Con una sacudida, todos los que estaban aferrados a las
linternas aparecieron en un tupido y exuberante bosque en una zona de
excursión, donde los picos de unas altas montañas se podían ver a la
distancia. El aire era frío y húmedo, el sol apenas estaba sobre sus cabezas y
lanzaba rayos de luz a través de las hojas. Unos cuantos estudiantes
aparecieron desorientados ya que nunca antes habían usado un traslador.
Después de unos minutos de revisión para asegurarse de que todos los
estudiantes que debían estar en el viaje hubieran llegado sin problemas, Snape
aclaró la garganta en voz alta. Todos los estudiantes se giraron hacia el
profesor, esperando con expectación las siguientes instrucciones y los mapas
que los ayudarían a ubicar la localidad en que estaban. Hermione mencionó a
los otros estudiantes en su grupo que, basada en la hora del día, pensaba que
estaban en algún lugar de Norteamérica, ya que parecía ser el final de la
mañana en lugar del comienzo de la noche.
-Para aquellos estudiantes que tienen las dichosas unidades GPS, por favor,
levanten la mano para poder entregarles su mapa- Hermione y otros tres
estudiantes alzaron la mano. Snape les entregó el mapa a los otros tres y por
último, a Hermione-. Ah, señorita Granger, debería haberlo sabido- le pasó el
mapa sin preámbulo y dio la vuelta, alejándose de ella deprisa y con cara de
desprecio.
Hermione bufó enojada, pero decidió dejarlo pasar y tomando su unidad GPS
consultó las coordenadas que generaba.
-Al parecer, estamos ubicados en posición O 115° 30’ por N 53°43’. Harry, ¿qué
lugar es según el mapa?.
Harry desplegó el mapa y procedió a buscar la ubicación aproximada.
-Un, parece ser el Parque Nacional Banff, localizada entre la Columbia
Británica y Alberta......ah......Canadá.
Los demás digirieron este nuevo pedazo de información, fascinados ante la
perspectiva de estar tan lejos de casa, donde ‘casa’ en ese momento era
Hogwarts.
-¿Así que a dónde exactamente se supone que nos dirigimos?- preguntó Ron-
Hermione y el resto miraron al Profesor Snape.
El profesor notó que ya todos tenían cierta idea sobre su actual posición y
una vez más, habló con autoridad.
-Ahora caminaremos hacia el Oeste a lo largo del camino, hasta encontrar un
claro donde estableceremos el campamento. Mientras llegamos, por favor pongan
atención a la flora y fauna de los alrededores, pues sólo porque esto sea una
excursión de Estudios Muggles no quiere decir que vayan a descuidar el resto
de sus materias, tales como Herbología. Si alguien encuentra algún brote o
planta que no reconozca, por favor pregunte, especialmente si quiere saber sus
propiedades potenciales para pociones.....Oh, y señorita Granger, por favor
trate de limitar su número de preguntas para que los demás puedan tomar su
turno.
Y con eso, Snape se giró y empezó caminar hacia el oeste a lo largo del
camino, a una velocidad extraordinariamente rápida. Los demás estudiantes,
todavía un tanto aturdidos y desorientados, se dieron cuenta que estaban
siendo dejados atrás y se revolvieron desaforados para recolectar todas sus
cosas y precipitarse tras él.
°°°°°°°°
Media hora y un montón de preguntas más tarde, los estudiantes y el profesor
llegaron a un claro. El área parecía lo bastante larga para albergar varias
tiendas de campaña y una zona para preparar una hoguera y sentarse.
Snape se giró hacia los estudiantes.
-Antes de que armemos el campamento, tengo que decidir las parejas de
estudiantes que dormirán juntos.
De todos los estudiantes salieron múltiples gemidos. Ron se giró hacia Harry y
alzó una ceja interrogante. El moreno se encogió de hombros
"Sé que esto no va a ser bueno para mí. Snape, el cretino grasiento, lo
ideó para mortificarme. Seguro que me va a emparejar con algún Slytherin"
Harry se encogió ante el pensamiento. "Lo único peor que podría pasarme es
que Snape me hiciera quedarme con él. ¡¡Aughhh!!"
