
EDUARDO LALO
Poeta, narrador, ensayista y artista puertorriqueño nacido en Cuba en
1960. Ha publicado En el Burguer King
de la calle San Francisco (ensayo,
1986); Libro de textos (narrativa, poesía
y teatro, 1992, premiado por el P.E.N. Club de Puerto Rico);
Ciudades e islas (narrativa, 1995); Los
pies de San Juan (collage fotográfico y literario, 2002); y La isla silente (2002), que recoge sus
primeros tres libros. Su poesía figura
en El límite volcado: Antología de la
Generación de Poetas de los Ochenta (2000).
Su obra artística que comprende varios medios (pintura, escultura,
instalación, fotografía), ha sido expuesta en múltiples exhibiciones
individuales y colectivas.
NO SUPISTE NUNCA QUE TUS HUELLAS…
No supiste nunca que tus huellas
pudieran ser estas huellas
no otras éstas
Sí nada más Esta
pobreza
de
tus pasos
Tu ciudad es tu muerte
el sitio en el que vives construyéndola
abriendo este surco y no aquél
recibiendo la bendición de esta lluvia
y no aquel sol
Aquí está la vida
nunca desprecies la ciudad que fue
tu vida
porque ella construye tu muerte
El lento andar de los días
tuvo estas aceras
este quicio en el tiempo fue tu casa
y ningún hombre pudo decirte en ningún sitio
cuáles eran las palabras que te correspondían
para saber el nombre de tu suerte
KONSTANTINO KAVAFIS
Mi vocación ha sido la de un póstumo
A mis años ni siquiera he publicado un libro
Me conocen los que reciben textos de mis manos
Los mismos que comparten mis botellas
En ocasiones al regresar a casa pienso
que podrán recordarme por lo que he dicho de Alejandría
pero lo que he escrito ha sido fantasía
Hablé de una ciudad distinta
a la que veo por la ventana
a la que pisan mis pies a la
que fijan mis versos
Sin embargo ni tú ni yo la abandonaremos
TEXTOS
Tienen que ver con la muerte
y los que quedan
Por eso este interés
en escribir con tinta
Es imposible determinar
cuánto tienen de humildad
de soberbia
Saberlo sería no tener destino
EL RETORNO DE EMPÉDOCLES
Es la suerte que los hombres conocen desde que se
saben hombres
Es la certeza de la que huyen
pretendiendo ser más que hombres o menos
suponiendo
su vida otra que su vida
La cosa es sencilla:
si un alma mancha su cuerpo en un instante de confusión
y sigue las leyes de la discordia
sus actos errarán tres veces diez mil viajes
y los actos tomarán las formas de la pérdida
transitando progresivamente los espejos de los vicios
acumulando las revelaciones de la muerte
El aire los precipitará al mar
y el mar los dejará varados en la tierra
y la tierra los desechará al sol
y el sol los devolverá a los vientos
siendo objetos del odio de los elementos
Lo sé pues soy el que huyó
viajó y erró dentro de sí
por haber obedecido a su demencia
EL SUR
Vivo en el hemisferio norte
pero da igual
Es el mismo
ejercicio de autocomplacencia
creer que el presente podría ser otra cosa
que el presente
Nuestra desgracia
es parecernos de ricos a pobres
tener la misma sed
más allá de las pequeñas
victorias las
estadías en el
extranjero los
imperialismos
No sería vano buscar el norte
sin ser uno de sus anejos
Comenzar aquí
desde esto
como si la tierra fuera plana
y arbitrario el ombligo del mundo
CARIBE
donde las islas
quedan más aisladas.
