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CAPÍTULO 17
-Oh, hola, Harry, Draco- Sirius saludó aleegremente al tiempo que los dos chicos
entraban a zancadas en su oficina.
-Hola, Sirius- contestó Harry alegremente,, sentándose en el sillón giratorio de
su padrino, detrás de su gran escritorio de caoba, jalando a Draco hacia su
regazo-. Ron me dijo que me buscabas.
-Bien, sí, en este momento iba a preguntarrte si piensas que a Remus le gustaría
usar esta túnica para.... ya sabes..... la ceremonia- explicó Sirius, levantando
una túnica color dorado pálido que hacía juego con los ojos del licántropo.
-Esa es una túnica muy bonita- comentó Draaco, examinando la pieza de ropa- . El
color realmente realzará el brillo de los ojos de Remus, y el corte destacará su
esbelta figura.
-Eso sonó tan gay- comentó Harry. &nbbsp;
-Hipócrita- replicó Draco, dando la vueltaa hacia su novio, sonriendo.
-¡Hey! ¡Soy bisexual!.....creo...- se defeendió Harry. Sirius se echó a reír.
-Y, mis queridos consultores de moda- inquuirió Sirius-, en todo caso, ¿qué los
demoró tanto? Envié a Ron y Hermione a buscarte algo así como una hora antes de
que os aparecierais por aquí.
-Bien, Draco estaba mostrándome cómo NO acctúa un profesor particular de Pociones
en la biblioteca...- se burló Harry. Draco lo golpeó con fuerza en el brazo.
Sirius parecía un poco pensativo.
-¿Ron y Hermione os atraparon allí juntos??
-Bien, sí- contestó Harry-. Y no tuve otraa opción que decirle a Ron que Draco y
yo somos...amigos.
En su regazo, Draco encontró repentinamente muy interesante la fotografía de
Remus, Harry, y los gemelos que estaba sobre el escritorio de Sirius. El animago
rápidamente tomó nota de esto y preguntó:
-¿Está todo bien, Draco?
-¿Huh? Oh, sí, estoy bien- contestó el aluudido.
Sirius levantó una ceja.
-Oh de acuerdo. Es sólo que Weasley..... qquiero decir, Ron, cuando nos encontró
en la biblioteca, dijo algo así como que yo estaba siendo sujeto por cadenas y
recibiendo latigazos de Vol.....de él y que Harry trataba de salvar mi pellejo.
Creo...que recién acabo de tener algunos retrocesos importantes que no había
tenido desde que la escuela comenzó- admitió Draco.
-¿Te gustaría hablar de ello? ¿Dejarlo sallir, quiero decir?- preguntó Sirius
tentativamente.
-Le pregunté lo mismo- intervino Harry-, ppero creo que debemos esperar hasta que
esté listo.
Draco suspiró.
-No es que no quiera hablar de ello, o quee no esté listo. Es solo que, no quiero
que otros sepan que he sido...violado por ése bastardo, y lo único que quiero es
olvidarme de todo eso. Quiero decir, ahora lo estoy haciendo bien, ¿cierto?
-Sé que es así, pero tienes que dejar saliir el resto, así no te sentirás tan
cargado- razonó Sirius.
-No sé por dónde comenzar- murmuró Draco-.. Creo que la razón por la que no le
conté a nadie sobre ello, es porque en todo caso me siento seguro cuando tengo
compañía, y pienso que eso es suficiente para ayudarme a olvidarme de él. Quiero
decir, no quiero recordar que fui amarrado como un cerdo mientras él...
-¿ÉL QUÉ?- chilló Harry con rabia.
-Harry, por favor- suplicó Draco, mirando al joven hombre de pelo oscuro-. ¿Ves
por qué no quería decirte? Reaccionas de manera exagerada.
-¿Y se supone que debo tomar esto a la liggera?- contestó Harry bruscamente, las
cejas levantadas.
-Harry, cálmate y deja a Draco terminar. EEntonces podremos hablar, ¿bien?-
sugirió Sirius.
Draco suspiró.
-Él quería matarme, por eso me amarró. Y nno pude defenderme a mi mismo. Antes de
desmayarme, oí que decía algo por el estilo de 'Él sabe demasiado'. No lo
entiendo, quiero decir, que sólo sabía sobre sus planes para invadir cada país
de Europa primero, así, cuando volvieran aquí, serían más fuertes. Ya saben, así
podrían tomar el control fácilmente. Nada que vosotros no sepáis. Bien, entonces
rechacé la Marca Oscura cuando ese bastardo visitó la casa de mi padre en
Sicilia, y...ya sabéis el resto.