Harry palideció. Ron y Hermione lo notaron y lo miraron interrogantes.
-Tengo el mal presentimiento de que Snape va a hacer que me quede con él- les
susurró. Ron también se estremeció ante la idea.
-Espero que no, compañero, o éste va a resultar el peor fin de semana de tu
vida- Hermione asintió manifestando su acuerdo.
Snape empezó a llamarlos por sus apellidos.
-Patil, Granger. Weasley, Thomas. Y así fue mencionando nombres de la lista.
Con cada par de nombres que anunciaba, el estómago de Harry se llenaba de más
terror. Todos comenzaron a emparejarse a medida que sus nombres eran
mencionados.
"Vale, quizás un Slytherin no sea tan malo comparado con Snape"
-Zabini, Boot.
Todo quedó en silencio y todos se giraron hacia Harry, dándose cuenta de que
era el único que no había sido nombrado.
-Ah, sí, señor Potter. Dado que estoy consciente de su incapacidad para seguir
las reglas, especialmente durante el toque de queda, usted se alojará conmigo,
así me aseguraré que no se dedicará a vagabundear durante la noche.
Harry tragó y palideció aún más.
-Sí, Profesor.
Snape se giró hacia los otros estudiantes.
-¡Bien, muévanse! Armen esas miserables excusas de refugio- se volvió hacia
Harry-. Dado que soy solamente el chaperón, y usted el estudiante que está
aprendiendo el modo de vida Muggle, usted será quien levante nuestra tienda
mientras yo vigilo a los demás- y con eso se alejó de Harry a grandes
zancadas.
"Incluso sin sus túnicas, parece deslizarse suavemente sobre el terreno
irregular. Y no es que se vea mal con ropa Muggle...en lugar de una serpiente
esperando por morder, se ve casi humano."
Harry se preguntaba de dónde habían venido esos pensamientos. Sacudió la
cabeza esperando desecharlos. Miró alrededor y se dio cuenta que los demás
estaban progresando bastante en el montaje de sus tiendas. Calculó que era
mejor que empezara a trabajar, pues si no sabía que Snape haría algún
comentario sarcástico por su falta de progreso.
Media hora más tarde, Harry había terminado de armar la tienda y había
desenrollado su saco de dormir dentro. Snape abrió la solapa que fungía de
puerta y lanzó el suyo, casi golpeando al chico en el proceso.
-¡Hey, tenga cuidado!
En respuesta, Snape sonrió con satisfacción.
-Usted debería tener cuidado de donde se coloca, Potter- entró en la tienda y
se acomodó, cada quien perdido en sus propios pensamientos.
"Por qué me expuse a mi mismo a la presencia de Potter. Nada bueno va a
resultar de esto."
"Merlín, siempre creí que Snape era una criatura fría, incapaz de producir
calor. En lugar de eso, el hombre parece irradiarlo."
Harry se giró y avanzó hacia la entrada de la tienda al mismo tiempo que
Snape y ambos coincidieron. Sin que ninguno de ellos supiera realmente como
manejarse en un espacio tan estrecho, chocaron entre sí, un enredo de brazos y
piernas. Snape gruñó mientras Harry aterrizaba sobre él. El chico se congeló
por la impresión al darse cuenta de cuan cerca de Snape se encontraba. Levantó
la vista y miró el rostro de Snape. Algo brilló en los ojos del hombre pero
fue rápidamente reemplazado por un intenso odio. Harry no pudo identificar el
primer destello de emoción, y cuando notó el despreció que el hombre estaba
manifestando, gateó rápidamente y con algo de dificultad lejos de su profesor,
mientras Snape lo empujaba con tanta fuerza como podía.
-Honestamente, Potter, uno podría preguntarse como logra sobrevivir al
Quidditch, con la falta de gracia y balance que parece tener en el campo- con
una suave gracia y gran fluidez, todavía a una velocidad que podía hacer
parpadear de asombro, Snape abandonó la tienda.
Harry sintió como si aquellos lugares de sus brazos donde habían estado las
manos de Snape le quemaran, su piel hormigueando todavía.