
MARIANA SANSÓN
Nacida en León, Nicaragua, en 1918. Muere en Managua en 2002. Fue poeta minimalista y pintora de estilo
surrealista. Publicó Poemas (1959), Poemas de Mariana Sansón Argüello (1967),
Zoo poético (1994) y Las horas y sus voces (1996).
ME HA PENETRADO
ALGO
¿Sería la palabra
que no podré decirla?
Está llena de sílabas
y un viento
la ha cerrado,
llevándola al espacio.
Me ha visitado
entre los hombres,
mas no podré tenerla
pura y sola.
CUANDO SE COMENZÓ
Cuando se comenzó
a oír el ruido
de Dios,
los oídos no estaban
preparados.
Iban creciendo mientras crecía el hombre.
El día de escucharlo
se confundió con todos
los ruidos.
SI FUERA EL
INFINITO
Si fuera el
infinito
el que me atestiguara.
Pero soy yo, entre las cosas.
Un padecer de luz
y el centro de actividad
que me desgarra.
ME DIVIERTE VER
Me divierte ver
que mis cortinas son hierbas.
Cuántos soles
habrán estado juntos
para hacer el color
que preciso:
amarillas!
HE CONTRIBUIDO A
HACER
He contribuido a
hacer
a Dios.
Porque en mi forma
ha estado siempre.
Lo puedo hacer venir
cuando yo quiera.
En una taza de café.
CUANDO SE COMENZÓ
Cuando se comenzó
a oír el ruido
de Dios,
los oídos no estaban
preparados.
Iban creciendo mientras crecía el hombre.
El día de escucharlo
se confundió con todos
los ruidos.
LAS HORAS SON MIS
AMIGAS
Las horas son mis
amigas
cuando llegan y despierto.
Pero cuando callan solas
y me hablan de lo eterno,
qué maldad hay en su lengua
que duermo cierta.
CUANDO DIOS
ESTABA
Cuando Dios
estaba
doblando el cielo
para guardarlo,
los ángeles
ayudaron de prisa.
Les estaba cansando
sostenerlo.
ME HAN QUEDADO
Me han quedado
mis pies.
No puedo soportar
el peso de la tierra.
Crece con la mirada
del viento.
No se adormece nunca.
Sueña con tener hambre,
para pedirme le permita
ser una, para siempre.
¿A DÓNDE VOY…
A dónde voy,
si no tengo sandalias?
Vi el pie.
Salía de la roca.
La cabeza de luz distante
y los ojos quebrados
en el sueño.
Manantial
¿dónde espera la sed?
TODOS SOMOS
Todos somos
pero todos seremos
uno de todos.
He comenzado una historia.
ENTRE EL CEREBRO
Entre el cerebro
y mis manos
existen teorías.
Entre Dios y los hombres
un recelo continuo.
UN PENSAMIENTO
ALIMENTADO
Un pensamiento
alimentado
de maíz, soy esa,
puedo saber de selva
el sonido en la hoja
a mis oídos.
Sentir un estremecimiento eterno
de la verdad a solas.
De un sol que arde
y del agua que hace temblar
la carne nueva.
De maíz mi sentido.
Puedo excavar la tierra
y encontrar un pájaro.
Subir al viento
y descifrar lenguaje
de cielo en las cabañas.
De maíz son mis dedos.
Suben al río y ven
al pez dormido.
Tocan las flores que juegan
con los niños de maíz,
como los míos.
ESTE DÍA ME
ABURRO…
Este día me
aburro…
de las cosas, de todo.
No quiero hablar al viento,
ni tocar la luz dentro.
Soy neutra.
Puedo decir la palabra
nada
en el ojo de Dios intermitente.
Y YO, CUANDO ERA
NIÑA,
Y yo, cuando era
niña,
y hacía muñecas de barro
iba turbando el sueño
a una soledad viciada.
Porque cada grano de tierra,
cada sol
que quema la existencia,
es el mensaje que enviamos
descifrado a la Eternidad.
ME DIRIGEN
Me dirigen.
Y me detengo
acaso
al divisarme.
Me sustituyen.
No me dicen el nombre,
lo adivino.
Me mezclan con el aire
y con el agua,
con mi propia conciencia.
En humana me fijan.
HE DE DAR EL
SECRETO CÓMO ESCRIBO MIS VERSOS.
He de dar el
secreto cómo escribo mis versos.
Unas veces,
oyendo vidrios
derretidos, que gritan me queman
y se esconden.
Otras, no
escuchando al que
no pudo ser, y culpa a todo,
hasta el ruido del papel
cuando se escribe.
Otras, cansada
del tono
que se habla.
Como una misma nota
en un mismo compás,
con un solo sentido
sin sentido, pero que tiene
el filo de un ordinario cuchillo
de mesa, que se alarga.
Preparado
por Alberto Martínez-Márquez