Harry sonrió a sus amigos.
-Bueno, me alegro de que alguien te ayude. Es importante saber lo que vas a
hacer el resto de tu vida. Quiero decir, no es bueno pasarte la vida haciendo
algo que odias, sólo mira el ejemplo del Profesor Snape- señaló Hermione
Ron se encogió ante el pensamiento de Harry transformado en un viejo con un
trabajo insatisfactorio que lo alejara de la felicidad.
Harry miró el reloj sobre la chimenea, una de sus manecillas apuntando a la
cena. Había estado tan absorto en su estudio, así como sus amigos, que no habían
notado que los alumnos de los años inferiores habían salido de la Torre a cenar.
-Vamos ustedes dos, es hora de cenar.
Dejaron sus libros donde estaban, sabiendo que regresarían después de volver del
Gran Comedor.
La cena fue como de costumbre, todos los estudiantes y la mayoría de los
profesores estaban presentes. El Profesor Snape era el único ausente, lo que
originó una leve punzada de preocupación en Harry. Sin embargo dicha
preocupación fue rápidamente despejada cuando empezó a circular el rumor de que
esa noche Malfoy tenía detención con el Profesor de Pociones luego del accidente
en su clase. Esto era de mucho interés para el trío, ya que lograba que Malfoy
se enfurruñara y frunciera el ceño, remplazando su habitual sonrisa y actitud
condescendiente.
Después de la cena y ya de regreso a la sala común, Harry intentó enfocarse en
sus estudios junto con sus amigos. Sus pensamientos, sin embargo, estaban en la
próxima detención que Malfoy tendría con Severus y en el hecho que debía
comenzar a buscar casa. Mejor comenzar ahora, antes que todos los buenos lugares
los tomaran los otros estudiantes.
-Hermione, tienes a mano una copia de la úlltima edición de El Profeta?- le
preguntó a su amiga.
Hermione lo miró por encima de sus notas, sus ojos brillando desenfocados y su
rostro confundido mientras trataba de desconectarse de su intenso estudio.
-Sí, tengo una copia en mi dormitorio de laa edición de esta mañana. ¿Para qué lo
necesitas?
-Bueno, voy a dejar la casa de los Dursley este verano. Eso es seguro. Así que
necesito un lugar para vivir.
-Oh, puedo entender eso. ¿Esa gente horriblle tus guardianes? ¿Cómo pudo
Dumbledore hacer que regresaras allí cada año? Yo probablemente me quedaré con
mi gente en el verano hasta que empiece la universidad. Si quieres y puedes
esperar, mañana te daré una copia.
-Gracias, Hermione.
Ron levantó la vista de sus notas al escuchar la respuesta de Harry.
-Con sinceridad, Harry. Sabes que siempre sserás más que bienvenido a vivir en la
Madriguera. A mamá le encantaría tenerte allí.
-Gracias, Ron. Creo que quiero encontrar unn lugar propio. Quizás algo tranquilo
con una linda vista, una habitación o dos y un jardín- sonrió con satisfacción
ante el cuadro de la casa perfecta en su mente-. Y definitivamente que esté más
al sur que Hogwarts. Aún cuando Hogsmeade y sus alrededores son hermosos, quiero
algo más cálido.
-¿Por qué querrías vivir tu sólo en un lugaar tan grande?- preguntó Ron
Harry se removió en su asiento y bajó la mirada hacia sus notas. Hermione notó
este comportamiento extraño y evasivo *No va a vivir solo, pero no quiere que lo
sepamos. ¿Por qué?* pensó Hermione, mientras Harry continuaba buscando un
respuesta adecuada que dar a Ron.
-Puedo vivir solo durante un tiempo, para vver si me gusta eso, la paz y la
quietud que significa. Quien sabe, quizás después pueda conseguir un compañero
de cuarto. No estoy seguro en ese punto- al hablar bajó sus notas y jugueteó con
su pluma.
-Bueno, entonces quizás yo podría vivir conntigo, cuando decidas que necesitas un
compañero de cuarto. Quizás podría aparecerme para ir a la escuela. ¿Te suena
bien?- preguntó Ron alegre, ante el cuadro de vivir con Harry una vida de
soltero por un tiempo, sin tener que compartir la casa o el dormitorio con
muchos otros.
