Yolanda es un poema de Amor sin final,
la razón abrazada a mil dudas,
una flor deshojada de azar,
todo el mar en una gota de lluvia.
Yolanda es un latido de necesidad,
el misterio que envuelve a la luna,
un anillo que une sin atar,
la verdad encaprichada y desnuda.
Yolanda es la inocencia que crea adicción,
el colchón donde duermen los sueños,
el reflejo de un rayo de sol,
la pasión que desempolva el deseo.
Yolanda es el espejo de la indecisión,
el sabor que contagian los besos,
unos labios de rojo pasión,
la lección que siempre acabo aprendiendo.
Una colección de estrellas
en el techo de mi habitación,
esa mariposa inquieta
que revolotea en mi corazón.
Un impulso atrevido,
un porqué, un ideal,
las flechas sin sentido
que lanza Cupido.
Un dibujo animado,
una musa, un pincel,
que te pinta en los labios
sus besos robados.
Una mano inocente,
una luz, un imán,
que se apaga y se enciende,
que atrae y repele.
Un vestido de noche,
una segunda piel,
el as de corazones
que lleva su nombre...
Yolanda.
Del libro BIOGRAFÍA, OTROS POEMAS, EL MUNDO QUE ME MATA