Harry apretó sus brazos alrededor del rubio. Draco, por su parte, se inclinó
contra el pecho del Gryffindor. Sirius miraba, con una leve sonrisa en su cara.
-No me inmuto cuando estoy con vosotros, aamigos, porque sé que no harían nada
que me recordara eso- continuó Draco, mientras que jugaba con las manos de
Harry, apretándolas y desapretándolas con las suyas-. Y sé que aunque puede ser
que tome un cierto tiempo antes de que pueda recuperarme completamente......
-Quiere decir que tendrás que esperar una cantidad considerable de tiempo antes
de que puedas 'montarle', Harry- facilitó Sirius, sonriendo. Harry miro a su
padrino con indignación.
-Deberías ver tu cara, Harry- se burlo Draaco medio ahogando la risa-. De todas
formas, solo sé que puedo confiar en vosotros. Gracias por ser tan pacientes
conmigo, de todos modos.
-Ningún problema- dijo Harry, sonriendo.
-Bueno, pienso que ya fue bastante drama ppor hoy- dijo Sirius en broma. Draco
convino. Entonces, los tres procedieron a hablar más sobre la próxima ceremonia,
sin tan siquiera parar cuando un elfo doméstico trajo una bandeja de emparedados
y una jarra de jugo. Hablaron hasta pasada la hora de la cena, y ambos, Harry y
Draco, salieron de la oficina de Sirius cuando Remus apareció. Harry caminó con
Draco hasta la sala común de Slytherin, antes de volver a la torre de
Gryffindor, donde encontró a Ron y Hermione esperándole.
'Oh no, aquí vamos, ' pensó, mientras se acercaba a donde estaban sentados.
sus mejores amigos
-Hola, Harry, aquí estás- saludó Hermione,, alegremente-. ¿Has ido a la oficina
de Sirius?
-Sí. Sólo hablamos de la preparación para la ceremonia- contestó Harry. Al lado
de Hermione, Ron permanecía silencioso.
Hermione suspiró.
-Harry, Iré directo al punto. ¿Por qué no nos dijiste que tú y Malfoy habían
pactado una tregua?
-Sería largo de contar. Brevemente, Draco vino a quedarse con nosotros durante
las vacaciones de verano. Había rechazado la Marca Oscura, y fue repudiado. Y
pensé que, dado que Draco va a estar bajo el cuidado de Sirius y Remus también,
por lo menos hasta que nos graduemos, era inútil seguir peleando con él.
-¡Chorradas! ¡Sabes que eso sólo es una miierda que te ha dicho Malfoy!- escupió
Ron.
-Ron, tranquilízate. No te estoy pidiendo que te guste él de repente,
apenas...respeta mi decisión, ¿bien?- pidió Harry.
Ron se puso de pie.
-Necesito pensar sobre esto- declaró, y suubió las escaleras hacia las
habitaciones de los muchachos. Hermione sacudió la cabeza con desaprobación ante
el comportamiento de Ron, antes de girarse una vez más hacia Harry, que parecía
estar cabreado.
-¿Vas a abandonarme también?- preguntó el chico con irritación.
-No valoras mucho mi inteligencia, ¿verdadd?- contestó Hermione-. Honestamente,
Harry, ya no somos niños pequeños. Si eres amigo de Malfoy, entonces lo acepto.
Quién sabe, quizá realmente cambió. No ha insultado a una sola persona sin
provocación desde que regresamos aquí. Quizá pueda intentar hablar con él alguna
vez, si realmente ha vencido la repugnancia hacia lo nacidos de muggles.
'Bien, Hermione lo ha aceptado. ¿Me pregunto qué dirá cuándo sepa que Draco y yo
estamos saliendo?' pensó Harry. En voz alta, declaró:
-Gracias, Hermione. Realmente no quiero quue te enfades conmigo por esto.
Hermione sonrió.
-Ningún problema. Ni siquiera me opondría si vosotros dos fuerais...más que
amigos, o por lo menos amigos cercanos. ¿Qué pasa?
Ante la declaración inesperada de su mejor amiga, las orejas de Harry se
tornaron color rosa. Hermione lo miraba, una expresión calculadora en su cara.
-Hay algo que no me estás diciendo- afirmóó ella.
-Acabo de decirte que somos amigos- farfullló Harry.
-¡Harry!- presionó Hermione.
-¡Oh, bien! Sólo no alucines como Ron, ¿biien?
-¿Tú y Malfoy están saliendo?
-En una manera de hablar, sí.
