I � PRE-INCAICO
CHOQUE CHINCHAY
Malu Otero
Te vi en la luz que acompa�� el trueno
Tambi�n en los pasos suaves del puma
Ped� protecci�n y valor como guerrero
Para defender a mi pueblo en la lucha
Alumbraste mi mente y me enviaste
La semilla del amor y de la fertilidad
A los runas sin amparo no nos dejaste
La maca nos hizo vencer la debilidad
As� el puma guardi�n dej� sus huellas
El guerrero venci� en el valle sagrado
El trueno lo anunci� con sus centellas
En fin, con valor todo hemos logrado
Pero el lince rugiente procur� castigar
A la tribu de los runas cuando salieron
Al campo a cazar llamas, por observar
Discordias internas que le disgustaron
A las orillas del Chinchaycocha, los runas
Ya sin la protecci�n de Choque Chinchay
Quedaron con la semilla sagrada, sin duda
Parte de los poderes que en el dios hay
II � PER�ODO INCAICO
EL INCA
Malu Otero
Int�, el dios Sol, envi� a la tierra al Inca,
Manco Capac y a su hermana Mama Oclo,
A quien tom� por esposa, para el imperio fundar
A Hanan pacha, que es el mundo de arriba
Se contrapone urin pacha, el mundo de abajo
El equilibrio lo da kay pacha, el mundo de ac�
Donde est� el Inca,
Conexi�n entre los hombres y los dioses,
Equilibrio, mediador de espacios, de valores
El que determina el juego de relaciones
En base al principio de la reciprocidad
Sin duda, algo de gran sabidur�a�
En cualquier momento de la humanidad
El chawpi, centro y origen ha estado en el Cuzco.
Int� le deleg� a Manco Inca la misi�n de fundarlo
Donde se hundiera f�cil el bast�n que le hab�a dado,
�se ser�a el centro, el ombligo del mundo
Como ha sido, centro de poder,
Durante el imperio inca
III � FIN DEL IMPERIO INCA
DE PACHACUTEC A WIRACOCHA
Malu Otero
A la tierra, Pachamama, le agradec�amos
Por vivir as� unidos bajo el imperio inca
Y a Pachacutec nosotros le bendec�amos
Por ser una naci�n con valor y soberan�a
Pero al imperio dos panacas dividir�an
Manco en Cuzco, Atahualpa en Quito
Con la llegada de Wiracocha coincidir�an
Por desgracia y ruina, divisi�n y mito
Sucedi� lo temido: el ombligo del mundo
Entonces ya no ser�a el Cuzco, mi se�or
Ser�a Espa�a y en el valle sagrado justo
Qosqollay llora con pesadumbre y dolor
Fragmentados, sobrevienen los saqueos
Lo que hab�a: oro, plata, lengua y cultura
Ya sin darse cuenta cambian los deseos
Es que ser libres es la riqueza m�s pura
Assis - S�o Paulo - BRASIL