| MI PATA SALADA por: Martin Los perros del pantano La bruja, la madrastra malvada de Blanca Nieves, se acercaba al espejo en brillante technicolor a�os 40 versi�n Walt Disney y le preguntaba golosa: �Espejito, espejito � �Quien es la m�s bella?� T�, mi reina, t�, le contestaba a la do�a la cara blanca medio cachosa del espejo m�gico, diariamente� hasta el d�a en que a Blanquita Nieves se le ocurri� crecer, se puso buen�sima � y ya conocemos la historia. �Espejito, espejito� �C�mo va mi gesti�n?� Pregunta por estos lares el enano �tont�n� a su televisor de lunes a viernes desde las 6 y media hasta las 7 de la ma�ana y el coro de muertos de hambre responde a una sola voz: Bac�n, t�o, eres lo m�ximo, �lvarez una porquer�a y que siga la maleta y la mermeladaza diaria que hay m�s espacio para publicidad. Sonr�e entonces la menuda cabecita y se siente feliz y realizado con su di�logo de sordos en esta ciudad de sordos, ciegos� y sobre todo mudos, donde hace rato cualquiera hace lo que quiere, se lo bendicen los mototaxistas que se hacen llamar �periodistas� y se lo aplaude nuestra pobre plebe ignorante, dichosa de vivir en una ciudad que es �lo m�ximo, caracho! Que pica, que rabia y que pena da ver tanta comparsa, tanto silencio c�mplice, tanta falta de conciencia en nuestro pueblo y en esa cosa viscosa que quiere llamarse �su prensa�. Y que envidia da ver en cambio dignos ejemplos de organizaci�n y movilizaci�n social en defensa de sus derechos. Ejemplos como el de los valientes pobladores de La Perla, en el Callao, que se oponen a que les coloquen frente a las narices el colector de la caca de todo Lima. Y es que no quieren que les llenen la vida de mierda, pues. No quieren que les pase lo que pas� al sonriente Chimbote, que de tanta caca que le tiraron le crearon una cordillera fecal submarina all� nom�s frente a su tur�stico malec�n, en la tristemente c�lebre �bah�a de cacapulco�, donde crecen gordas y felices las riqu�simas lisas y se despliegan despreocupados restaurantes y �chupodromos� convenientemente perfumados por el penetrante olor a heces. Y sonr�e Chimbote y se mata de risa al ver la humareda asesina de sus plantas pesqueras all� nom�s en medio de la ciudad �Y que vengan las infecciones respiratorias y los c�nceres, carajo! � �Si las f�bricas dan trabajo! �ese es el costo de la modernidad! �O que quer�an? �progreso y pulmones limpios? �Que tal concha!, dice casi indignado alg�n imb�cil que pretende ser el esp�ritu encarnado de nuestro ventrudo presidente de la rep�blica, que ha tomado la bandera del liberalismo econ�mico m�s radical y deslenguado y ve perros de hortelano en cualquiera que se oponga a sus remozados �mpetus, a su nueva intolerancia dizque �modernista�, que permite que se construyan edificios de palitroque y se encarcelen sin mayor tr�mite a ecologistas y universitarios discrepantes. Algo de esa �modernidad� -su tufillo m�s ignorantoso- hay en los apuros por destruir los pantanos de Villa Mar�a. Dem�s est� recordar la importancia que tiene esta �rea verde para nuestro s�per contaminado Chimbote. No s�lo porque constituye un verdadero �pulm�n� de nuestra Ciudad sino porque es tambi�n el habitat natural de una fauna de garzas, gallinetas y aves migratorias cuya sola contemplaci�n nos reconcilia con la vida misma y nos reencuentra con la naturaleza en medio de esta urbe industriosa y contaminada, sucia y desaforada. Pero no, pues, a que tanto pajarraco� -clama alg�n animaloide- �que venga mejor la modernidad con su veloz autopista de 2 carriles por lado! � �no se dan cuenta de su importancia?�de lo rico que va a ser pasar por esa chacra desolada a toda velocidad? �rebuzna un tipo desde un par de hojas -que no llegan a la categor�a de pasqu�n- con m�s errores ortogr�ficos que cuaderno de ni�o de inicial. Y nadie quiere aqu� hacerle el juego a esos sinverg�enzas que se han llenado los bolsillos creando ONG�s e Instituciones para �defender los pantanos�. Basta ver el resultado de su �esfuerzo�, el destino final de los aportes recibidos: han permitido con su inacci�n y su desgano la destrucci�n casi total de los humedales por pol�ticos est�pidos respaldados por una poblaci�n ignorante y por quienes -como ellos mismos- debieron hacer algo y no hicieron nada. El tema ecol�gico en una ciudad tan contaminada como Chimbote, entendamos de una vez por todas, no s�lo no es cosa de tomar a broma o a la ligera, debe convocar el mayor de nuestros respetos, lo mejor de nuestra inteligencia, por que en �l �literalmente- se nos va la vida. ******************* -Papi� �Y es verdad, como dice la abuelita, que antes - antes la entrada a Chimbote eran puros totorales? -Claro, hijo -dir�s raudo en tu auto, despein�ndote casi, el rostro recortado sobre las columnas de humo de las f�bricas- y hasta hab�an una garcitas chiquitas, bonitas� y gallinetas nadando en las lagunas �y tambi�n gaviotas volando en bandada sobre el r�o! �sonreir�s recordando, emocionado. -Anda, papi � �eso s� que no te lo creo! �te dir� incr�dulo y deber�s sonrojarte. Que verg�enza, Dios m�o. Que verg�enza. (mas del autor en el blog: Mi Pata Salada) |