Es el país de Africa más próximo a Europa (concretamente a España). Los idiomas oficiales son el árabe, del
que se hablan varios dialectos, y el francés. En la zona norte hay muchas personas que hablan el español. Su población está
compuesta de varias razas: los árabes, los bereberes, los tuaregs (hombres azules) y los africanos (negros). En sus costumbres
mezclan las tradiciones con la modernidad proveniente de la gran influencia que sobre él han ejercido España y Francia, que
compartieron la administración del país (España el norte y Francia el sur) hasta el año 1.956 en que Marruecos obtuvo su independencia.
Se trata de un país bastante pobre, por lo que dada su proximidad a la Comunidad Europea existe una
gran emigración, sobre todo a España, Francia, Italia y Holanda. Es bastante frecuente que, si llegas a introducirte un poco
entre su gente, antes o después, alguien te pida que le facilites el acceso a España.
Se trata de un país tranquilo. Es frecuente ver a personas que se pasan una tarde entera paradas en un
determinado lugar sin apenas moverse. La gente se encuentra entre la más hospitalaria del mundo. Si tratas con alguien más de
dos minutos es más que habitual que te invite a comer a su casa. Si el trato es algo mayor es muy posible que te digan que te
vayas del hotel para vivir en su casa.
De todas formas también existen los "guías", especialistas en acercarse a los turistas. Lo que pretenden
teóricamente es enseñarte la ciudad en que te encuentres a cambio de algo de dinero, aunque su verdadera intención es llevarte
a comprar a tiendas, a comer a restaurantes, a dormir a hoteles donde tengan comisión.
El país es famoso por su producción de artesanías (sobre todo cuero, bronce y cerámica) que se pueden
encontrar en cualquiera de los bazares que abundan en cualquiera de las ciudades turísticas. También puede ser práctico adquirir
tejidos o especias. Para adquirir cualquier cosa es conveniente ser un experto en el regateo, ya que siempre te pedirán como
mínimo el doble de su precio, siendo más que fácil que te pidan diez veces su valor.
Capítulo aparte merece la adquisición de drogas. Aunque nunca hice ninguna compra en ese sentido,
fueron varias las veces que me las ofrecieron. Si esto no es recomendable en ningún sitio, en Marruecos los riesgos son
superiores ya que las penas por "transporte" de drogas son tremendas y aquí, como en la mayoría de los países que producen
droga, suelen ser proclives a dar ejemplo con los extranjeros (como ejemplo, aunque esté situada en Turquía, ver "El expreso
de medianoche").
Las partes antiguas de las ciudades están construídas de forma que se consiga el mayor número posible
de sombras (el calor puede llegar a ser insoportable) por lo que suelen estar formadas por calles muy curvas y con muchos
recovecos, por lo que en muchas ocasiones suele ser práctico ir acompañado por alguien que conozca la zona.
Las principales ciudades de Marruecos son las denominadas ciudades imperiales, o ciudades que fueron en
algún momento capitales de la zona: Rabat, Fez, Meknes y Marraakech.
Principales ciudades
Tánger
Tánger es la ciudad marroquí situada más al norte del país. Desde ella se divisa perfectamente la costa
española lo que ha hecho de la ciudad la ventana de Marruecos hacia Europa. Durante la época del protectorado fue ciudad
internacional. Han sido muchos los artistas que fijaron en Tánger su residencia: Delacroix, Matisse, Paul Morand, Tennessee
Williams, R. Barthes, Pasolini, Samuel Beckett, Paul Bowles, William Burroughs, Francis Bacon, ...
En la parte baja de la ciudad se encuentra la Medina o ciudad antigua, conjunto de calles estrechas y
de forma laberíntica completamente lleno de tiendas y bazares. La calle principal es la que une el Grand Socco con el Petit
Socco. La parte nueva de la ciudad es similar a cualquier ciudad europea.
Tetuán
Tetuán es la primera ciudad con la que uno se encuentra si entra en el país por la frontera de Ceuta (Bab
Sebta). Se encuentra construída en la ladera de una montaña dominando el valle del río Martín.
En ella se nota continuamente la influencia española. Por todas partes se ven todavía carteles escritos
en español, restos de la época del Protectorado. Dada su proximidad a España se puede ver en cualquier lugar la televisión española.
