Pretenden inculcarnos que la voz
aliento de futuro está dormida,
que el tiempo que ha pasado fue el mejor
pues temen que avanzar les haga heridas.
Intentan predicar la sinrazón
del tiro en la cabeza y por la espalda
alcohólicos borrachos de ilusión
indómitos del odio y la venganza.
Conquistan y someten a su antojo,
nos roban la palabra y la conciencia,
nos miran casi siempre de reojo,
Se dejan llevar por las apariencias.
Sicarios del poder, incomprendidos,
ya no nos asustáis, sois conocidos.
Del libro VERSOS EN LOS LABIOS