De lirios y rosa
De blanquísimos lirios y rosa
hay repeticiones en tu cuerpo,
los labios en agonía por dos,
las coronaciones de los pechos,
y hay fruta, y mayo, y ese dolor
en súplica que hace que el cielo
llore un llanto indispensable,
padre de verdísimos chapoteos,
¡oh, dedos! dulces emanaciones,
boca, desgranada por mis desiertos,
agónicas voces de cuerpo dividido;
hay repeticiones en tus besos
y hay lirios blancos y rosa roja
y agua en catedrales por suspiros
que de forma abierta me dedicas
viendo en su música mi camino.
Tal vez hay más lirios que rosa
pero acaso más rosa que lirios
en tu cuerpo hay fuego a espuertas
y a espuertas corrijo mis signos
sabiendo que a espuertas en breve
cerrarás y yo me quedaré hundido
navegando apéndices por tu vientre,
a espuertas encerrado en sus brillos,
confinado esperando la melancolía
que vierte el aire por tu ausencia;
el sol se prendió y apago mi poesía,
en el día hombre, en la noche poeta.
L. Gómez