|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
El
viaje de un emperador |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Philipp
Vendenberg en su novela "El pompeyano" recrea el viaje de Neron hacia
Antium, dias antes del pavoroso incendio que consumio a Roma |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
"...Apretado
como sardina entre bullangeros ociosos, fue empujado de aqui para alla, y
cuando el son de trompetas anuncio la proximidad del cortejo imperial, los
pretorianos avanzaron al trote en apretada formacion provistos de pesado armamento.
Con las espadas desenvainadas hicieron retroceder entre alaridos a los curiosos
romanos, de manera que la estrechez se torno mas insoportable aun. Luego los
soldados de la guardia personal del Cesar volvieron sus altos y combados escudos
contra las masas y formaron asi un muro impenetrable destinado a proteger
al soberano de todo peligro. Doce mil pretorianos debian encargarse de su
proteccion, o sea el doble de los que velaban por sus antecesores, pero a
Antium solo lo acompaño la mitad.
A traves de
la falange de escudos, Afrodisio reconocio a los musicos y cantores y a miles
de efebos de tunicas amarillas que arrojaban flores como en la fiesta de las
Floralias, de manera que los esclavos que los seguian, portadores de parihuelas
cargadas con las estatuas preferidas del Divino, se hundian hasta los tobillos
en la muelle alfombra de petalos. A las estatuas, seguian los instrumentos
musicales del Cesar: arpas, laudes y liras, y la costosa vajilla de la cual
no prescindia jamas.
Las copas de oro, las jarras de alabastro y el artistico vidrio provocaron
miles de exclamaciones de asombro y el sol arranco destellos a los preciosos
mosaicos, desarmados en partes, que al igual que el Divino Julio, Neron llevaba
consigo para que sus plantas no tuvieran que posarse durante la travesia sobre
el suelo comun.
|
|
|
|
|
|
|
"...Miles
de efebos de tunicas amarillas arrojaban flores como en la fiesta de las Floralias
creando una muelle alfombra de petalos"
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
Los grandes pajaros
de colorido plumaje, transportados en jaulas de oro, contribuian a solazar al
emperador en medio del silencio de Antium, como tambien los negros danzarines
y saltadores del Africa, y los galos diestros en caminar sobre zancos. Seguia
un buen centenar de artistas provistos de mascaras y abigarrados atuendos, y
esclavas cuya cabellera llegaba hasta el suelo.
Las mansas gacelas africanas y los tigres de estrias negras, animales domesticos
de Neron iban atados a cadenas. Y luego venia una fila de timbaleros, ataviados
con los relucientes uniformes de cuero de los pretorianos, que con los brazos
extendidos marcaban el ritmo para la guardia personal que avanzaba tras ellos,
un ejercito interminable de hoscas figuras, la vista al frente con hostil desprecio
por la masa circundante, soldados escogidos, probados en combate, que no conocian
el miedo. Por su sueldo de tres mil sestercios mataban a cualquiera que les
nombrara el tribuno.
En
la imagen de la derecha: "Triunfo romano", de F.W.W. Topham, Leicester
Art Gallery, Inglaterra
|
|
|
|
De
pronto hubo agitacion entre la masa, la gente empezo a gritar en un transporte
de jubilo, se echaron los unos sobre los otros y se dieron manotazos aparentemente
sin una razon. Al principio, Afrodisio no hallo explicacion para tan extraña
conducta. Pero luego observo que frente al carro del Cesar tirado por ocho negros
caballos capadocios, y flanqueado por el doble de jinetes numidios de blancas
corazas de cuero, marchaban heraldos portadores de panzusos cestos de cuyo interior
extraian bolas de madera perforadas, dentro de las cuales habia premios, y las
arrojaban entre el pueblo vociferante.
Se dice
que Neron hizo repartir a su antojo y capricho pequeñas sumas de dinero,
una carrada de trigo, un cerdo o un caballo y tambien una quinta en los Montes
Albanos. Donde se presentara, el Divino siempre se movia en medio de dos filas
de gente vociferante, cuya conducta podia interpretarse tambien como entusiasmo.
Afrodisio
vio al Cesar por primera vez. Con una sonrisa aburrida miraba desde su movediza
carroza. Sin embargo, la cabina guarnecida de oro y centellante vidrio en
pasta parecia flotar, pues mientras el tren de madera se sacudia de un lado
a otro sobre los negros adoquines de la Via Ostiensis, el compartimiento oscilaba
suavemente. A ese nuevo invento le daban el nombre de carpetum (coche). La
diferencia con el carro comun consistia en que la cabina iba suspendida de
cuatro horquillas de bronce, aseguradas junto a las ruedas del eje anterior
y del eje posterior mediante correas de cuero de un palmo de ancho. Por lo
tanto, no habia conexion firme entre el tren y la cabina.
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
"...La
guardia personal avanzaba tras ellos: un ejercito interminable de hoscas figuras,
la vista al frente con hostil desprecio por la masa circundante, soldados
escogidos, probados en combate, que no conocian el miedo. Por su sueldo de
tres mil sestercios mataban a cualquiera que les nombrara el tribuno..."
|
|
|
|
|
Las horquillas
remataban en cabezas de leon de oro, y los rayos de las ruedas de madera lucian
incrustaciones de plaquitas rojas y azules, que segun fuera la velocidad de
giro producian diversos juegos de colores. El artificio fascinaba a la masa
exultante: "¡Salve, Cesar!, salve, salve"! El semblante de Neron
resultaba inexpresivo como el de una mascara blanca y nacarada, rodeada de rulitos
rojizos, y una barba crespa del mismo tono, como la que solian usar los filosofos
griegos, no era la de un hombre de apenas treinta años de edad.
Tambien se lo habria podido tomar por un esclavo escriba frigio, que se hubiera
pasado la vida entre los adustos muros de la Biblioteca de Pergamo, en cuyos
recintos sin ventanas se preservaban de la luz solar papiros y pergaminos.
En el baston de su mano izquierda, que movia de un lado a otro como el baston
de un heraldo, lucia una enorme sortija de brillo verdoso, y con la derecha
sostenia ante el ojo un rubi engastado en oro y lo hacia girar sobre su propio
eje.
Se decia que Neron era miope. Otros, en cambio, aseguraban que no era sino un
juego destinado a falsear el aspecto de la realidad.
Sea
como fuere, la escena tenia en si algo de irreal, y hubo romanos que afirmaron
que el ocupante del carpentum no era el emperador en persona, sino que en
prevencion de un atentado lo remplazaba un actor muy parecido a el en su fisico,
en tanto Neron habia partido a Antium durante la noche... No era la primera
vez que sucedia.
Al pasar,
la cortina de la ventanilla opuesta a la del Cesar se corrio y Afrodisio reconocio
a Popea, levanto la mano en un saludo, pero en seguida la bajo al escuchar
los denuestos a su alrededor. "¡Ramera de emperadores!" "¿Y
Octavia?" ¿Lo habria reconocido? Creyo descubrir una fugaz sonrisa
en el rostro de la emperatriz, pero como a su lado un corpulento romano de
cabeza rubicunda levantara el puño y gritara "¡Asesina!"
y otros exaltados le hicieron coro, corrio la cortina con brusco movimiento.
Transcurrieron
varias horas hasta que la gente se disperso de las inmediaciones del Circo
Maximo, y otras tantas hasta que..."
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |