“Pensar alto, sentir hondo, hablar claro” Antonio Machado

 

Celebrando  el  día  del  Escritor.

 

 

 

 

 

Afortunadamente una vez más, nos encontramos en este especial recinto, centro del arte, exponente de la creatividad humana, cuya misión ha sido acoger durante años la expresión literaria, musical o pictórica .Es precisamente en este lugar donde los artistas de la palabra, del trazo, la forma, el color y el de la armónica nota musical han expresado el sólido vigor  de su respectivo arte.

                  

Un hálito de fraternidad, sencillo y elemental regocija nuestros espíritus al celebrar en esta ocasión el día del Escritor.

        

El ejercicio del escritor esencialmente solitario, siempre en la morada silenciosa del espíritu, absorto en su mundo de ficciones e ideales, siente dentro de sí, una imperiosa necesidad : transferir el fondo solidario de su amistad, el corazón íntimo de su simiente en un ámbito distendido con íntegra y honesta lealtad.

 

 Vivimos en la era del vacío y la indiferencia, continuamente marcada por el sello de la individualidad.

        

El hombre sin satisfacer sus aspiraciones más elevadas, se hace cada vez menos sabio, menos auténtico, más frío e intolerante, con esta profunda marca en sus entrañas, sólo pretende sobresalir en un afán permanente, sin ninguna formulación axiológicamente honesta.

 

Las tristes ansias de  búsquedas auto-referentes se alzan ante los ávidos ojos, como un nefasto ídolo, siempre inconsistente.

 

Extraños dominios deshumanizan al hombre, una hostil aversión a los valores del espíritu constituye la oscura niebla de su irracionalidad. Sin vida interior se torna incapaz de desarrollar  algunas de sus elementales virtudes.

 

Sin duda, la causal de la reciente espiral de violencia observada en esta hora circundante, es la ausencia de un fondo valórico el que debe dimanar desde cada ser, sagrada misión que corresponde al seno responsable de cada hogar. De ahí la importancia, más allá del físico bienestar, orientar  hacia la dignidad personal en torno a los sencillos principios de nuestra realidad vital.

 

Los nuevos estatutos de la Agrupación Literaria Regional – Alire – entre otros intereses- contemplan incentivar el conocimiento y la valoración de las diversas expresiones del arte y la cultura. Arte y Cultura siempre en íntima comunión, palabras que se desgarran y desviven con frecuencia en una atmósfera poco afortunada. .- Como una brújula orientadora del futuro intelectual de Quilpué y en general de la región, los artistas de la palabra, es decir poetas y escritores,- visionarios por naturaleza- anhelamos una cultura que trascienda en el tiempo. Una cultura que no solo sea de globos de colores y saltimbanquis, -  la  que no deja de ser atractiva y hermosa como espectáculo de algunos días-, sin embargo, la veta de nuestras raíces anímicas nos indica otros ángulos que deben ser  seriamente considerados. Estimados amigos no hay cultura sin referencia a los valores del espíritu y a la aspiración de un humanismo que dignifique al hombre.

 

Por otra parte el arte de la escritura, no debe contener extrañas disonancias ni oscuras metáforas sin sentidos, tendencia actual movida por impulsos precipitados en esta era de relativismo alarmante.

 

La Poesía no es mera descripción, es síntesis;  lo que el filósofo explica en una página, el poeta lo expresa completa y bellamente en dos versos.  La Poesía es concentración, jamás distracción. Es fuerza viva, es dinámica y se debe plasmar como el alfarero con virtud serena da prodigiosa forma a la arcilla.

 

 

La poesía enseñada desde la tierna infancia tiene la virtud de desarrollar una buena memoria e imaginación en quienes disfrutan de ella, y a su vez constituye, por su esencia implícita, un sólido elemento sociabilizador.  La poesía, además, es valioso punto de apoyo para comprender en profundidad y magnitud la infinita interrelación que existe en la inmensa sinfonía de la Creación; la onda del mar y el soplo furioso que a menudo sobre ella suele azotar, el vigor del enorme bisonte y la extensa pradera que lo sustenta, el espíritu y la carne…y sus recónditos conflictos. La necesidad del menesteroso y las difusas sombras de la solidaridad, la flor del cerezo y la abeja que busca el polen con entusiasmo y rigor.

 

Recientemente la Agrupación Literaria Regional ha publicado una nueva antología “Expresión de sueños”. Sueños que se plasman en la palabra. Un conjunto de voces líricas y narrativas que se manifiestan en distintos estilos y en la mas variada temática, un rico caudal exponente de los escritores y poetas de la 5ª Región. Con sencillez y humildad nuestros sueños se elevan desde este texto hacia el fondo de la bóveda profunda y celeste, astros de la proyección del espíritu que se manifiestan  con misteriosa fuerza más allá de toda acritud y grises nubes de la vida. La sordidez, arquetipo del vicio de la pereza espiritual que día a día nos rodea, siempre irá en contrapunto con nuestro cosmos interior, el rojo latido de los sueños, aquella espiga nutricia y esencial que melifica nuestros cantos.

 

Estimado Escritor: La carne fugaz en las oscuras redes hedonistas, el timón de las vigilias sin una estrella designada en su rumbo moral, desorienta y fatiga. En este ámbito insustancial debe vivir el poeta de hoy. De ahí la necesidad del lírico en empeñarse por una exploración íntima, constante  de su propio espíritu cuidando la precisión del lenguaje con un claro acento y en su máxima energía. 

 

El escritor y poeta, además,  en su duro ejercicio debe contender día a día con dos elementos internos adversos, el primero con seres diminutos, indóciles, huraños y esquivos…el vocablo justo a la idea, la palabra luminosa, la metáfora precisa, el ritmo armónico y adecuado. El segundo es un gran gigante, furtivo en las sombras que pretende hacer de nosotros harapos irrisorios. Es un gigante henchido de orgullo y grandeza, auxiliado tantas veces por un bufón, que nos hace olvidar que solo somos un vaso carnal de la gracia que quiso darnos el Cielo.  Nombre del Gigante: Egocentrismo. Nombre del Bufón: Marketing.

                   Estimado escritor y poeta: que la sencillez  sea el auténtico libro abierto de tu vida, en cuyas páginas transparentes brote la cordialidad, el agua cristalina, la pluma y el verso verdadero.

                                                                 ¡Gracias!

 

Luis Ossa Gajardo

Director Agrupación Literaria Regional

Miembro Sociedad de Escritores de Valparaíso

Miembro Círculo de Escritores 5ª Región

 

Quilpué, 29 de Diciembre de 2004.-

 

 

 

                                              

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