| EL NEGRO BENADUCCI
Oscar Benaducci, que as� se llamaba el negro, entr� en el mismo a�o que yo al colegio donde estudi� parte de primaria y toda la secundaria all� en Lima. Era un negro alto y lacio, con apellido italiano; no era nada agraciado el negro, ten�a una leve desviaci�n en los labios que se le notaba al hablar y cuando caminaba era obvio que una de sus piernas (la derecha), entraba en rebeld�a psicomotriz. Pero era buena gente el negro, noble sobretodo, ah� mismo lo percib� y desde el inicio hicimos buenas migas con Benaducci. Nos sentamos al fondo, a modo de tener una mejor perspectiva del sal�n, e ir conociendo a nuestros nuevos compa�eros. Pero el f�sico del negro, no pas� desapercibido y rapidamente lo quisieron agarrar de punto. �Africano�, �pata con cumbia�, �boca chueca�, �Ferrando�, eran algunos de los �cari�itos� que el negro tuvo que escuchar, pero rapidamente se dio cuenta , que la mejor manera de controlar eso y llevar la fiesta en paz, era reirse de s� mismo y tener una correa m�s ancha que su propio orgullo. Y as�, cada vez que lo llamaban al frente y mientras la retah�la de insultos inundaba el sal�n, el negro se re�a y amenazaba y hac�a gestos y cositas con las manos. En aquellas tardes libres que sol�amos tener, mat�bamos el tiempo conversando nuestras cosas, y hab�a un tema recurrente en el negro: su hermano. �Mi hermano estudia Medicina en la Argentina, mis viejos lo han mandado para all�, ac� no hay futuro, yo apenas acabe me voy con mi hermano, yo tambi�n quiero ser doctor�, dec�a el negro lleno de ilusi�n y de sue�os. Su hermano estaba a punto de recibirse y era motivo de orgullo para �l y su familia. Corr�a medio a�o, y antes de las vacaciones de Julio, ten�amos que rendir los temidos ex�menes semestrales. Estos se realizaban en el inmenso auditorio, donde era casi imposible copiar, ya sea porque nos separaban unos de otros prudencialmente o por la atenta mirada de profesores y auxiliares que nos cuidaban. Y ah� est�bamos en uno de aquellos ex�menes cuando de pronto ingres� al auditorio una de las secretarias del colegio: �alumno Benaducci por favor acompa�eme a la Direcci�n�, y nuevamente empezaba la andanada de insultos al negro, y este que se re�a y contestaba. El examen termin� y ya no volvimos a ver a Oscar. Al salir del auditorio corri a su encuentro y solo encontr� a la secretaria. Al ver su rostro era claro que hab�a ocurrido algo y al preguntarle, me dio la terrible noticia: �el alumno Benaducci ha tenido que retirarse� lamentablemente su hermano que se encontraba en Argentina, ha fallecido en un confuso accidente�. A la semana siguiente se ofreci� una misa en la parroquia San Marcos, cercana al colegio, en memoria del hermano de Oscar. Aquel d�a todo el sal�n estuvo presente. Al terminar la misa, Oscar, acompa�ado de sus padres y hermana, recib�a acongojado nuestras condolencias. Me puse al final de la fila y al llegar mi turno, con un fuerte abrazo le dije a Oscar cuanto lo sent�a y que hoy, m�s que nunca, estaba con �l en su dolor. Aquella noche, fue la primera vez que llor� con un amigo. Aquella noche, fue la primera vez que v� llorar al Negro Benaducci. |