-Pensé que eras heterosexual.
-Creo que soy bisexual. Quiero decir, aún encuentro a las muchachas atractivas,
y noto a algunos individuos guapos también- contestó Harry- Oh, no estás
enfadada, ¿verdad? Lo siento por no haberte dicho esto antes, es sólo...
-Entiendo, Harry- lo disculpó con una sonrrisa. Entonces su cara retornó a su
expresión seria-. Pero ya sabes, si te lastima, tendrá que responder ante mí. Y
quisiera hablar con él.
-Seguro- aceptó Harry-. Y por favor, no diigas a Ron sobre esto todavía, quiero
darle la ocasión de enfriarse un poco antes de que le diga. Temo de este otro
pedazo de información puede ser demasiado para él.
Durante el siguiente par de días, Ron evitó a Harry, cosa que encolerizó un
tanto al joven de pelo oscuro. Ni siquiera lo saludó la mañana de Navidad,
dejando a Harry abrir sus regalos en los dormitorios, mientras que llevaba todos
los suyos a la sala común. El moreno suspiró y puso los ojos en blanco mientras
miraba como Ron se retiraba, luego saltó de la cama para elegir el regalo encima
del montón, que resultó ser una capa de lana gris con los corchetes de plata,
obsequio de Hagrid.
Después, encontró una caja de escobas de parte de Hermione, una llave de
motocicleta de Sirius y Remus (“decidimos darte tu propia bici, puesto que te
pones verde con la envidia cada vez Sirius va en la suya. Puedes tenerla cuando
vayamos a casa... Remus”), el usual suéter y la caja de dulces de la señora
Weasley, y un sombrero tejido, rojo y dorado, de parte de Dobby. Finalmente,
sólo quedaba un regalo por abrir, envuelto en papel verde y atado con un lazo
plateado. Sonrió mientras lo abría, sabiendo que era de Draco. El regalo resultó
ser un libro titulado “Nuevas Diversiones del Buscador: ¡Más mortal, más
peligroso, más atrevido!” Harry abrió el libro, impaciente por encontrar nuevas
técnicas que pudiera intentar en su saeta de fuego, cuando una nota cayó de él.
Harry la tomó y leyó:
Harry-
¡Feliz Navidad! Espero que te guste mi regalo. Aunque si te atrapo haciendo
algunos de los trucos de este libro, juro que no conseguirás ningún beso hasta
la próxima Navidad. Charlamos después de la cena. Te amo.
Draco
Harry sacudió su cabeza, sonriendo, pero procedió a hojear el libro. Mientras
tanto, en los dormitorios de Slytherin, Draco estaba abriendo el regalo de
Harry, envuelto en rojo y dorado (una vez Gryffindor, siempre será un
Gryffindor), y se sorprendió al encontrar un collar de plata con un colgante de
cristal en forma de dragón. Admiró la hermosa pieza de joyería por un momento,
antes de tomar la nota que venía con él. Leyó:
Draco-
Puse un encantamiento de protección en el colgante, con la ayuda de Sirius, por
supuesto. Mientras uses este collar, nadie con maldad podrá intentar poner un
dedo sobre ti. Espero que te guste. Feliz Navidad. Te amo.
-Harry
Draco sonrió mientras levantaba el delicado collar de su caja, y lo ponía
alrededor de su cuello. Entonces procedió a ir al Gran Comedor a desayunar.
Después del banquete, Draco salió a buscar a su novio, al que encontró en la
sala de prefectos, hablando con Hermione. Alarmado, rápidamente giró sobre sus
talones para marcharse, pero Harry lo detuvo.
-Está bien, Draco, ella lo sabe.
-¿Ella...lo sabe?- repitió Draco de forma poco convincente. Hermione asintió.
-Aunque si lastimas a Harry de alguna maneera- le advirtió la chica
amenazadoramente-, tendrás que responder ante mí.
Harry se rió entre dientes.
-Oh, déjale, Hermione- ella sonrió. Draco se relajó y pasó al lado de Harry.
-Veo que estás usando el collar- comentó eel moreno, tocando ligeramente la
cadena de plata que colgaba en el cuello de Draco. Hermione la miro más cerca.
-Es muy bonita- comentó-. ¿Dónde la compraaste?
-No lo diré. Draco descubriría cuánto valee el collar- dijo Harry ligeramente.
Los tres continuaron hablando hasta la tarde, Hermione y Draco familiarizándose
mejor el uno con la otra.
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°`°º¤ø,¸ CONTINUARA °º¤ø,¸¸,ø¤º°`°º¤ø,¸
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