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Capítulo 11: Camino a la capilla
El día de la ceremonia de enlace amaneció claro y brillante. Harry había
esperado que fuera gris y nublado; hubiera estado a juego con su humor. Eran un
poco después de la siete y estaba sentado al lado de la ventana, observando
elevarse el sol. En apenas doce horas, estaría casándose con Draco. Mañana a
esta hora, probablemente estaría embarazado.
Se encogió. Eso era algo que no se había permitido pensar, mientras todo esto
estaba pasando. Incluso cuando Draco y él habían visitado sus nuevos aposentos,
ninguno de los dos había entrado en el cuarto de niños. En un acuerdo no
hablado, habían decidido no plantear el tema hasta que estuvieran allí.
Los últimos dos días habían sido muy ocupados, aunque Moria se había encargado
de todo y ellos no tuvieron casi nada que ver con el enlace. Los dos muchachos
se habían encargado de ayudar a los estudiantes más jóvenes a prepararse para
las Navidades. Estuvieron envolviendo, y decorando y jugando, haciendo todo
aquello que mantuviera a las jóvenes mentes lejos del hecho de que no podrían ir
a casa y a las mentes de Draco y Harry lejos del enlace. Hubo un breve ensayo
con el Director, pero duró menos de una hora.
Harry escuchó un breve crujido de túnicas detrás de él pero no se volteó. Sabía
que el único que podría estar ahí era Dumbledore.
-Harry.
Tenía razón.
-Hola, Director- saludó Harry sin girarsee.
-Madrugaste esta mañana- comento Dumbledoore.
-Acostumbro a hacerlo- replicó Harry, girrándose al fin para mirar al hombre.
-No es demasiado tarde para cancelar todoo, Harry- sugirió Dumbledore-. Nadie te
culparía si lo hicieras.
-¿Puede garantizar la seguridad de Severuus y Remus si lo hago?- preguntó Harry-.
Quiero decir, incluso si estuvieran aquí en la escuela, ¿podría asegurarme que
no serían capturados?
-Si estuvieran aquí estarían seguros, perro no, no podría garantizarte eso-
confesó, sacudiendo la cabeza-. Y algo me dice que Lucius tiene una persona en
el lugar, en el caso de que algo ocurra.
-Entonces no podría dudar- murmuró Harry--. Director, ¿esto siempre pasará?
-¿Qué pasará?
-¿Nunca podré decidir sobre mi propia vidda?- preguntó Harry-. Desde que
recuerdo, alguien más ha llevado el control de mi vida. Usted, Voldemort, los
Dursley, Lucius Malfoy. Hay veces que desearía que Voldemort me hubiera matado
cuando mató a mis padres y yo no tendría que vivir de acuerdo con las
expectativas de nadie. No tendría que ser el maldito Niño-Que-Vivió.
Harry se levantó y comenzó a pasear.
-Estoy tan cansado de vivir a la altura dde un nombre- despotricó, corriendo sus
dedos a través de su pelo-. Saca buenas notas en la escuela porque cómo podrás
derrotar a Voldemort si no aprendes todo. No rompas las reglas porque el
Niño-Que-Vivió sólo puede seguir las leyes. No seas amigo de los Slytherin
porque nadie sabe si son Mortífagos en entrenamiento. No dejes que nadie se te
acerque, porque Voldemort puede usarlos contra ti.
Tengo que enlazarme cuando no quiero y tener un bebé con alguien cuando
preferiría no tenerlo, para proteger a alguien que nunca lo sabrá y no lo
entendería si lo supiera. Cuando Sirius y Remus salgan de esto, y no tengo dudas
de que lo harán, yo podría perderlos. No sé que los enloquecería más, si el
hecho de que esté enlazado con Draco o el hecho de que lo hice para salvarlos.
Ellos son lo más cercano a una familia que tengo y probablemente los perderé
después de esto, pero estarán a salvo.....al menos de Lucius
Las lágrimas corrían por el rostro de Harry.
-¿Nunca seré dueño de mi vida?- preguntó--. ¿Nunca podré decidir lo que puedo
hacer.....lo que quiero hacer?