Todavía hay barrios enteros de construcción española, taales como los "Pabellones Varela". En la antigua Plaza de España se
encuentra hoy la Plaza de Hassan II, que sirve de antesala del Palacio del Califa.
Si bien no es una ciudad excesivamente bonita es un buen primer paso en el gran cambio cultural que se
da entre España y Marruecos. Lo más interesante de Tetuán son el movimiento de la calle, los mercados al aire libre o bajo
techo. En cuanto a monumentos los más interesantes son el Palacio Brisha, la Escuela de Arte, el Ensemble Artisanal y el
Museo Arqueológico.
Para el autor de esta líneas el principal interés de Tetuán se encuentra en el Hospital que hay en la
salida hacia Martil, ya que allí nací yo hace ahora cuarenta y cinco años.
En sus proximidades se hallan Martil (población playera), Cabo Negro y Kabila (urbanizaciones privadas
de veraneo) y Oued Lau.
Chefchaouen
A unos 60 Km. de Tetuán la ciudad de Chefchaouen (Xauen para los españoles) aparece en medio de altas
montañas en un lugar inverosímil. Sus casas blancas trepando por la ladera recuerdan a cualquier de los pueblos interiores de
la costa malagueña.
Chefchaouen tiene la desgraciada fama de ser el lugar al que van los extranjeros (en particular los
españoles) a proveerse de drogas. En caso de que lleves un aspecto más o menos bohemio, es más que fácil que te veas acosado
por los vendeddores de hachis. También los verás por cualquiera de las carreteras de acceso a la ciudad, especialmente en la
de Tetuán. Corre el rumor de que los propios vendedores de droga son los que informan a las autoridades de que llevas carga.
Por lo demás es una ciudad muy tranquila, donde la vida transcurre muy lentamente y donde podrás
disfrutar de las vistas y/o de las tranquilas terrazas existentes en la plaza Uta el Hamman. Son espectaculares los atardeceres.
Rabat
Rabat, población de más de 500.000 habitantes, es la capital del reino de Marruecos. Se trata de la ciudad
de Marruecos que mejor mezcla la tradición árabe con la modernidad recibida de Europa durante el Protectorado francés. Está
separada de Salé por el "Oued Bou Regreg", ocupando Rabat la orila sur y Salé la orilla norte.
Salé, aunque es considerada la medina (ciudad antigua) de Rabat, es una población sin demasiado interés,
destacando únicamente por su cerámica.
La parte antigua, que está amurallada, se distingue de las Medinas del resto del país en que sus calles son
rectas, sin posibilidad alguna de desorientación. En ella, como en la parte antigua de cualquier otra ciudad marroquí, se
encuentra la mayor parte de los bazares, siendo los precios bastante más asequibles que los de cualquier otra ciudad turística.
En ella destacan la Rue des Consuls y, sobre todo, la Kissaria.
Las principales atracciones turísticas de Rabat son la Kasbah des Oudaia (es imprescindible tomar un té en
el Café des Maures), la Tour Hassan, el Mausoleo de Mohammed V, la Necrópolis de Chellah y el Palacio Real.
Fez
La ciudad de fez, situada en pleno centro de Marruecos es, en mi opinión, una de las ciudades más bonitas
del mundo. Su parte antigua (denominada Fes-el-Bali) está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La ciudad está dividida en tres partes:
- La ciudad moderna es una población sin demasiado interés, en la que se encuentran unos cuantos hoteles
de semilujo, a la vez que algunos otros de menos categoría. También se encuentra en esta zona la mayoría del comercio de la
ciudad.
- La zona de Fes-el-Jedid es una zona intermedia entre las dos partes fundamentales de la ciudad, ocupada
actualmente en su mayoría por el Palacio Real de Hassan II.
- Lo más interesante de Fez es su zona antigua, una extensa red de callejuelas en el más puro estilo de
las medinas marroquís. En el centro de la medina se encuentra la Mosquée Qaraouiyyine, uno de los centro de estudio coránico
más antiguos del mundo.
Aparte de la gran cantidad de monumentos antiguos, lo más interesante que existe en Fez son las zonas
dedicadas a ciertos oficios: fábricas de tapices, trabajadores de la madera y del metal, y sobre todo es impresionante al
trabajo de los curtidores.
Meknes
La ciudad de Meknes, aun siendo una de las ciudades imperiales y, por tanto, cargada de tradición, no es una
población excesivamente interesante. El único interés que tiene, en mi opinión, es el hecho de que su Mezquita es la única de
Marruecos que puede ser visitada por los no musulmanes.
