LUIS OSSA GAJARDO

 

 

 

Nació en Valparaíso, Chile (1940). Poeta, periodista y libretista radial de programas literarios.  Ha publicado los libros de poesía: Barco Abandonado (1983); Surco Azul (Poemas religiosos, 2002); Alzo la voz (2002) y Versos ecologistas (2003), entre otros.  Ha sido incluido en las siguientes antologías: Antología del Grupo “Lumbre” Poetas de Valparaíso –editada en Ediciones Rondas (Barcelona, España - 1979); Azor en vuelo – Antología breve de diez poeta Chilenos- Ediciones Rondas (Barcelona, España - 1982); La Palabra Nos Une de la Agrupación Literaria Regional ALIRE (2004); Cuentos y poemas para niños y Valparaíso y el Mar, ambas de Ediciones Océano de la Sociedad de Escritores de Valparaíso (2004) y la antología Vivencias Secretas del Centro Poético de Madrid (2004). También se encuentra incluido en el libro Historia de la poesía en Valparaíso siglos XIX y XX –Ediciones “Correo de la Poesía” del Profesor emérito de la Universidad de Chile, Alfonso Larrahona Kästen. Escribió numerosos artículos, editoriales y comentarios culturales en “La Prensa Austral” y “El Magallanes” de Punta Arenas desde 1982 a 1985. (Referencias Críticas Biblioteca Nacional de Chile); Ha participado en numerosos Encuentros Nacionales de Escritores, entre estos: Encuentro Nacional de la Sociedad de Escritores de Valparaíso en calidad de invitado especial en 1976; Segundo Encuentro Nacional de Escritores Magallánicos en 1982; Primer Encuentro Chileno-Argentino de Poetas Villa Alemana (QuilpuéOlmué – Quintero) en 1992; Segundo Simposio Internacional de Literatura/Universidad de Costa Rica y California State University (Los Ángeles, EE.UU.) en 1986; y el Sexto Encuentro Internacional de Poetas celebrado en la 5ª Región de Chile en 2003. Ha pertenecido a numerosas agrupaciones literarias, entre éstas el grupo Literario “Lumbre”, la Sociedad de Escritores de Chile –filial Magallanes-, el grupo “Alternativa” de Villa Alemana, etc. Actualmente es Miembro de  la Sociedad de Escritores de Valparaíso, Director de la Agrupación Literaria Regional –ALIRE-, del Grupo Literario “Rubén Darío” y del Círculo de Escritores de la 5ª Región. Sus poemas y críticas literarias han sido publicadas en las siguientes publicaciones, nacionales e internacionales: “Revista de Marina”, “Revista Azor” España, “Revista Equilibrio”, “Revista del Pacífico” 2003 de la Sociedad de Escritores de Valparaíso, “Correo de la Poesía” Academia Iberoamericana de la Poesía, “Palabra Obstinada” Sociedad Argentina de Escritores, el Periódico “The Rapanui News” Nueva York, EE.UU. La mayor parte de su producción poética está aún inédita. Dirige la revista literaria chilena "Albatros" de difusn nacional.

 

 

 

 

 

 

UNA AURORA NUEVA

                                                                                  

Una clara campanada

                              anuncia

lo que he sido,

Capitán de la palabra

azul en su navío.

Savia nueva y lejana

mi corazón sostiene;

la savia del ayer es fruto de hoy,

la sangre del mañana…

Mi lira pulsé como un loco

en un mundo de envidias mil,

de sombras y desvaríos.

                                Estrellas rojas

fueron el timón de mis desvelos,

el yugo de mi destino

en las sombras del desaliento,

en la túnica del olvido.

En las noches de las almas turbias,

-espíritus vacíos-

esperé al ruiseñor de la mañana.

Bajo

                                la llama fecunda

de mis sentidos,

en las fronteras del sueño

labro la cálida miel

de mis anhelos.

Para mis hondos campanarios,

el sueño que en mi surco

brota,

la aurora nueva espero,

…un sol glorioso

para mi corazón sombrío.

 

 

 

LLORAD

 

Vosotros poetas que pretendéis ser el reflejo

de una época grotesca,

todo el pavor

sentisteis por ofrecer a los hombres

la palabra sencilla,

la palabra pura,

 la palabra abierta.

Vuestro puño convocó la palabra oscura

que mora

entre el labio y el diente

y no escuchasteis el hondo clamor de la sangre.

Id poetas a las entrañas del sueño,

dejad las fronteras baldías.

dejad esos campos abstractos,

dejad esos ojos abyectos.

Id a la médula roja de la vida,

escuchad el dulce trino

de algunos pájaros celestes.

Bajo la fresca lluvia,

la semilla

cantando despierte.

Bebed entre la verde hierba

el cristalino resplandor...

Aún es tiempo de abrazar la aurora...

la última estrella, alcanza.

Poetas que al destierro enviasteis la poesía

al confiar en vuestros académicos destellos,

coged el corazón con vuestras manos

y en la cúspide

que alcanzaron vuestros nombres...

                                                  llorad.

 

 

 

En rieles de nostalgia
Luis Ossa Gajardo

 

 

En rieles de nostalgia va mi pequeño tren,
trepando la montaña, lejos de aquel andén.

El pito suena y suena sereno en el viento…
El tren avanza en senderos de buen cimiento.