Harry continuó jugueteando con la pluma, sus ojos moviéndose entre Ron y su
manuscrito.
-Quizás, ya veremos.
Hermione continuó mirando a Harry con intensidad. Él sintió su mirada, pero no
levantó la vista. Algo dentro de la mente de Hermione se encendió y se colocó en
su lugar casi inmediatamente. Unos cuantos hechos se alinearon cobrando sentido.
*Harry en realidad ya eligió un compañero de cuarto. El Profesor Snape va a
dejar Hogwarts y su amistad con Harry ha evolucionado. ¡Merlín! Harry le pidió
al Profesor Snape que fuera su compañero de cuarto. Estoy casi segura. ¿Pero por
qué? Pensaría que le habría preguntado a Ron antes de acercarse al profesor. A
menos.....que sienta mas por el profesor de lo que dice*
Hermione se limitó a guardar silencio y esperar los eventos. Regresó a su
estudio y Harry sintió que su mirada lo abandonaba. Suspiró tranquilo y
aliviado.
Harry observó el paso del tiempo con bastante cuidado. Quería tomar su capa de
invisibilidad y encaminarse a las mazmorras para disfrutar de la detención de
Malfoy. Recordó que Dumbledore le dijo que Malfoy había causado el accidente al
dejar caer alguna de las pociones.
*Pero seguramente, algo tan pequeño no hubiera requerido detención. Severus
nunca hubiera castigado a uno de sus propios estudiantes por algo tan simple, a
menos que no hubiera sido un accidente después de todo y algo más hubiera
pasado. Bueno, si Malfoy estaba involucrado, eso era seguro* Harry sonrió
suavemente, ciertamente por una vez iba a disfrutar una detención, especialmente
porque no era la suya.
*Ahora debo encontrar una manera de irme sin atraer la atención de Hermione o
Ron. Quizás si simplemente les digo que todavía estoy cansado por lo del
accidente lo aceptarían*
-Saben, voy a dar las buenas noches. Para sser justo, creo que todavía estoy
maltratado por el accidente, así que los veré en la mañana. ¿Vale?
-Seguro, compañero, ve a descansar. Mañana va a ser un largo día, tenemos
Transfiguración, Encantamientos y dos horas de tutorial con Snape en la noche-
tanto Ron como Harry gimieron ante la perspectiva de más trabajo. Hermione por
su parte lo miró definitivamente ansiosa.
-Sí, amigo. No quiero verte fuera de la camma hasta mañana en la mañana. Buenas
noches, Harry
-Gracias. Que duerman bien. Ron, ¿podrías ddecir a los demás que no hagan ruido
cuando se vayan a acostar, por favor?.
Ron asintió. Harry recogió sus libros, pergaminos, tinta y pluma y se encaminó a
su dormitorio. Guardó sus cosas en el baúl y sacó la capa. Se cubrió con ella y
bajó las escaleras con cuidado.
*Ahora, a salir de la torre sin que nadie se entere que se abre el retrato. Sólo
tengo que esperar a que alguien entre o salga en los próximos minutos*
Se paró a un lado del retrato y esperó cerca de diez minutos, cuando de repente
varios estudiantes de sexto, incluyendo a Ginny, penetraron por el retrato. Se
deslizó hacia fuera, rozando ligeramente a uno de los estudiantes.
Caminó calmada y rápidamente en dirección a las mazmorras, pasando grupo tras
grupo de estudiantes que venían de la biblioteca u otros lugares. El camino
hacia las mazmorras estaba bastante tranquilo. Mientras se acercaba al aula de
pociones, notó que la entrada estaba abierta. Ojeo cautelosamente desde la
esquina y vio que sólo había dos ocupantes.
Severus estaba en el escritorio revisando algunos papeles. Malfoy estaba a un
lado de la habitación, limpiando calderos. Harry notó que de tanto en tanto
alzaba la vista y lanzaba miradas fulminantes a su profesor *Si las miradas
mataran, Severus ya hubiera muerto varias veces*. Entro tan calladamente como
pudo y fue a pararse cerca de su maestro. Tenía curiosidad de ver lo que hacia
el profesor de pociones tan atentamente.
