

ANGELES |
Volamos en la noche, rasgando su g�lido silencio. Somos �ngeles de la carne, se�ores del pecado y la lujuria. Todos nos buscan con deseo, nos odian y nos aman, nos buscan y nos temen, pero todos desean arder en nuestro fuego. Nuestro reino es el de placer, lleno de eternos gemidos, donde nada est� prohibido, tan solo la tristeza y el Somos guardianes de lo oscuro, de los eternos secretos, donamos la vida y la muerte, la gloria y la miseria. Nuestra piel brilla ba�ada por placeres, pero tras su fr�gil aspecto, su dureza es la del acero, ella esconde la dulzura y el veneno. �nete a nosotros, coge tus alas, cruza la oscuridad de la noche, c�brete con la brisa de los sentidos, en el eterno vuelo de deseo. ATRAS |