Recto y risueño


Porque estoy sin ti
y no muero,
muero por conservarme
para cuando estés
darte lo mejor de mí
en los paisajes
que en tu cuerpo
me enseñan nuevos auxilios,
y me manifiestan
las horas disponibles
para que el tiempo no interrumpa,
para que el verano no prolongue
más la luz que nos espesa
repentinamente.
Que mi cuerpo en ti no se hastíe
a cada poco,
cuando tocas con un pecho
formas de yedra
y dejamos el alma en la silla
-que no se resienta el alma-
cuando decidamos
volar en el espanto
en alardes de violencia pactada
siendo dos extremas ferocidades;
así para ti me conservo,
oliendo aún en mí lo que de ti
me dejaste la última vez
que te inventé
cuando el tiempo se detenía
y el verano callaba.

 

                           

Hosted by www.Geocities.ws

1