La orientación sexual

La orientación sexual es la atracción emocional, romántica, sexual o afectiva a otra persona, siempre que perdure en el tiempo. Se distingue fácilmente de otros componentes de la sexualidad, incluidos el sexo biológico, la identidad sexual (el sentimiento psicológico de ser femenino o masculino) y el rol social del género (la aceptación de normas culturales para el comportamiento femenino y masculino).

Según la Asociación Estadounidense de Psicología, la orientación sexual va desde la homosexualidad exclusiva hasta la heterosexualidad exclusiva, e incluye varias formas de bisexualidad. La orientación sexual se diferencia del comportamiento sexual en que se refiere a los sentimientos y conceptos que la persona tiene de uno mismo. Las personas pueden o no expresar su orientación sexual con sus comportamientos. Por qué las personas tienen una determinada orientación sexual Existen varias teorías acerca del origen de la orientación sexual de una persona. La mayoría de los científicos concuerda en que se trataría del resultado de una interacción compleja de factores ambientales, cognitivos y biológicos, para que la orientación ya se vislumbre en las personas a una edad temprana. No quedan excluidos factores como los genéticos y hormonales.

Es importante también darse cuenta de que los seres humanos no elegimos nuestra orientación sexual. Ni siquiera necesitamos de tener una experiencia sexual alguna para que, una vez llegando a la adolescencia, florezcan nuestras preferencias. Esto significa que no las podemos cambiar. No hay terapia que ayude a cambiar nuestra orientación sexual, por más que nos pese. A pesar de que la mayoría de los homosexuales llevan vidas completas y felices, algunos homosexuales o bisexuales buscan cambiar su orientación a través de diversas terapias, presionados, en ocasiones, pos sus propias familias, entorno, etc. A esta altura del artículo, ¡más de uno se preguntará con qué derecho una familia, grupo de amigos, ambiente laboral, etc. puede llegar a presionar a alguien para que cambie algo inherente a su persona!

El tema de la orientación sexual nos lleva a tratar el tema de la homosexualidad, ya que es posible que tú mismo te encuentres en la disyuntiva de saber cuál es tu propia orientación, y los prejuicios que existen en nuestra sociedad sobre las orientaciones que no son mayoría te preocupan. O tal vez alguien en tu familia (hijo, primo, hermano) tenga una orientación sexual que, por los mismos prejuicios, te interese conocer.

La realidad es que la homosexualidad no es una enfermedad, de manera que no hay nada que curar. Sin embargo, esto no quiere decir que los homosexuales o bisexuales no busquen ayuda psicológica, si no todo lo contrario, ya que el proceso de informar acerca de su homosexualidad a sus seres queridos o la sociedad es un proceso muy dificultoso, especialmente para sobrevivir a los prejuicios instaurados en el común de la gente. Ni qué pensar cuando deciden guardarlo como secreto: la presión interna es muy difícil de sobrellevar. Pero la mayoría recurre a la ayuda psicológica por los mismos problemas que el resto de la gente. La verdad es que los psicólogos, los psiquiatras y otros profesionales de la salud mental concuerdan en que la homosexualidad no es una enfermedad, ni un desorden mental, ni un problema emocional. Y no lo dicen porque sí, sino que, como científicos, han llevado a cabo durante más de tres décadas estudios objetivos para determinarlo.

Si el tema de tu propia orientación sexual, o la de alguien cercano, se convierte en una carga, siempre debes tener en cuenta que la terapia ayuda a soportarla de una manera eficiente.

 

Articulo extraído de la pagina t1msn.familiadigital.com, escrito por: Laura Viand

 

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