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CAPÍTULO 4: CONVERSACIONES UNILATERALES
Harry no había dormido mucho la noche anterior y no había podido comer el
desayuno. Había decidido que no entregaría a ningún hijo suyo a un hombre como
Lucius, no que planeara decirle eso a Lucius. Una vez que Sirius y Remus
estuvieran seguros, entonces jugaría su mano. Si Malfoy quería al niño, tendría
que tomar al otro padre también. Eso hizo que se sintiera un poco mejor.
Cuando Harry llegó a la oficina de Dumbledore, todos estaban ya allí. Tomó el
asiento más cercano al Director.
- Que bueno que nos acompañe, señor Potterr- gruñó Severus. Harry no contestó.
Sólo le miró con expresión vacía.
Lucius estaba parado al otro lado del escritorio del Director.
-¿Ha decidido, señor Potter?- le preguntó..
- Lo haré- afirmó Harry-, a condición de qque, tan pronto como esté...
embarazado, entregue a Wormtail.
- ¿Y que usted aborte el feto tan pronto lliberen a su padrino?- dijo Lucius con
desprecio-. Pienso que no.
-Señor Malfoy- expresó Harry, tranquilamennte-. Nunca mataría a un niño mío, ni
siquiera antes de que naciera, no importa cómo fuera concebido.
Lucius lo miró por un momento.
- De acuerdo- aceptó finalmente. Harry se limitó a asentir.
- Debe ser hecho cuanto antes- continuó Luucius-, quizás durante las vacaciones
de invierno. Resolveremos los detalles más adelante. Draco, por qué no vais tú
y....Harry a caminar. Estoy seguro que tenéis un montón de cosas que discutir
sobre el próximo enlace y todo eso.
Draco se levantó inmediatamente, reconociendo el despido, pues eso era. Harry,
sin embargo, echó un vistazo al Director que asintió brevemente, luego se
levantó. Los adolescentes salieron rápidamente de la oficina.
- ¿Hay una poción en particular que quisieeras que utilizara?- preguntó Severus.
- Confío en tu juicio en la materia- repliicó Lucius, desdeñosamente.
- Como desees. Director- agregó Severus. ÉÉste asintió y entonces salió de la
oficina.
Dumbledore miró a Lucius por encima de sus gafas de madia luna.
- ¿Hay algo que desee?- preguntó el hombree más joven.
- Estuve repasando algunos de mis libros aayer por la noche- comenzó Dumbledore-.
Realmente debo organizar mi colección uno de estos días. Encontraría las cosas
con mayor facilidad.
Lucius había aprendido hacía tiempo que era mejor solo seguir la corriente en
estos viajes mentales de Albus Dumbledore. Era más fácil de esa manera.
- ¿Y encontró alguna cosa de interés?- intterrogó finalmente.
- De hecho...- replicó Dumbledore-. Un libbro algo viejo llamado ' Antiguas
Profecías Familiares.´
- Veo- dijo Lucius. Por qué pensó siempre que Dumbledore no descubriría nada
cosa de esto, no lo sabía. Por lo menos no sabía nada más allá de la profecía.
- Hay una profecía referente a algo llamaddo el niño de la luz y la oscuridad-
continuó el Director.- ¿Usted no sabrá algo sobre eso, ¿verdad?
- Nunca he visto ese libro antes- declaró Lucius-. ¿Cómo podría saber que hay
dentro de él?- Nunca mientas cuando puedes informal mal.
Dumbledore, sin embargo, no fue engañado.
-Lucius- insistió.- ¿Sabes qué haría Voldeemort si consiguiera al niño?
- No tengo intención alguna de dar ningún nieto mío a ése loco de ojos carmesí-
masculló Lucius a través de los dientes fuertemente apretados-. Ahora, si me
excusa, hay cosas que necesito hacer- cabeceó y entonces dio la vuelta y salió
del cuarto.
Dumbledore lo observó partir. Una pequeña sonrisa adornó su cara.
-Algo me dice, Lucius- comentó en vol altaa-, que no tienes ni idea de lo que va
a suceder.
Cuando Draco y Harry alcanzaron el fondo de las escaleras, el moreno comenzó a
apresurarse hacia la torre de Griffindor. Draco lo llamó, apresurándose para
alcanzarlo. Cogió el brazo de Harry y lo giró en redondo.
- Déjame irme- pidió Harry en voz baja a ttravés de los dientes fuertemente
cerrados.
- Potter... Harry, ésta no fue mi idea- exxplicó Draco-. Por favor, créeme. No
sabía nada sobre ello hasta que mi padre nos lo dijo en la oficina del Director.
- No me importa de quien fue la idea o si sabías sobre ella o no- espetó Harry,
alejándose del otro adolescente-. La razón, la única razón por la que estoy
haciendo esto es mantener a salvo a Sirius y Remus- se enderezó y miró al rubio
a los ojos-. Me doy cuenta que debido a... todo, cierta cantidad de contacto
entre los dos es inevitable- continuó-, pero será el mínimo posible- con eso,
dio vuelta y continuó hacia el dormitorio.
Draco lo miró irse.
- ¿Y si yo quiero más?- preguntó a la nadaa, antes de dirigirse hacia su propio
dormitorio.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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