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CAPÍTULO 6: DÍAS DE NIEVE Y DOMINGOS
Moria llegó ese día con dos decisiones. La primera era que permanecería con
Lucius hasta después de vacaciones. La segunda era que iría a Hogwarts a visitar
a Draco. Lucius convino con ambas, con tal de que ella no interfiriera. Luego de
prometer que no haría nada para detener el enlace, dejó la Mansión y se apareció
a las puertas de la escuela.
Una vez dentro del castillo, preguntó al primer estudiante que vio por la
ubicación de los aposentos del profesor Snape. Afortunadamente, era un Slytherin
a quien paró, pero eso no evitó que fuera sutilmente interrogada mientras le
mostraban el camino. No tenía ninguna duda que su acompañante habría intentado
perderla en las mazmorras si sus respuestas no hubiesen sido satisfactorias.
Se detuvo a algunos pies de distancia mientras que el chico de segundo año
golpeaba en una puerta corriente. Cuando ésta se abrió, hubieron algunos
susurros antes que Severus saliera.
-Gracias, señor Zachary- dijo-. Por favor,, encuentre al señor Malfoy y dígale
que se reúna con nosotros..
-Sí, señor- replicó el estudiante y salió presuroso.
Severus y Moria entraron en cuarto.
-Es bueno verte, Moria –la saludó-. ¿Necessito preguntar qué te trae a Hogwarts?
-¿Además de invitar a mi sobrino a cenar? –sonrió-. No, supongo que no es
necesario que lo hagas.
-¿Qué está maquinando tu hermano? –pregunttó Severus.
-No me lo ha contado, y créeme, pregunté –– contestó-. En voz alta y más de una
vez. Sea lo que sea, no se lo ha dicho a nadie.
-¿Podrás hablar con él para que desista dee esta locura?
-Me temo que no –suspiró-. Está empecinadoo y determinado a que esto se realice,
sin importa lo que los demás quieran, incluyendo a Draco. Lo más que puedo hacer
es asumir el control de la planificación.
-¿Planearás la ceremonia?- preguntó.
-Lucius lo arruinaría y tampoco creo que llos chicos quieran hacerlo – explicó.
Se escuchó un toque en la puerta.
-¡Adelante! –exclamó Severus en voz alta. La puerta se abrió y Draco entró en el
cuarto.
-Tía Moria- sonrió mientras se apresuraba hacia ella.
-Hola, cariño – lo saludó la mujer mientraas se abrazaban.
-¿Qué te trae a Hogwarts? –preguntó el chiico, conociendo completamente la
respuesta a eso.
-Bien, pensé que podría llevarte a cenar aa Hogsmeade y Severus, amablemente, ha
concedido el permiso – le explicó.
-Regresen antes del toque de queda – advirrtió Severus-. Mañana tienes clases.
-Estaremos de regreso mucho antes de eso –– le aseguró Moria-. Corre y consigue
tu capa y te encuentro en la entrada del frente.
Después de que Draco partiera, Moria dio la vuelta y miró a Severus.
-Estaré de visita una buena parte de las vvacaciones de Navidad –comentó-. Es
probable que nos veamos con frecuencia y, quizás este verano, considerarías
dejar este castillo por un tiempo.
Él le dio una pequeña sonrisa.
-¿Por qué, señorita Malfoy?, ¿que haríamoss? –preguntó-. ¿Y qué dirá tu hermano?
-Mi hermano puede hacer lo que quiera –sonnrió ella-, y si tienes que preguntar
eso, entonces ha pasado demasiado tiempo desde que lo hacías.
Cuarenta minutos más tarde, Draco y Moria se sentaban en los tres escobas.
Rosemerta acababa de entregarles sus cervezas de mantequilla y salir con sus
órdenes cuando Moria se estiró y tomó la mano de Draco.
-¿Y como estás?- le preguntó.
-Tan bien como puedo estar, supongo -Dracoo se encogió de hombros-. Quiero a
padre pero, a veces....
-Sé muy bien como puede ser - concordó ellla-. Para algunas cosas, puede esperar
años. Para otras, ayer no es bastante pronto.
-Si no fuera tan malditamente impaciente- masculló a través de los dientes
fuertemente apretados-. Si no fuera tan inflexible con que todo debía estar
hecho antes de fin de año, habría podido hacerlo yo mismo.
-¿Draco, estás enamorado de Harry Potter? -preguntó ella.
Draco se reclinó contra la pared
-Le conozco bastante bien - contestó.
-Pero te gustaría......
-Y hubiera podido hacerlo –dijo él, fervieentemente-.Hubiera tomado un tiempo,
pero habría sucedido... de alguna manera.
-¿Y tus planes después de Hogwarts?- preguuntó ella.
-Han cambiado en los últimos días – declarró Draco-. Quiero decir, tendré un niño
del que preocuparme. Eso es, asumiendo que Harry me deje estar cerca de él o del
bebé.
-Estás asumiendo que tu padre tiene intencción de permitir que Harry se quede con
el bebé –observó ella, tranquilamente-. Pero lo más probable sea que Lucius
tenga intención de criar al niño él mismo.
-Él no le daría al bebé a....-tragó.
-No creo que tenga ninguna intención de enntregar a un bebé, especialmente un
heredero suyo, ni siquiera a Voldemort -le aseguró Moria-. Y, mientras que pueda
evitarlo, no creo que te forzará a unírtele.