Luis Palés Matos
Un poeta de una isla más pequeña que la nuestra
escribió I, with legs crossed along the daylight, match
The
variegated fists of clouds that gather over
The
uncouth features of this, prone island
Meanwhile
the streamers with divide horizons prove
Us lost;
Found
only
In
tourists booklets, behind ardent binoculars;
Found in
the blue reflection of eyes
That have known
cities and think us here happy
Derek Walcott
sabía que esto era falso
pero sólo él
que no era contado por la historia
ni poseía barcos ni aviones ni decidía destinos
vacacionales
En las islas de este mar quedamos entre nosotros
Sólo turistas nos visitan
conquistadores
misioneros negreros
médicos en busca de epidemias
antropólogos
ya nos conocen
hace rato que clavaron banderas picas
que le pusieron nombres a las flores a los insectos
que tomaron fotos de lo que fuimos
Solos con nuestro daño heredado de siglos de daño
quedaremos entre nosotros
Algún día quizás
pronto los turistas y la rapidez de los
aviones
descubrirán la última frontera del subdesarrollo
nuestra imagen no contaminada no violenta
Polinesia
el Océano Índico
una ciudad con 500 habitantes por automóvil
un hotel donde perdure el frescor de un bosque
arrasado
los estereotipos y cierta inocencia
Quedaremos entonces más solos que ahora
más entre nosotros que en las elecciones
que en los domingos
Costará trabajo encontrar un árbol viejo
una conversación
algún objeto noble
y aún de aquí los que puedan querrán irse de
vacaciones
en la última forma de la emigración
Cuando los turistas dejen de visitarnos
nadie hablará (salvo nosotros) de estas playas y
palmeras
Quedaremos
seremos
estadísticas de la FAO de la UNESCO
una mancha en el mapamundi
Nueva York París
Londres
preferirán otros mulatos
y nosotros que hemos sido una playa un
cañaveral en su historia
nos quedaremos solos
como realmente siempre hemos estado
mirando al mar como un desierto
SAN JUAN CIUDAD SIN MEMORIA
Al atravesarte a pie como si fueras un bosque
San Juan ciudad sin memoria
veía edificios que ya no existen
El cuarto piso donde mi padre tuvo la fábrica
los barrios de zinc y los mosquiteros
Recordé cuentos de viejos y muertos:
manglares cañaverales
antes que la brea
y vi todavía allí el piso alto del Consulado
donde me entregaron la visa
Pienso en ti y en mí
Pienso en mí en ti tantos años
Tiempo que pesa con una extranjería familiar
Mundo que me precedió y sobrevivirá como una casa
Camino siendo lo que está hasta donde llega la vista
y el olvido queda tan cerca
palpita con tanta salud
que no hay que esperarlo
CONCIENCIA HISTÓRICA
Por un momento imagino el país
sin que estén a mano
historias conocidas
para ocultar lo que somos
Escucharíamos maldiciones guardadas
años en la punta de la lengua
No tendríamos nada
ni un lugar común
ni una leyenda
con que engañarnos
Así no sabríamos
lo que pasaría mañana
RETRATO DE HOMBRE HECHO POR SÍ MISMO
He moldeado estas arrugas
el filo de esta tos
el temple
de mis silencios
Muchas veces pensé en lo que pude ser
He repetido tanto la posibilidad de ser otro
que durante años guardé el secreto de no haberme
aceptado
Soy esto
Me miro la vida palpitándome en las manos
y reconozco el estilo inconfundible
Cada uno de los minutos
fue innecesario hasta esta palabra
que me ha dejado ver al fin
que he sido libre para ser inevitable
ITACA
Si recuerdas los viajes camino a Itaca
pide a los dioses que te perdonen
el haber llevado monstruos contigo
La tristeza y la soledad te acompañaron lejos
En todas las tierras hallaste tu pobreza
y en todas las tierras soñaste con Itaca
Te imaginaste en cada bar
sentado al sol de la plaza de Itaca
y pediste que tu camino fuera largo
porque pensabas que la próxima vez entrarías a Itaca
Hace años que no viajas
Tienes la memoria abierta
y a veces temes que la vejez te atrape aquí
lejos del camino que va a Itaca
Sabes sin embargo
alguna madrugada lúcida
que nunca has salido de Itaca
Página preparada por Alberto
Martínez-Márquez