No desperdicies tu noche
luna
no contagies con tu melanc�lica mirada
el pu�o desafiante de mi odio.
Retrocede
y ll�vate contigo los poemas de amor
las miradas
las caricias
los secretos
compartidos a voces y en silencio.
D�jame completar el ritual del condenado
y compartir con aquellos
los ausentes
ese futuro que exige con premura
su cuota de presente.
D�jame ofrecer este �ltimo poema
con la cara al sol
y sonriente
para que luego
con el fusil al hombro y el odio en un bolsillo
me apreste a afinar la punter�a.