El punto más importante de la ciudad es Bab Mansour, una de las puertas más impresionantes de Marruecos. Otros
lugares a visitar son las kissarias, Bab Jedid, la cárcel subterránea y el Museo Dar Jamai.
Casablanca
La ciudad de Casablanca es en realidad la capital económica del país. Se trata de una ciudad de corte
europeo situada en pleno centro de Marruecos. Su puerto es el principal punto de comercio del país.
Aun no siendo una ciudad excesivamente monumental en ella se encuentra el monumento más impresionante de
todo Marruecos: la mezquita Hassan II.
Al igual que su padre Mohammed V, el rey Hassan II se construyó un increíble mausoleo, donde se supone que
sería enterrado cuando muriera. Se trata de la segunda mezquita en tamaño de todo el mundo y, la verdad, es insulto al pueblo
marroquí, ya que se ha construído por "cuestación popular" mientras el hambre campa por sus respetos.
Aparte de las consideraciones del párrafo anterior, es un monumento digno de verse. Si uno no es musulmán,
no le será permitida la entrada excepto a primera hora de la mañana en que se organizan visitas guiadas en diversos idiomas.
Por lo demás la ciudad no tiene excesivo interés desde el punto de vista turístico. Incluso la fama
adquirida por la ciudad debido a la película de Humphrey Bogart e Ingrid Bergmann es totalmente ficticio. La Medina fue construida
a principios de este siglo y no tiene el encanto de las más antiguas.
Safi
Segundo puerto marroquí después del de Casablanca. La ciudad es conocida por su pescado y, sobre todo, por
su cerámica. Merece la pena visitar el barrio de los alfareros y el Museo de la Cerámica.
Marrakech
Una de las ciudades que más me ha impresionado de todas las que conozco. Su color marrón la distingue de
cualquier otra. Su parte antigua es amplia y poco interesante, si bien la zona próxima a la Plaza de Jamaa Fna existe una
gran variedad de comercios.
En la plaza Jamaa Fna (cuyo nombre significa "asamblea de los muertos", ya que en ella eran ejecutados
los criminales y sus cabezas expuestas para público ejemplo) existe continuamente una gran actividad: encantadores de serpientes,
vendedores de todo tipo, aguadores (cuya principal fuente de ingresos consiste en hacerse fotos con los turistas), cuentacuentos,
saltimbanquis, músicos, hechiceros, curanders, dentistas (hay algunos puestos donde venden dientes, e incluso dentaduras
completas), etc. Por la noche se instala una gran cantidad de puestos de comida donde comer los típicos pinchos morunos, el
couscous, kefta, etc. Las principales producciones de Marrakech son el cuero y la cerámica.
Los principales monumentos son:
- La Koutoubia, gran torre, similar a la Tour Hassan de Rabat y a la Giralda de Sevilla.
- La mezquita y la medersa Ben Youssef. Se trata de la escuela coránica más antigua de Marruecos.
- El palacio de la Bahia.
- El palacio Dar si Said, que contiene un Museo de la Artesanía.
- Las tumbas saadianas, descubiertas a principios de este siglo por el servicio de Bellas Artes,
tienen la misma estructura que la Alhambra de Granada.
Tinerghir
Se trata de una población sin demasiado interés, si bien en sus proximidades se encuentran las Gargantas
del Todgha, donde se rodaron algunas escenas de la película "Lawrence de Arabia".
A nivel de anécdota, ocurre que en este lugar a todo el que ven con pinta de turista le dicen que ha
tenido suerte ya que ese día es precisamente la "fiesta de la seda". La realidad es que ni fiesta ni nada: os llevarán a una
casa donde unas señoras os harán el paripé de que están confeccionando tapices y os intentarán vender alguno (que previamente
han comprado en la montaña).
Erfoud
Pequeña población situada al sur de la ruta de las kasbas, no tiene un gran interés en sí misma, si bien es
la base que utilizamos muchos turistas para hacer una visita al desierto (es típico ir a ver amanecer entre las dunas). Los
hoteles no son excesivamente buenos.
Es realmente insoportable la presión de los "guías". A nivel de compras hay verdaderas maravillas en mármol
con fósiles.
Algunas fotos de Marruecos