-Tío Severus piensa que podría ser un buenn fabricante de pociones –dijo él- , y
me gusta eso.
-Alabanzas del Cesar -se rió entre dientess.
Rosemerta llegó con su alimento. El par comió silencioso por algunos minutos.
Finalmente, Moria rompió el silencio.
-Draco, te ayudaré en todo yo que pueda – le aseguró-. No podré detener el
enlace pero haré lo que pueda para facilitarte las cosas, a ambos. Eso incluye
ayudarte a planificarlo.
-¿No podemos hacerlo y ya? - pidió él. Ellla solo lo miró-.¿No crees?
-Sólo agradece que tu padre no haya decidiido incluirlo dentro de la temporada de
la alta sociedad -le informó ella. Él se puso aún más pálido de lo que ya
estaba.
Cuando acabaron de comer, caminaron de nuevo rumbo a Hogwarts. Nevaba
ligeramente, cubriendo todo de una blanca capa helada. Tan pronto como
estuvieron de nuevo en la escuela, Moria le comunicó que regresaría el siguiente
fin de semana y que le gustaría conocer a Harry.
-Veré lo que puedo hacer –concedió el chicco-. Puede que tenga que conseguir que
tío Severus le de una detención para que esté allí.
-Haz lo que se necesite –dijo ella. Besó eencima de su cabeza y después observó
mientras su sobrino entraba en la escuela antes de desaparecer.
*******
Nevaba suavemente cuando Harry se escapó de la sala común de Gryffindor.
Necesitaba pensar y el medio de la muchedumbre no era el lugar para hacerlo. Ni
siquiera su dormitorio estaba silencioso.
Dos pares de ojos lo observaron partir.
¿Piensas que está bien? -preguntó Ron.
-No lo sé –contestó Hermione-. No había esstado así de silencioso desde el final
del cuarto año. Luego de la muerte de Cedric – susurró quedamente.
¿No crees que... no crees que algo le haya sucedido a Sirius, verdad? -insistió
él.
-Harry nos habría comentado algo como eso – lo tranquilizó la chica-, estate
seguro de ello. Aunque, sea lo que sea lo que le haya dicho Dumbledore, debe
haber sido muy malo para afectarlo así.
-¿Crees que debamos preguntarle? – dudó ell pelirrojo-. Quizá así nos diga lo qué
está sucediendo.
-Tú lo oíste –dijo ella-. No se le permitee contarnos- sus ojos adquirieron una
mirada lejana-. Estoy segura que lo descubriremos bastante pronto.
******
Harry se encaminó hacia el lago, sentándose en una gran roca. Su capa estaba
encantada para mantenerlo caliente y seco a pesar de la nieve. Mientras se
sentaba, pensaba en la situación en que se había metido . Su mente estaba
funcionando en círculos y se dirigía rápidamente hacia ninguna parte. Decidió
manejar una cosa a la vez.
Draco. Aunque en líneas generales seguía siendo un imbécil, el chico rubio
parecía más maduro que en su quinto año. Oh, todavía insultaba a Harry y sus
amigos y a otros en su casa, pero no parecía haber tanta maldad detrás de ello
como hubo una vez. Quizás el cretino finalmente había madurado.
Lucius. El hombre era un Mortífago. Ese era un hecho que era imposible ignorar
pero a su vez parecía mirar siempre hacia sus propios intereses, ya sea que
coincidieran con los de Voldemort o no. No que Voldemort supiera eso. Lucius era
muchas cosas, pero estúpido no era una de ellas. A Harry le encantaría saber lo
que planeaba el hombre.
El enlace. Harry había acordado con ello al principio simplemente por mantener a
salvo a Sirius y Remus pero ahora... ahora, se preguntaba si no podría
utilizarlo en su ventaja. No era el dinero o la posición que la unión con Draco
probablemente le traería. Él tenía dinero más que suficiente para un tiempo y la
cicatriz en su frente probablemente le conseguiría la entrada en la alta
sociedad si quería. Pero esto significaba que nunca tendría que volver con los
Dursley, no es que él no pudiera de todos modos. No podría vivir allí mientras
que estaba embarazado y no había manera de que llevara allí a un niño suyo. El
único problema que tenía era que si lo enlazaban, en vez de simplemente casarlo,
no habría ninguna posibilidad de divorcio. Ni el uno ni el otro podría casarse
otra vez hasta que su pareja estuviera muerto.
El bebé. Mientras que la idea de unirse a Draco no lo hacía feliz, la idea de
tener un hijo propio sí lo hacía. Sería alguien a quien podría amar y que lo
amaría a su vez. Lo criarían en el mundo mágico y no sería llamado fenómeno o
anormal o cualesquiera de las otras cosas que Vernon, Petunia y Dudley habían
amontonado sobre él mientras que crecía. El único problema que tendría sería
Lucius y se propuso hacer todo lo posible para negar ese problema.
Con un suspiro, se levantó y se dirigió de nuevo al castillo. Podría tomar todas
las decisiones que quisiera pero había también muchas variables para estar
seguros de cómo cualquier cosa iba a resolverse. Oh, bien. Sobreviviría. Siempre
lo hacía, aún cuando resultara herido en el proceso.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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