POETA INVITADO

 

 

 

ODETTE ALONSO

 

Nacida en Santiago de Cuba en 1964.  Radicada en México desde 1992. Poeta y narradora. Ha publicado los poemarios Enigma de la sed (Cuba, 1989), Historias para el desayuno (Cuba, 1989), Palabra del que vuelve (Cuba, 1996), Linternas (Nueva York, 1997), Visiones (México, 2000), Insomnios en la noche del espejo (México, 2000; Premio Internacional de Poesía “Nicolás Guillén” 1999), Antología cósmica de Odette Alonso (México, 2001), Diario del caminante (México, 2003) y Cuando la lluvia cesa (España, 2003). Compiladora de la antología Las cuatro puntas del pañuelo. Poetas cubanos de la diáspora, que será publicada próximamente (proyecto obtuvo uno de los Premios 2003 de Cuban Artists Fund de Nueva York. Su obra ha sido incluida en antologías de poesía y narrativa en Cuba, México, Estados Unidos y otros países. Textos suyos aparecen en revistas y páginas de Internet. Es miembro de la Red de Escritoras Latinoamericanas (Relat), de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) y de la Unión de Mujeres Escritoras de las Antillas.

 

 

 

CAJA DE MÚSICA

 

A Veleta. A Piri

 

Alza la tapa.

Escucha.

La música será como un alivio

como un bálsamo azul

como un portazo y luego este silencio.

Los amigos se fueron

perdieron el camino y los recuerdos.

Sólo queda esa música.

Alza la tapa y oye.

Piensa que ellos han vuelto y empujarán la puerta

que traen los rones viejos y la inconformidad

que bailarán de nuevo aquella melodía

 

aunque no sea igual

aunque no lleguen nunca

aunque alces la tapa y no suene la música.

 

 

 

 

PRIMERAS AGUAS DE MAYO

 

Extrañas nubes son

dobles y grises como hermosos ataúdes

como gatas en celo.

Extraña va cubriéndome su sombra

se abrirá sobre mí

quiero y no quiero que me trague su espesa continencia.

Va subiendo ese vapor amargo

ni una gota siquiera       ese vapor.

Subiendo van las nubes

viento de lluvia que no llega

que nunca va a llegar

que no me traga.

 

 

 

 

BAILARINA

 

Saltó desde mi ojo a la ventana

desnuda está en la acera     mojada     a la intemperie

bajo una luna extraña.

De pronto ya no baila

me sigue el rastro ajeno     taciturno

la ira del zapato sobre el lomo.

Salta la bailarina

me recorre la espalda

habla de Irlanda en mis hombros     y no entiendo

la hago saltar a punta de pistola

dolor para gritar malas palabras

y no aguantar ni un poco

y no tener piedad.

Gritar para que salte     disparar

y ver su cuerpecito llevado por el aire

danzando a contraluz.

 

 

 

 

ONÍRICA     ÚLTIMA FUNCIÓN

 

Terminó la función

y me he soñado arcángel

cuando soy sólo un violinista dormido ante su atril.

Vacía la taberna

vacío el corazón como una plaza pública

me encuentro frente a ti

frente a mí misma.

También yo fui una niña     y luego fui un traidor

y luego un marinero naufragando

en el agua podrida de su charca.

Y quise desnudarme

echarme sobre ti como al abismo

y después no ser yo     sino tu piel

el insalvable pozo de tus ojos

o un violinista dormido ante su atril

soñando que despierta     y que te ama.

 

 

 

 

PENÉLOPE O LA UTILIDAD DE LA ESPERANZA

 

Espero

echada al sol     como los gatos

con la misma paciencia.

He soñado la estrella cayendo al horizonte

he observado los barcos entrar en la bahía

sabiendo que no vuelve     mas contando uno a uno todos los tripulantes.

En todos creí ver su rostro iluminado

quise sentir en todos su beso milagroso.

Al sol       echada al sol       como los gatos

atizaba el recuerdo de las horas perdidas

detenía el reloj.

He destejido mil veces la madeja

creyendo que al final me sirviera de algo

y la he vuelto a tejer

con la misma esperanza.

Nadie llegó     ni llega

y yo sueño la estrella cayendo al horizonte

y tejo la madeja

esperando que un día     o no esperando nada.

 

 

 

 

EL JUEGO DE DIOS

 

Dios se columpia     es un irresponsable

es un adolescente disfrazado.

En una mano el mundo

en la otra una pelota que se le parece.

Haciendo malabares

salta la cuerda y cuelga el antifaz

juega en las maquinitas

donde tú eres James Bond

y disparas el cartucho completo a la pantalla

viendo caer todos los muñequitos

tomados de la mano.

Él disfraza la mueca

te dispara

fabuloso arcabuz explota tu cabeza

que es la bola del mundo de su mano.

Él se columpia     es un irresponsable

es un adolescente sin piedad.

 

 

 

 

CASA DE AIRE

 

Sobre esta tierra levanté mi casa de aire

he cruzado este parque

camino en diagonal.

Cada paso es un sueño que voy abandonando

quizás una palabra para no repetir.

A esto le llaman vida

no importa que el amor te haya despedazado

no importa que no creas en el amor

y vayas escupiendo en todas las esquinas.

Sobre esta tierra levanté mi casa de aire

y la dejé volar.

Todo era azul y todo tenía un nombre

la liviana elegancia de un pájaro fugaz.

He cruzado este parque

he aplastado las hojas silbando una canción

como hace un forastero que no volverá nunca.

 

 

 

 

RETRATO

 

No es mío este país

es del que viene verde a sus alfombras

a sus playas de arenas exclusivas

a sus hoteles caros en los que nunca entro.

Sólo tengo esta lluvia y este viento

y la ilusión del mar que no es el mar.

Vida provisional la que vivimos

escuchando las voces de quién sabe qué ancestros

prefiriendo el exilio a esta esperanza.

Qué quedará mañana sino este oleaje terco lamiéndonos las ruinas.

Qué sucesor de nadie regresará a pasear por estas alamedas.

 

 

 

 

DEL EXILIO

 

Yo siempre estuve aquí mirando al mar

la vastedad del mar inmensamente azul ante mis ojos.

No me importaron puntos cardinales

siempre era yo de frente al mar

y tú del otro lado      agitando los brazos

como un marino sobre el puente de mando.

Desde aquí lo vi todo

hubo barcos mercantes que jamás regresaron

hubo vientos que hicieron saltar las marejadas

hubo guerras y fuego detrás del horizonte.

Invierno tras invierno estuve frente al mar

buscando en la distancia las luces de algún puerto.

Nadie ha cruzado el puente

sólo saltaba el sueño de una orilla a la otra

como un inmenso campo donde la lluvia crece

y acaba por cubrirnos

por dejarnos varados sin una sola hoguera

sin una banderita que agitar.

Ni tu abrazo me salva

tu abrazo era la tabla del marino

yo el naufragio.

 

 

 

 

VIRGILIO PIÑERA LEE SUS POEMAS EFÍMEROS

 

Azul era la llama del hornillo

y pequeña

en la afectada penumbra de la habitación.

Su voz     entrecortada

máscara teatral.

Todo escenografía     y coro tintineante.

Azul era la llama

donde se consumían los pliegos ya leídos

y el sueño del poeta.

Virgilio no existía

ardía entre las llamas

para flotar después     como un ánima en pena

sobre el cielo azulado de la isla

como una cancioncilla

que no acabara nunca.

 

 

Página preparada por Alberto Martínez-Márquez

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