-Lo lamento tanto, Harry- susurró Dumbleddore. Caminó hacia él y abrazó al
adolescente mientras lloraba-. Desearía poder hacer algo mejor por ti. De
verdad.
Harry lloró durante unos minutos antes de comenzar a calmarse. El Director le
pasó un pañuelo y él se limpió el rostro.
-Lo lamento, señor- se disculpó-. No lo cculpo, no por todo al menos. Ni siquiera
un mago tan grande como usted puede saber todo y usted no es un adivino.
-Gracias por eso- Dumbledore sonrió-. En cuanto a Sirius y Remus, sí, se
sentirán alterados y enojados cuando se enteren de esto y de la razón detrás de
ello, pero dudo que los pierdas. Te aman demasiado para dejarte ir. Por lo que
valga, creo que deberías decírselo y mientras más pronto, mejor. Estarán más
disgustados si lo escuchan de alguien más.
-Tiene razón- aceptó Harry-. Les escribirré cuando las cosas se estabilicen.
También voy a tener que contarles a los demás.......lo del enlace, quiero decir.
Pero no tienen que saber por qué estoy haciéndolo.
-Tú y Draco tendrán que inventar una histtoria creíble- comentó Dumbledore.
-Quizás. Yo sólo diré que estoy embarazaddo y decidimos convertirme en un hombre
honesto- Harry sonrió-. Que tuvimos un tórrido romance y éste fue demasiado
lejos.
-Y si les dices que fue un accidente de PPociones- sugirió Dumbledore-. Podrían
creerlo.
-O un hechizo mal hecho.
-O un enlace accidental- para entonces, aambos sonreían.
-Por qué no te vistes y bajas a desayunarr- lo animó Dumbledore-. Tienes un gran
día por delante y necesitas alimentarte.
-Bien- convino Harry-. Bajare en unos treeinta minutos.
Dumbledore le dio un último abrazo y salió de la habitación.
****
Después de terminar su aseo matinal y vestirse, se dirigió hacia el Gran
Comedor. Se sentó al lado de Draco, quien acababa de llegar. Casi no hablaron
mientras llenaban sus platos y empezaban a comer. Casi habían acabado cuando
Draco se inclinó sobre Harry.
-¿Nervioso?- preguntó.
-Sí- contestó Harry-. ¿Tú?
-Sí- admitió el rubio-. ¿Alguna idea? >
-¿Además de arrepentirnos de esto y termiinar posiblemente heridos o muertos?-
preguntó el moreno y el Slytherin asintió-. Ninguna.
-Yo tampoco- confesó Draco.
Ambos chicos suspiraron. En ese preciso momento, apareció Moria y se sentó
frente a ellos.
-Buenos días- sonrió-. ¿Cómo se sienten hhoy?
-Bien- contestaron al unísono.
-Que bueno- replicó la mujer, sin estar rrealmente convencida de creerles pero
dejándolo pasar-. Draco, tu padre estará aquí a las seis. Te ayudará a estar
listo mientras yo ayudo a Harry.
-Oh, encantador- comentó Harry sin mucho entusiasmo.
-Después de la ceremonia, cenaremos aquí-- continuó Moria.
-¿Y qué sobre nuestras túnicas?- preguntóó Draco.
-Sólo digan que van a una fiesta- dijo Mooria-. Ustedes pueden decidir cuándo
partir.
Draco y Harry solo se miraron. Ninguno de los dos querían pensar sobre ‘eso’
justo ahora.
Una vez terminado el desayuno, los chicos dejaron el Gran Comedor. Caminando por
el pasillo, vieron un nicho donde podían sentarse. Durante un largo rato,
ninguno dijo nada. Fue Draco quien finalmente rompió el silencio.
-Podemos hacer que funcione, lo sabes- muurmuró-. Este enlace, podemos lograr que
funcione.
-No tenemos elección.
