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El
Vesubio trabaja: ruidos extraños
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No
obstante, el geografo griego Estrabon habia descrito el Vesubio
como una planicie esteril, «un campo de escorias sembrado
de abismos de labios ennegrecidos», indicio de la existencia
de un fuego interior apagado.
Como la mayoria de los volcanes, el Vesubio se yergue proximo
a la orilla; el agua del cielo y la del mar se infiltran en las
fisuras subterraneas, entran en contacto con el magma en fusion
que los transforma en vapor.
Antaño, el crater estaba cerrado; un tapon de materias,
algunas liquidas y otras ya solidificadas, se oponia al paso de
los gases. O la presion era demasiado debil y los gases escapaban,
o si esta aumentaba harian saltar ese cerrojo. Las materias liquidas,
cercanas al exterior, eran incandescentes y pastosas, pero cuando
el vapor recalentado vence el obstaculo, la lava solidificada
se fragmenta, se divide y pulveriza en formas de escorias, de
lapilli (bloques de piedra pomez mas pequeños) y polvos
volcanicos, a los que erroneamente se da el nombre cenizas.
El
proceso subterraneo que ya en el año 63 habia provocado
un temblor de tierra, se habia acentuado en el curso de dieciseis
años que habian transcurrido desde la catastrofe.
En las entrañas del Vesubio la presion no dejaba de aumentar.
Seis semanas despues del acceso de Tito al principado, se producen
nuevas sacudidas.
En las poblaciones y villas de las laderas proximas al Vesubio,
los muros se agrietaron, cayeron objetos y los pozos se secaron.
Pero eso fue todo
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Luego,
el 20 de agosto, las sacudidas se agravaron, los fragores resonaron
recordando a los de un trueno lejano. Esta vez la poblacion tuvo
miedo, los pesimistas declararon que los gigantes subterraneos manifestaban
nuevamente su presencia.
En la montaña y en la llanura se escuchaban ruidos extraños.
El mar, tranquilo por lo general, estaba agitado y las olas desenfrenadas
rompian contra la costa. Se produjo una tregua los dias 22 y 23.
La mañana del 24 el sol resplandecia iluminando los barrios
y villas, brillando sobre Pompeya, Herculano y Napoles.
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"-¡que
extraño es -dijo Ione- que este inmovil hace muchos dias
esa nube sobre el Vesuvio, o al menos que no cambie de forma!
Ahora se me figura que se parece a un desmesurado Titan que extiende
sobre la ciudad su estirado brazo....Parece que el Titan esta
sentado en la cima del Vesuvio y que su blanco ropaje cuelga por
las laderas. Parece como si mirara fijamente a la ciudad y señalase
con una mano sus hermosas calles mientras levanta la otra mano
al altisimo cielo..."
B.
Lytton
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