| ZAR�PASOS
Por: Alberto El Felino HASTA SIEMPRE AMIGA MIA Y fue en el verano del 90 cuando te conoc�. Hab�as llegado a Lima desde los Estados Unidos tra�da por mi hermana. Te hab�as convertido en su mejor amiga y desde que nos presentaron ca� rendido a tus pies. Como olvidar aquel primer encuentro: tu elegancia, tu prestancia, tu figura. Y aquel primer viaje, lo recuerdas? Mi hermana quiso llevarte a Chimbote y me pidi� que te trajera. Y yo encantado de la vida; como poder negarme, sentirme tan cercano a ti por un momento. Y fueron 6 horas inolvidables en mi vida. Reci�n hab�as llegado y darme el lujo que recorrieras por primera vez aquel, lamentable y tortuoso camino en que se hab�a convertido por aquellos a�os la Panamericana Norte, pero t�, imponente y majestuosa, soportaste estoicamente el recorrido. Una vez instalados en Chimbote salimos a dar una vuelta, y nos fuimos frente al Venecia donde, como hasta hoy, era el punto de encuentro obligado con los �patas� antes de empezar la noche. Acaparaste las miradas de todo el mundo, tu esp�ritu deportivo y tu belleza cl�sica fueron el tema central en aquella reuni�n. Al d�a siguiente partiste a Lima con mi hermana, y ya casi no supe m�s de t�. Pasados los a�os me enter� que ya no estabas m�s en el entorno de mi hermana. Cuando le preguntaba a ella por ti, me daba una direcci�n en Pueblo Libre, en donde quiz�s podr�a encontrarte. Cada vez que iba a Lima, me daba un tiempo para buscarte. Solo un par de veces pude verte y, a lo lejos, comprob� que aun conservabas aquella gr�cil figura de la cual hab�a quedado prendado el primer d�a en que te v�. Y como ver�s, nunca pude olvidarte. Y fue hace tres a�os exactamente, en que atormentado por el deseo intenso de volver a verte, es que decid� buscarte y agotar todos los medios para que formaras parte de mi vida. Y vaya que lo logr�. Tuve la suerte de encontrarte en el mismo lugar desde aquella ultima vez en que te v�, y no par� hasta traerte nuevamente aqu� a Chimbote, convirti�ndote desde ese momento en mi mejor amiga. Y fueron tres a�os maravillosos en mi vida. A�os de complicidad, fidelidad, atenci�n mutua, te convertiste en una devoci�n, y la intensidad con la que pasamos juntos estos a�os, quedar�n por siempre grabados en mi ser. Fuiste amiga de mis amigos en aquellos domingos de cebiche, campi�a y pisco, y, aunque ellos te ca�an literalmente pesados, siempre los llevaste bien, y te convertiste en una integrante imprescindible en aquellos d�as de farra y felicidad. Y fuiste amiga de mi enamorada quien, celosa por ti, no comprend�a a veces el tiempo que te dedicaba, y menos a�n mi mal humor en aquellos d�as en que alg�n mal te aquejaba y en los que yo no escatimaba esfuerzo ni gasto alguno con tal de verte esplendorosa y fuerte como siempre. Y si ella hubiera sabido, y ahora se va a enterar, que luego de dejarla en casa regres�bamos escuchando y cantando a todo volumen mi canci�n preferida: �Sharing the night together� de Dr. Hook. Pero bueno querida amiga como �todo tiene su final y nada dura para siempre�, hoy vengo a decirte con el alma partida que debo alejarme de ti. Alguien m�s joven lleg� a mi vida, y es esa juventud la que me ha hecho dudar por un momento y convencerme que jam�s aceptar�a verte envejecer a mi lado sin poder darte el tiempo y dedicaci�n que bien mereces por los a�os maravillosos que pas� a tu lado. Y por tu parte s� que hay alguien que tambi�n entrar� en tu vida, �l sabr� cuidarte y te dar� el lugar que hoy ya no puedo darte. S� que seguir�s en Chimbote, �l me lo ha prometido, y seguir�s linda y hermosa y esas son razones suficientes para resignarme y verte partir ahora con tu nuevo mejor amigo. Y alg�n d�a nos cruzaremos, y el verte har� que me invada la nostalgia, que es el nombre que ponemos a nuestros m�s lindos recuerdos, y una sonrisa forzada, un suspiro y quiz�s una l�grima contenida sean la procesi�n que acompa�e tu s�bita presencia. Y en esta nuestra despedida debo confesarte algo: que aunque hoy mi nueva compa�era sea m�s joven, m�s imponente y quiz�s m�s bella que t�, jam�s sent� con ella el orgullo que me embarg� la primera vez que te supe m�a. Cr�eme querida vieja amiga, cr�eme por favor mi linda, Ford Mustang del 89. Chimbote, marzo 2008. |
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