-Siempre hay elección. Recuerda el frentee unido. En mi familia, los matrimonios
arreglados no son nada nuevo. Algunos terminaron amándose uno al otro y otros,
como mis padres, nunca llegaron a ser ni siquiera amigos.
-¿Ellos no se gustaban?- preguntó Harry.<
-No se soportaban- Draco bufó-. Durmieronn juntos apenas lo suficiente como para
concebirme. Aparte de eso, tenían habitaciones separadas en zonas separadas de
la Mansión.
-¿Y cuando ella murió?
-Él ni siquiera derramó una lágrima- conttestó el rubio-. Oh, actuó la parte del
esposo afligido por una semana, pero luego regresó a sus asuntos habituales.
-¿Y tú?- insistió Harry-.¿Derramaste lágrrimas?
-Unas cuantas- se encogió de hombros-. Ellla me dio a luz pero en realidad nunca
fue una madre para mí. Hasta mi padre se preocupaba más por mí que ella. Tenía
el nombre Malfoy, la posición Malfoy y el dinero Malfoy. Era todo lo que le
importaba. Se casó con mi padre porque debía hacerlo. Me tuvo a mí porque debía
hacerlo. Al hacerlo alcanzó todo lo que deseaba.
-Debió ser muy difícil para ti- susurró HHarry.
-La mayoría de mis conocidos crecieron dee la misma manera- explicó Draco-. No es
inusual en las familias de sangre pura. Siempre supe que mi padre elegiría con
quien debería casarme. Sólo que siempre supuse que sería una mujer.
-Yo también pensaba que me casaría con unna mujer- comentó Harry-, pero también
me.....me gusta la idea de casarme contigo.
-A mi también me gusta- admitió Draco. See movió y se sentó al lado del otro
muchacho-. Haremos que funcione- deslizó un brazo alrededor de Harry y lo acercó
más.
-Sí, haremos que funcione- convino Harry,, inclinándose contra Draco.
*****
A las tres de la tarde, Moria encontró a los muchachos jugando snap explosivo
con otros chicos en el Vestíbulo. Jalándolos, los envió a sus habitaciones para
descansar hasta que fuera la hora. Ninguno de los dos pensaban que podrían
dormir y así se lo hicieron saber a la mujer. Ella les contestó que sólo tenían
que acostarse y relajarse antes que todo comenzara. Con un suspiro, se
encaminaron a sus dormitorios.
Draco acababa de llegar a la sala común de Slytherin cuando Severus lo encontró.
Entraron juntos a la habitación.
-Dejé la poción de fertilidad al lado de la cama en sus aposentos- informó
Severus-, junto con otros dos recipientes. Uno es azul. Potter debe tomarlo al
menos treinta minutos antes de que tenga lugar el intercambio. El recipiente
transparente es un lubricante que les facilitará las cosas. El recipiente
púrpura es un afrodisiaco suave. Es para ambos. Incluso con la hormonas
adolescentes en funcionamiento, podría ayudar a medida que transcurra la noche.
-También una buena botella de brandy –sonnrió Draco.
-Sí, pero el afrodisiaco no interferirá ccon la poción de fertilidad como el
alcohol lo hace –le informó Severus.
-Supongo que significa que no nos emborraacharemos esta noche –comentó Draco- .
Lástima. Nos ayudaría a olvidarnos de que ni uno ni el otro queremos este
enlace.
-Draco, si hubiera algo que pudiera hacerr, sabes que lo haría –dijo Severus.
-Lo sé, tío Severus –le aseguró Draco, dáándole una pequeña sonrisa-. Sólo se un
poco agradable con Harry, Si te es posible. Algo me dice que vamos a necesitar
tu ayuda más tarde.
-Haré lo posible – aceptó Severus, devolvviéndole la sonrisa-. Vamos. Te veré en
la ceremonia-. Draco asintió y caminó hacia su dormitorio.
****
Harry miro alrededor del dormitorio vacío. Todas sus cosas, excepto lo que
necesitaría tener listo para la ceremonia, habían sido llevadas ya a su..... sus
nuevos aposentos. Con un suspiro, subió en su cama y se tendió. El resto de este
día sería muy largo.
