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Gabriel Carvallo |
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EN VOS Me canso sin vos, me duele el otro lado, me quemo entre las sábanas y las palabras. Ya no son las mismas razones por las que te miro y por las que te invito a bailar. “Ay! mi amor ” yo descanso en nuestra verdad y no me desvela.
Me olvido sin vos, de mi, ando sin pies por el jardín de nuestros rosales. Silbando una canción que vuelo y canto a la panza que se viene con Julieta y a la luna del delirio, con mis tres pinceladas al cielo.
Me pierdo sin vos en casa, y camino entre agujeros, me cambio la camisa y sobre la cama miro el techo, “no hago otra cosa que pensar en ti” y se me ocurre tan solo amarte.
EN EL SURCO DEL DESTINO Como cuando el viento borra impiadosamente las huellas que se dijeron en palabras, las noches cierran las voces, que devinieron huellas. Yo escribo lo que digo cuando callo, porque estoy perdido encontrándote. Porque me alejé sin saber y es tarde para volver. Ser, es estar anclado en tu sonrisa como un abandono pasajero, cuando ocurrimos nosotros. En este salto en que nos adivinamos mirándonos en la selva de los otros. esa mirada silenciosa en la que nada transcurre. Lo dijimos en el momento adecuado y lo seguimos insinuando, lo nuestro no dice, cuenta. Narramos en pequeños brotes de lluvia aquello que el río no puede decir por el compromiso con sus márgenes. Mi querer decir sos vos, única. Merezcamos no callar.
LADRIDOS QUE ANIMAN AL MUNDO Algo me roza la piel mientras mi cabeza anda entre silencios, ya harto de los que siguen sumando. Si llegaras a tener frío no dudes en llamarme. Si con tu voluntad de soñar ya no podes dormir, avísame. Si pagaste demasiado la partida y no llegaste todavía búscame en el andén, que mis pasos de perro te darán lo que les sobra, camino. En nosotros sobran huellas, edades, canciones, versos, manjares y una primavera que nunca florece. Disonante con el tiempo esta realidad no me contiene. Perros los dos. Los ladridos animan el mundo. Vos sabrás de estas cosas, vos que andas entre cosas bellas.
SACRAMENTO Cuando supe que estabas no tuve mas vigilia. Todo un largo sueño empezó a ser mi vida. Como una letanía del encuentro, vestigios de mi libertad. Cuando se hizo sombra, dejé mis cuerdas vocales para decir lo que mirabas. Toda la vida con vos, mi destino, mi posada.
TEXTO ENTUSIASTA El texto comienza en el margen por única vez, irremediable y en ocasiones antes del margen, en la voluntad. El texto comienza en la emoción por única vez, irremediable, el escribiente anhelante de certeza, nunca termina su texto lo continúa en otros. De ahí en adelante, se asoma a la locura, nada falta, nada termina, todo es poder dionisíaco hasta el momento en que la razón impone su anunciado orden, de ahí en adelante, falta el verbo justo y solo hay palabras. Como nunca el margen se impone, y verso razonable, y la razón política.
escribamos con nuestros restos de ternura ….rompamos el texto! y tal vez surja el entusiasmo.
© Gabriel Carvallo
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Gabriel Carvallo, tengo 37 años. Nacido en Buenos Aires, Argentina. Trabajo de médico y escribo prosa, poesía y cuentos, hace varios años en revisas locales. Además publiqué en Remolinos en varias oportunidades. |
Revista Literaria Remolinos