Perdido
De querer perderme
en la pérdida yergo
por miedo a verme
otra vez sorprendiendo
sin saber donde llego
con la sangre que me vence;
pero siempre me sonrío
al encontrarme de nuevo
recio o abatido
inquieto o sereno
y de nuevo a buscarme
en los muslos rancios
al domingo sobrantes.
![]()