****
Draco estaba sorbiendo una taza de té cuando su puerta se abrió y entró su
padre.
-Hola, padre –saludó-. ¿Te apetece algo dde té?- Lucius asintió y Draco le sirvió
una taza.
-¿Cómo te sientes hoy, mi dragón? –pregunntó Lucius mientras se sentaba.
-Como se esperaría en tu día de enlace –rrespondió Draco.
-Comprensible –musitó Lucius-. Todos se pponen nerviosos el día de su boda,
incluso si es un matrimonio arreglado.
-¿Incluso tú?
-Incluso yo –admitió Lucius-. Tu madre erra varios años más joven que yo, así que
realmente no tuve oportunidad de familiarizarme con ella antes de que nos
casáramos. Aunque no creo que hubiera habido mucha diferencia en nuestra
relación, aparte de descubrir mucho antes que no podíamos soportarnos.
-Por lo menos Harry y yo podemos estar enn el mismo cuarto sin golpearnos –
comentó Draco.
-¿Se están enamorando? –preguntó Lucius, inclinándose hacia adelante. Eso no
podía suceder. Arruinaría sus planes.
-Por supuesto que no – replicó Draco, espperando que su padre creyera esa
mentira-. Ninguno de nosotros queremos este enlace y dudo mucho que él pudiera
amar a alguien en estas circunstancias. No, algo me dice que nuestra unión será
algo así como la tuya- tomó un sorbo de su té intentando ocultar sus verdaderos
sentimientos.
-Entiendo –dijo Lucius. Internamente, sonnreía. Sus planes estaban saliendo
absolutamente bien.
****
-Hora de despertar, Harry.
Harry abrió lentamente los ojos. Alcanzó sus gafas. La forma borrosa que estaba
de pie sobre él se transformó en Moria cuando se las puso. Bostezó, se estiró y
se incorporó.
-No puedo creer que me durmiera –murmuró.. Cogió su túnica y se la echó encima.
-Yo sí –sonrió ella-.Traje té. Por qué noo tomamos una taza y luego puedes
prepararte- Harry asintió y la siguió hasta la mesa. Se sentaron por algunos
minutos mientras bebían en silencio-. Harry, sabes que Draco se preocupa mucho
por ti- comentó Moria finalmente.
-Yo también me preocupo por él -admitió HHarry-. ¿Sus padres realmente se
odiaban?
-Y mucho. Narcissa Black nunca fue una muujer fácil con nadie. Sólo se preocupaba
por una persona y esa era Narcissa.
Harry miró a Moria con los ojos de par en par.
-¿Su apellido de soltera era Black? –inteerrogó-. ¿Estaba relacionada con Sirius?
-Primos. No me sorprende que él nunca te lo dijera. Se odiaron tanto como ella
odió a Lucius, si no más- bajó su taza-. Termina tu té – lo animó-. Es hora de
prepararte.
****
La sala que se iba a utilizar para la ceremonia estaba adornada con buen gusto.
Había sillas para los tres invitados. Varias clases de flores estaban dispersas
alrededor del cuarto y la única luz provenía de múltiples velas encendidas. Una
suave música sonaba desde una fuente no vista. Severus y Dumbledore ya se
encontraban allí cuando la puerta se abrió y entraron Lucius y Draco, seguidos
un minuto más tarde por Moria y Harry. Dumbledore despejó tranquilamente su
garganta, consiguiendo la atención de todos.
-Puesto que todos están aquí, podemos commenzar –declaró. Caminó al frente del
cuarto e indicó a Harry y Draco que tomaran sus lugares. Una vez que estuvieron
en su sitio, la ceremonia comenzó.
-Estamos aquí reunidos hoy para atestiguaar el enlace de Draco Octavian Malfoy y
Harry James Potter. El enlace es la unión de dos que nunca se separarán en esta
vida. Draco, repite después de mí.
