
Sara Vanegas Coveña nace en Cuenca, Ecuador, en 1960.
Entre sus libros de poesía se encuentran Luciérnaga y otros textos
(1981), Entrelíneas (1987), Indicios
(micropoemas) (1988), poeMAR
(1994), Más allá del agua (1998) y Antología personal
(2000). Su poesía figura en diversas
antologías de su país e internacionales como Als
Fremder in Deutschland
(Munich, 1983), Mujeres de palabra (Puerto Rico, 1994), Between the silence of voices.
An anthology of contemporary ecuadorian women poets (Quito, 1997), Del vanguardismo hasta el 50.
Estudio histórico, estilístico y crítico de la poesía del Ecuador
(Guayaquil, 1999) y Lateinamerika Autoren (Stuttgart, 2000),
entre otras. Ha recibido numerosos premios literarios, entre los cuales se
encuentran el Premio de la Universidad de Munich (1982) y Premio Nacional de
Poesía "Jorge Carrera Andrade", Quito, 2000.
el tiempo:
esa herida
angustiosa
sembrando de cadáveres mi
piel.
QQQQQ
el rictus de la
noche
espejos diseminados
nuestra imagen
QQQQQ
palmeras en el cielo
la nostalgia
cruza el aire gaviota
solitaria
QQQQQ
de tarde en tarde
los vientos
traen rostros
doblados a mi espera
QQQQQ
el triángulo de tu
recuerdo
hiriendo
la superficie
ondulante de mi sangre
QQQQQ
el azul de tu
nombre
mi barca estremece
ebria de fonemas
claros
QQQQQ
las voces van
formando un círculo azulado. más
allá la sombra se
engulle el horizonte y el cielo y
la mirada
de pronto te encuentras
tiritando sobre el acan-
tilado
manos antiguas rodean
tu talle
y muy dentro de
ti esa música sumergida.
QQQQQ
ángeles insomnes
arrastran mortajas de luz
entre los dientes
cavan fosas en la
mar. esparcen
mis escombros
contra todos los
vientos
y el sueño no
llega.
QQQQQ
la sombra de tu
boca toca mi sombra
mientras voy
construyendo gota a gota
mi eternidad
y sólo sueño tras
tus ojos
el largo insomnio
de los astros
-bajará la espuma?
-no. la quiero infinita en mi recuerdo y
en tus manos
lejos del sol y de la
noche
amor
crece una flor sin
mancha
y sin nombre
mientras la sombra de tu
boca toca mi sombra
QQQQQ
un gato
atormentado por la luna
anillo de sombras
gladiolas
más allá tú
sueñas una isla para
mi extravío
final
QQQQQ
el ojo negro del
mar nos sorprende
noche a noche
afilando las espadas del
miedo
la arena cruje en
los relojes. se
congela
al filo de la luna
tus ojos
impenitentes escarban
entre mis despojos
alucinados
QQQQQ
en tus ojos mi
alma se asoma desde lejos
más allá de soles y
diluvios
se detiene
en la miel quemada
de tus días
como un beso sin
tiempo
QQQQQ
el recuerdo es ave
migrante
entre tu corazón y la
nada
QQQQQ
SED
la sombra
inclinada sus alas sobre mi vaso
fresca y salada
el calendario se
escapa entre los dedos
días de sol
y niebla
nuestra casa
el polvo en
esfinges
neuróticas nostalgias
de no perecer
los pies en la
arena
la memoria
levanta catedrales
naves azules
naufraga en sus propios
paraísos
QQQQQ
SIGNOS
signos hieráticos
resbalan de tu frente antigua
a mi frente
quién
osará despertar tus
incólumes recuerdos?
aún no vivida vida
QQQQQ
SÚBITO
te había cautivado
al pasar
en el ángulo
súbito de aquella tarde
desde entonces
indagas
por tu nombre
en estaciones
anónimas
QQQQQ
la ciudad perdida
es hermosa. allí
tus
más bellos sueños
bajan peldaños de espuma.
se mezclan con las
aguas antiguas y los nombres más remotos
pero también está tu
memoria: tardes de
campanas y miel quemada.
la marca dorada
de tus tréboles
la ciudad perdida
es una mancha de luz
ambigua entre los ojos
QQQQQ
sombras de serafines
sedientos
campanas antiguas en el
patio
estatuas lunares
tú caminas sin
pena por mi asombro
QQQQQ
¿los sueños?
alguien los recoge en
cuencos diminutos y los
va depositando en
hileras junto al agua
quedarán a salvo de la
vida
QQQQQ
las voces del mar
tornan a morir
en mi garganta
que un día te
crearon
hace ya tanta agua
Página preparada por Alberto Martínez-Márquez