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"¡Cuan
tranquilamente dormia bajo su estrellado cielo aquella encantadora ciudad!
¡Cuan seguras y pacificas reposaban las columnatas de sus calles!
¡Cuan apaciblemente bullian las olas del mar que la bañaban!
¡Cuan dulce y apacible todo! ¡Como la cubria de su oscuro azul el
puro cielo de la Campania!
¡Quien hubiera podido imaginar que aquella noche de inolvidable belleza
seria la ultima de la feliz Pompeya, de la colonia del Caldeo, de blancos cabellos,
de la alegre y fabulosa ciudad de Hercules, de la delicia de los voluptuosos
romanos!
Los
siglos habian hecho rodar sobre su cabeza todas las intemperies sin quitarle
su gracia, y, sin embargo, acababa de brillar el ultimo rayo en el cuadrante
de su destino
De
la cumbre del Vesuvio, apenas visible a aquella hora y a tal distancia, se
elevo un fulgor palido, meteorico, livido... Palpito un instante en el aire
y despues se desvanecio..."
B.
Lytton
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