Rancagua y Sauzal, Las Termas, La Isla y Coya,
en la ruta estaciones, donde el tren resolla

El humo de su ardiente fragua en la aurora      

 mientras el sol despierta las nubes que hábil dora.

 Trocha angosta, firmes las cuadernas de acero,
avanza el tren de roca en roca cual velero.

El áureo peñasco, una ola en mi arco sombrío,
y en esta serranía va mi azul navío.

Aquel monte sereno retiene mil hazañas,
Sewel - donde emerge el cobre de las entrañas-

admiro desde mi angosto tren a carbón;
Caletones alegra siempre mi corazón.

Y el viaje termina en la cumbre que cautiva
en este tren de la montaña maciza y viva.

 

El tripulante y huésped de este claro tren
queda en la nostalgia de un solitario andén.

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En la cumbre, en el valle, este tren peregrino
con su latir sonoro, surcaba mil caminos.

 

 

 

New York, 22 de Diciembre de 2004

 

 

TIERRA DE SORTILEGIOS
Alfonso Larrahona Kästen

 

“Botella Guitarrera”, “Mis abuelos”, “La voz del Mar”, “Viento de Valparaíso”, “En el día de la Patria”. Son algunos de los poemas que integran el nuevo texto lírico que para la tierna infancia y la juventud nos entrega el distinguido poeta porteño Alfonso Larrahona Kästen.

“Tierra de sortilegios”, fluye desbordante con un fondo de universalidad transparente y nítidas imágenes. A través de 115 poemas, el vate, da estructura a su nueva obra literaria. Esta vez dirige, depura y armoniza la pluma fecunda de su puño hacia el universo de la juventud y la niñez – reino jubiloso y puro, aún no invadido por las extrañas disonancias terrestres -.
Conforman esta sorprendente obra, antiguos poemas y otros recientes, los primeros publicados en Uruguay, en el suplemento “El País” en 1955 y en su libro “El ángel se despierta” en 1960, obra que mereció la crítica elogiosa de connotados hombres de letras; Andrés Sabella, Benjamín Subercauseaux, Sara Vial, Pablo Neruda, etc.
“Tierra de sortilegios” – reflejo de una clara fuente – se enriquece, además, con ilustraciones de Carlos Hermosilla, Pedro Olmos y Andrés Sabella, notables artistas del buen trazo y firme pincel.
La poesía de Alfonso Larrahona Kästen, no contiene extrañas disonancias, ni oscuras metáforas sin sentido, tendencia actual movida por impulsos precipitados en esta era de relativismo alarmante. El flujo lírico de Larrahona Kästen, rico en ritmo verbal y espiritualmente ligado a una atmósfera de frescura, adquiere en toda circunstancia dimensiones trascendentales, porque su expresión literaria surge desde los hontanares más recónditos de su virtud creativa. Observamos en este libro, dedicado a la tierna infancia y a la juventud, el heptasílabo jubiloso, elemento constitutivo del verso alejandrino. Además se advierte el gracioso pareado, antigua manifestación de la métrica castellana perteneciente a la poesía erudita. El vate, en comento, - sonetista por excelencia -, cultiva con destreza el verso alejandrino y el endecasílabo, así lo demuestra en sus hermosos poemas “Ramita del Hinojo” y “El lenguaje de la Rosa”. La rima entrelazada en los cuartetos y serventesios otorga una lúdica dinámica a la temática escogida. Enriquecido en su constante afán, el poeta, complementa este libro con algunas dramatizaciones: “Siete canciones para una estrella” “Historia Numeral de Colón” y “¿Son Delirios las Aves?”, que contribuyen positivamente al desarrollo del estudiante.
La poesía enseñada desde la tierna infancia tiene la virtud de desarrollar una buena memoria e imaginación en quienes disfrutan de ella, y a su vez constituye, por su esencia implícita, un sólido elemento sociabilizador. La poesía, además, es valioso punto de apoyo para comprender en profundidad y magnitud la infinita interrelación que existe en la inmensa sinfonía de la Creación; la onda del mar y el soplo furioso que a menudo sobre ella suele azotar, el vigor del enorme bisonte y la extensa pradera que lo sustenta, el espíritu y la carne…y sus recónditos conflictos. La necesidad del menesteroso y las difusas sombras de la solidaridad, la flor del cerezo y la abeja que busca el polen con entusiasmo y rigor.
Frente a este mundo torvo y oscuro, hostil y violento, “Tierra de sortilegios” es un libro que, a través del lenguaje de las imágenes y las palabras, enseña al joven y al niño a develar los secretos positivos de la vida, transfiriendo valores que han de perdurar durante su existencia humana.
Sin duda, la causal de la reciente espiral de violencia observada en esta hora circundante, es la ausencia de un fondo valórico que debe dimanar en cada ser, sagrada misión que corresponde al seno responsable de cada hogar. De ahí la importancia, más allá del físico bienestar, de orientar en torno a la dignidad personal los sencillos principios de nuestra realidad vital.
Felizmente, la mayoría de nuestra juventud, ha sabido elevarse a la cima de un plano superior que, día a día, va redescubriendo una juventud hermosa, rica en actitudes que trascienden palpitantes de esperanzas y esplendor.
Alfonso Larrahona Kästen nos entrega en este libro, destinado especialmente para la juventud y la infancia la intimidad recóndita de su propio ser… simiente creativa para un mundo mejor.

 

 

LUIS OSSA GAJARDO

 

 

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