Adoro tus ojos, por bellos y por pícaros,
y porque con ellos adivinas
la esencia de mi cuerpo
descubriendo mis íntimos deseos.
Adoro tus ojos cuando miran
asombrados al cielo alfombrado de estrellas,
buscando sin descanso una respuesta
a los enigmas de la vida.
Adoro tus ojos misteriosos, oceánicos
cuando quieren esconderse
en los maravillosos secretos de tu rostro,
donde mis besos se recrean.
Adoro tus ojos mujer bella
cuando se cierran tiérnamente
reflejando el embrujo total de esa pasión
que derrite nuestros cuerpos.
Adoro tus ojos así sencillamente como son
tiernos, dispersos, enamorados y perversos,
los adoro intensamente porque son,
las ventanas que me llevan a tu alma.
Efra.
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