Quiso decir tanto
Quiso decir tanto
que al final nada dijo
y en el llanto del espanto
se cobijó en lo escrito
respirando entre huellas
-quédate en el camino-
entre hierros y veredas
entre campo y amasijos
la vida se le hizo muerta
y más muerto que vivo
fue viviendo sus muertes
hasta nombre merecerse,
primero verso, luego hijo.
L. Gómez