No quisiera profanar
con algún malentendido
el templo de tu Amistad
del que soy tan fiel devoto
y al que tanta fe profeso.
Pero quiero confesar,
olvidando los cumplidos
para curas de humildad,
que el Amor lleva una foto
enmarcada con tus besos.
No pretendo disculpar
al poeta y su universo,
al que tanto se equivoca,
que es culpable de soñar
y que escribe Amar con hache.
Solo intento contagiar
la hermosura de mis versos
cuando salen de tu boca
y poderlos aliñar
con gotitas de Versache.
POEMA INÉDITO