Severus pensaba, no estaba realmente preocupado por los papeles que estaban
frente a él. Sabía que el señor Malfoy estaba realmente disgustado, pero no iba
a darle al joven la satisfacción de ver que contaba con su atención. Además,
había sentido un ligero cambio en el aire que lo rodeaba, sin razón aparente.
Escuchó más atentamente, enfocándose en lo que oía. Unos segundos más tarde,
captó el ligero sonido de una respiración.
*Ah, es Harry. Debe haber venido para ver al señor Malfoy sufriendo una
detención. Estoy seguro que está disfrutándolo inmensamente*. Los labios de
Severus hicieron un ligerísimo mohín y Harry lo notó al instante.
*Sabe que estoy aquí y por qué. Bueno, probablemente no completamente el por
qué. Luce bien. Debe haberse recuperado bastante bien del accidente de pociones.
Quizás me cuente qué pasó*
El chico extendió la mano y tocó el hombro de Severus para confirmar su
presencia. Éste sintió el ligero toque y asintió suavemente indicando que
entendía.
Harry miró rápidamente sobre el hombro del profesor y notó que lo que estaba
revisando no eran ensayos o pruebas, sino la copia de El Profeta de esa mañana,
que estaba abierto en la lista de casas y alojamientos. Sonrió; creía que ahora
tenía su respuesta a la pregunta de si Severus iba a compartir o no su casa
después de la graduación. Alargó la mano una vez más y apretó el hombro del
profesor. Éste no alzó la vista, pero movió su mano derecha, tomó una pluma y
dibujó un círculo en las ofertas potenciales.
Se inclinó y observó lo que Severus había elegido. En realidad había varios
círculos rojos en la página. Muchos de ellos eran exactamente lo que Harry
estaba buscando. Podría esperar a discutir las posibilidades con Severus luego
de la detención. Sólo pensaba cuanto más tendría que esperar a que esto pasara.
Severus pareció sentir los pensamientos de Harry ya que miró el reloj que se
encontraba sobre la cabeza del señor Malfoy y vio cuanto había progresado el
joven en la limpieza.
-Señor Malfoy, una vez que haya terminado ccon el caldero que tiene en las manos
puede irse.
-Sí, señor. Gracias, señor- pensando que noo estaba ni siquiera cerca de acabar
con la detención inicial que le habían dado, su tono no fue para nada agradecido
sino manifiestamente sarcástico.
Severus suspiró y se frotó el puente de la nariz.
-Eso le quitará cinco puntos adicionales a Slytherin, señor Malfoy. Creo que
sería mejor que tratara de guardar su sarcástico agradecimiento para si mismo la
próxima vez.
Malfoy tragó y se limitó a asentir, luciendo resignado ante su destino,
esperando que su Cabeza de Casa mantuviera la generosa oferta de dejarlo partir
con la faena a medias.
Regresó a terminar de fregar el caldero que tenía en las manos. Harry sonrió
ante el cuadro de Malfoy luciendo menos que perfecto. Esperó pacientemente
detrás de Severus, su atención fija en el Slytherin, disfrutando la satisfacción
que le producía la escena frente a él. Una vez terminado, el rubio se giró hacia
Severus y dijo:
-Ya hice lo que me indico, señor. ¿Eso seráá todo?
-Sí, señor Malfoy, eso será todo. Se puede ir, pero antes quiero decirle una
cosa más. No quiero más hazañas como la que realizó hoy. Se que no lo recuerda,
pero definitivamente yo sí. Si alguna vez intenta darle una poción a otro
estudiante será expulsado. No me importa si sólo faltan unas semanas para su
graduación. ¿Estoy siendo claro?- le dijo en su calmada y profunda voz, calmada
y mortalmente seria.
-Sí, señor. Entendí perfectamente- con eso Malfoy se dio la vuelta y abandonó la
habitación tan rápido como pudo, aún manteniendo su dignidad.
Una vez que Malfoy desapareció por la entrada, Severus tomó su varita y la
apuntó hacia la puerta, cerrándola con llave. Se giró a Harry y elevó una ceja:
-¿Disfrutaste el espectáculo?
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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