Con qué derecho
Con qué derecho tienes el derecho,
-dijiste cuando anoche hundía,
mi cuerpo en tu blanco cuerpo
sin ningún derecho a la dicha-
-Fue por eso. Mis manos atrevidas,
la lluvia fuera; fue por no tenerlo-
dejaste el rechazo para otro día
en que tampoco tuviera derecho.
El silencio en el cuarto gobernaba
sonidos de árboles y no árboles,
de tumbas y no de cementerio.
Después en el aire todo callaba
pero no ahogaba los musicales
labios que besaba sin derecho.
L. Gómez