Yo, Draco, te tomo, Harry,
Para ser mi cónyuge vinculado,
Para ser uno conmigo,
Para compartir todo contigo,
Permaneciendo juntos contra todos los demás,
Por el resto de nuestras vidas
Yo, Harry, te tomo, Draco,
Para ser mi cónyuge vinculado,
Para ser uno conmigo,
Para compartir todo contigo,
Permaneciendo juntos contra todos los demás,
Por el resto de nuestras vidas
-¿Dónde tienen los brazaletes? – preguntóó Dumbledore-. Lucius y Moria los
sacaron y las deslizaron sobre la varita de Dumbledore.
-Draco, toma el brazalete y deslízalo sobbre la muñeca izquierda de Harry y
repite después de mí- le pidió Dumbledore.
Harry, acepta este brazalete como símbolo de nuestro enlace, para nunca ser
quitado excepto en la muerte- Draco deslizó la joya en la muñeca de Harry.
Draco, acepta este brazalete como símbolo de nuestro enlace, para nunca ser
quitado excepto en la muerte- Harry imitó a Draco.
-Si pudieran unir los brazaletes –mandó DDumbledore. Los adolescentes colocaron
sus muñecas una al lado de la otra. El Director las tocó con su varita y susurró
un hechizo en voz baja. Los brazaletes brillaron intensamente por algunos
segundos y luego volvieron a la normalidad.
-Como ambos han repetido sus votos e inteercambiado símbolos de su enlace, por el
poder de Merlín, los declaro marido y marido, debidamente enlazados- dijo el
anciano mago con una pequeña sonrisa-. Ahora pueden sellar el enlace con un
beso.
Los dos se besaron brevemente, más como demostración que por otra cosa. Hubo un
momento de silencio antes de que Moria hablara.
-Una ceremonia encantadora –sonrió.
-De hecho –convino Lucius-. No habría espperado nada menos.
Harry quiso decirle lo que él habría esperado pero decidió mantener la boca
cerrada. Draco tomó su mano y la oprimió suavemente en señal de apoyo.
-Y ahora, creo que en el Gran Comedor noss espera un pequeño festín- invitó
Dumbledore-. ¿Por qué no vamos a la fiesta?
-¿Por qué no se adelantan?- sugirió Dracoo-. Harry y yo los alcanzaremos en unos
minutos.
Los demás estuvieron de acuerdo y los dejaron solos en la habitación. Una vez se
hubieron ido, Draco tomó a Harry en sus brazos.
-¿Qué te parece un beso como debe ser?- iinsinuó.
-Una muy buena idea- Harry sonrió y se unnieron aún más.
*****
Una vez fuera de la habitación y mientras se dirigían hacia el Gran Comedor,
Lucius miró a Severus.
-¿Está listo tu.....obsequio de bodas?- ppreguntó.
-Lo está- Severus asintió-. Esta tarde see lo entregué a Draco y le di las
instrucciones sobre su uso. Todo se hará como deseas.
-Excelente- replicó Lucius, una pequeña ssonrisa cruzando sus labios-. Pronto,
todos tendremos lo que deseamos.
-Especialmente tú, hermano- puntualizó Mooria. Lucius sólo sonrió.
-Deberías ser cauteloso, Lucius- sugirió Dumbledore-. A veces, puede haber un
mundo de diferencia entre lo que se desea y lo que se obtiene.
-No esta vez- contestó Lucius-. Esta vez conseguiré lo que deseo. Me aseguraré
de ello.
-Oh, no tengo duda de que harás cualquierr cosa para lograrlo- dijo Dumbledore.
Sus ojos brillaban resplandecientes.
-¿Por qué será que esas palabras, salienddo de esa boca, me asustan a muerte?-
susurró Moria a Severus.
-Porque siempre fuiste más inteligente quue tu hermano para situaciones como
esta- contestó Severus-. Algo me dice que este pequeño esquema de Lucius va a
golpearlo en el trasero antes que todo haya sido dicho y hecho.
-Y nosotros estaremos en primera fila cuaando eso ocurra- sonrió Moria mientras
deslizaba su brazo por el de él.
-De hecho.
¸¸,ø¤º°º¤ø °`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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