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"Quien
quiera ver todos los productos del mundo, o bien debe recorrer la tierra
entera o permanecer en Roma"
Elio Aristides
Durante
dos siglos Italia gozo de una balanza comercial "desfavorable":
compraba, alegremente, mas de lo que vendia.
Exportaba alguna ceramica de Arretio, algo de vino y aceite, algunos objetos
de metal, vidrio y perfumes de Campania; los demas productos suyos se quedaban
en la peninsula.
Al mismo tiempo, los comerciantes al por mayor tenian agentes que compraban
articulos para Italia en todas las partes del Imperio, en tanto que los
mercaderes extranjeros enviaban viajantes griegos o sirios para conseguir
clientes y colocar sus productos en Italia.
Gracias a este doble proceso, las cosas mas exquisitas de la mitad del
planeta venian a deleitar el paladar, vestir el cuerpo y adornar los hogares
de los magnates romanos.
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Un
fresco pompeyano muestra a mujeres de compras en una zapateria. Ciudad maritima
por excelencia. En los comercios de Pompeya pueden hallarse los articulos
mas exoticos del imperio. Ademas, la ciudad exporta vino y el garum (una famosa
salsa) y para eso son necesarias grandes cantidades de anforas, la demanda
de esta manera, estimula tambien a esta industria.
El
comercio se encuentra en plena expansion, ya que los propietarios pompeyanos
tambien exportan sus productos agricolas, en tanto que los productos de ultramar
llegan hasta el Sarnus pompeianus. Gracias a su puerto. Pompeya fue
considerada como un emporion, un almacen.
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Este
inmenso movimiento comercial promovio la prosperidad durante dos siglos, pero
lo poco sano de sus fundamentos arruino, a la postre, la economia romana.
Italia no hizo la menor tentativa por igualar las importaciones con las exportaciones;
se apropio las minas e impuso contribuciones a la gente de medio centenar
de estados a fin de obtener el dinero preciso para hacer frente a las exigencias
de la balanza internacional.
Al agotarse los filones mas ricos de las minas, en tanto continuaba el afan
de lujos exoticos, Roma trato de contener la quiebra de su sistema de importacion
conquistando nuevas regiones que poseian riquezas minerales como Dacia, y
desvalorizando la antaño solida moneda al rebajar constantemente su
ley y aumentar constantemente su cuantia.
Cuando los gastos de la administracion y la guerra se elevaron casi al nivel
de las utilidades del Imperio, Roma tuvo que pagar productos con productos
y no pudo hacerlo.
La
debilidad principal de Italia era el hecho de depender de los alimentos importados;
en el momento que no pudiera obligar a otros paises a enviarle viveres se
veria perdida.
Entretanto, las provincias recobraron no solo la prosperidad sino tambien
la iniciativa economica: en este siglo I d. de C. los mercaderes italianos
casi desaparecieron de los puertos orientales, mientras que los sirios y griegos
se establecian en Delos y Puteoli y crecia su numero en España y Galia.
En el lento oscilar de la historia, el Oriente se preparaba para dominar de
nuevo el Occidente.
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