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«...Y
sin embargo, la voluntad de los dioses es insondable como el reflujo del mar,
que una vez al dia se aleja de la tierra habitada para reconquistarla de nuevo
el mismo dia. Y como la ley de las estaciones, asi gobierna el destino a los
de buena voluntad, pero zamarrea a los rebeldes, o, como solia decir Seneca:
Ducunt volentem falta, nolentem trahunt».
Philipp Vandenberg, "El pompeyano", cap. VIII |
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"Apresuraron
los pasos los tres, mientras llovian sobre sus cabezas cenizas calientes y
finas. Pero, ¡Ay! ¿Donde irian? Eran tan espesas las tinieblas,
que no veian nada delante de si.
Formidables detonaciones desgarraban el aire. La incertidumbre y el espanto
les rodeaban por todas partes, y la muerte de que se habia librado Glauco
le parecio que solo habia cambiado de forma para acrecentar el numero de sus
victimas..."
B.
Lytton |
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"...Cuando
volvio a ser de dia (el tercero despues del que habia visto por ultima vez)
se encontro su cuerpo en perfecto estado cubierto con las ropas que se habia
puesto al partir.
Su actitud era mas semejante a la de un hombre que descansa que a la de un muerto...."
Plinio el Joven, carta a Tacito |
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